No pude dormir.
Tenía el teléfono sobre la mesa de noche y seguía mirando aquel mensaje.
**"No confíes demasiado en él, Valentina."**
¿Quién lo había enviado?
¿Y cómo sabía mi nombre?
Tomé el teléfono y escribí:
**Yo:** "¿Quién eres?"
Esperé.
Nada.
Volví a escribir.
**Yo:** "¿Qué sabes de Luke?"
Esta vez apareció el mensaje rápidamente.
**Número desconocido:** "Pregúntale por qué terminó realmente su relación."
Mi corazón comenzó a latir más rápido.
No sabía qué pensar.
Al día siguiente, Luke apareció en la playa como siempre.
—Buenos días.
—Hola.
Me miró unos segundos.
—¿Estás bien?
—Sí.
—No parece.
—Dormí mal.
Luke se sentó a mi lado.
—¿Pasó algo?
Lo miré.
Por un momento quise preguntarle directamente.
Pero no pude.
—Nada importante.
Él asintió.
—Cuando quieras hablar, puedes hacerlo.
Aquellas palabras me hicieron sentir culpable.
Porque estaba empezando a desconfiar de él sin siquiera saber por qué.
Pasamos la mañana juntos, pero algo había cambiado.
Yo estaba distante.
Luke lo notó.
—Valentina, ¿hice algo?
—No.
—Entonces, ¿por qué siento que estás intentando alejarte?
No respondí.
—Si hice algo, prefiero que me lo digas.
Finalmente respiré profundamente.
—¿Por qué terminaste con tu ex?
Luke se quedó en silencio.
Su expresión cambió.
—¿Por qué preguntas eso?
—Solo quiero saber.
—Te dije que me engañó.
—¿Y eso es todo?
Luke apartó la mirada.
—Sí.
No parecía convencido.
Y yo tampoco.