Durante todo el día no pude dejar de pensar en la conversación con Luke.
Por la tarde decidí caminar sola.
Necesitaba ordenar mis pensamientos.
De pronto escuché pasos detrás de mí.
—¿Puedo acompañarte?
Era Luke.
—Claro.
Caminamos en silencio.
—Sé que estás molesta conmigo —dijo finalmente.
—No estoy molesta.
—Entonces estás decepcionada.
Lo miré.
—No sé qué pensar.
Luke respiró profundamente.
—Hay cosas que no te he contado.
Sentí un nudo en el estómago.
—¿Qué cosas?
—Mi relación terminó de una manera complicada.
—Eso ya lo sé.
—No fue solamente una infidelidad.
Esperé.
—Cuando descubrí lo que estaba haciendo, también descubrí que había estado mintiéndome durante meses.
—¿Sobre qué?
Luke se quedó callado.
—Sobre su familia, sus amigos... incluso sobre algunas cosas que hacía cuando no estaba conmigo.
No entendía completamente.
—¿Y qué tiene que ver eso contigo?
—Todo.
Se detuvo frente al océano.
—Después de descubrirlo, me di cuenta de que realmente no conocía a la persona con la que estaba.
Sentí algo de alivio.
Tal vez el mensaje no significaba lo que había imaginado.
—¿Eso era todo?
Luke me miró.
—No.
Y entonces sacó su teléfono.
Me mostró una fotografía.
Era él con una chica.
Su ex.
—Ella empezó a salir con alguien más mientras todavía estaba conmigo.
Lo miré.
—Lo siento.
—Yo también.
Guardó el teléfono.
—No quería contarte todo porque no quería que pensaras que todavía estaba atrapado en el pasado.
—No pienso eso.
—¿Segura?
Asentí.
—Sí.
Luke sonrió ligeramente.
—Entonces estamos bien.
Continuamos caminando.
Pero aquella noche recibí otro mensaje.
**"Te contó una parte. No toda."**
Miré la pantalla.
Esta vez no sentí miedo.
Sentí curiosidad.
Y necesitaba descubrir quién estaba detrás de aquellos mensajes.