"Decenas de cuerpos se han encontrado en el pueblo, tanto de humanos como de animales, sin nada de sangre en su interior, sin heridas superficiales, ni nada que nos demuestre que ha sido una víctima de un cruel asesino. Solo mordidas que indican a los agentes que tuvo algo que ver.
Se ha decretado la ley número doscientos cuatro para el pueblo de Adeline, que es un toque de queda permanente, que inicia desde las siete de la tarde hasta las siete de la mañana desde hoy.
Por favor, comprenda que es importante respetar el toque de queda; es más importante su vida que una fiesta. Soy Esmeralda Gómez y recuerden: a partir de las 21:00, contenido solo para mayores de edad."
—Qué cara...
—Cuida tu boca. —Mamá no me deja terminar.
—¿Pero es que, mamá, no estás viendo lo que pasa? —pronuncié levantándome del sofá
—Seguro es gente drogadicta, que buscó su final. —Antes de poder contestarle, desaparece de la sala por una llamada
—Aura, yo sí te creo, los peritajes demuestran otra cosa. —Sonrío.
—¡Abuelo! ¿Hace cuánto llegaste?
—Hace minutos solo entré en silencio para robarle el último brownie a tu madre —rio.
—Pero abuelo, cuéntame qué pasó. —Él suspira agobiado
—No es lo que dice tu madre, no son personas drogadictas, son personas naturales, con poder o sin poder, pero en los años que llevo de sheriff, solo una vez vi algo así cuando era más joven y no me dejaron seguir con el caso; se decía que era el chupacabras.
—Abuelo, no me digas que ¿apoco crees en ese mito también? —me mira crédulo
—Hija, en este mundo hay de todo —se acomoda en su silla—. Solo te queda creer —rio ligeramente
—¿De verdad creen que es el chupacabras? —él niega con su cabeza
—Sí y no, lo único que te puedo confirmar de momento es que una persona no haría esto por más psicótica que sea
—Papá, no le estés inventando ideas locas a Aura. —Ella rueda los ojos
—Buenas noches, Margaret, ¿estoy bien y tú?
—Bien, ahora me explicas
—No le estoy inventando nada a mi nieta
—¿Y eso de que existe el chupacabras? —ella ríe
—Sí es un hecho, efectivamente
—¿Cómo puede ser un hecho? Esto es la vida real
—Mamá, disculpa que te interrumpa, no sé si se me olvida, pero ¿cuál es tu trabajo? —ella me mira de reojo
—Secretaria de tu padre, que es el alcalde
—¿Por qué mejor no te quedas en ese lugar y dejas que mi abuelo haga su trabajo?
—¿Disculpa? Aura, te desconozco
—Y yo a ti, desde que asumiste este "papel" —hago comillas con mis dedos—. Dejas de creerle a todo el mundo solo por algo que no sale de tu boca y discúlpame, mamá, pero solo eres la secretaria.
—Ya, Aura, déjalo así; mejor me voy para seguir viendo los casos.
—Claro, papá, es mejor que te vayas, y tú, Aura, créeme que tendrás un castigo y te encerrarás en tu habitación
—No entiendo por qué he de castigarla; te dijo todo con respeto, Margaret.
—¿Te puedes ir, papá, o no? —él asiente, me da un beso y se retira, mientras mi madre me mira. —¿Se puede saber qué te pasa?
—Nada, estaba tratando de tener una conversación normal contigo; la arruinaste por completo. Me iré a mi pieza; no tengo nada más que hacer acá
—Señorita, usted no iría a ningún lugar
—¿Para qué, si no se puede hablar contigo de esto? Tengo el derecho de saber qué está pasando en el pueblo donde me crie, ¿o acaso todo esto lo estás provocando tú? ¿Con tus delirios políticos?
—PAF— me suelta una cachetada que deja roja mi mejilla
—En tu vida vuelvas a hablarme así, Aurora Elizabeth, ve a tu cuarto.
—Lo haré, porque no tengo nada más que hacer acá; no creas que es porque tienes autoridad en mí.
Jamás he tenido una relación bonita y estable con mi madre; siempre tuvo el don de la superioridad incluso con su propia hija.
Dejo de pensar en ella y decido prender mi televisión, para escuchar algo mientras leo
"De hecho, tenemos un testigo que dijo ver un espectro humanoide, quien dejó ya fallecidas a sus gallinas. "Por su seguridad, su identidad se mantendrá en el anonimato."