Con ayuda de Aya, El Zeth pudo encontrar un vehículo policiaco a una calle de distancia. Llegó corriendo hasta el, escoltado por todo soldado que se encontraba de camino a quienes controlaba y ordenaba atacar de vuelta a sus propios compañeros. Entró en el vehículo y lo encendió en segundos, para su suerte las instalaciones eléctricas de los vehículos de ambos mundos eran muy similares. Avanzó a toda velocidad hacia el campo de batalla hablando por el parlante de la patrulla.
Los de mascara plateada comenzaron a obedecer a El Zeth sin quejarse, se volvían contra sus propios compañeros e iniciaban una dura batalla en la que se perdieron cientos de vidas. El Zeth se asomó por la ventana, sorprendido de la inmensa cantidad de soldados que seguían llegando «¿De dónde aparecían tantos?»
Un mascara roja saltó frente al vehículo y lo detuvo con sus dos potentes brazos. Su cuerpo comenzó a transformarse, en la punta de su nariz apareció un cuerno y su cuerpo triplicóen tamaño. El Zeth se quedó boquiabierto. Habló por el comunicador, esperando poder controlarlo, pero resultó ser más fuerte de mente que los otros.
—¡Atención! Ataquen al rinoceronte —ordenó a todo pulmón. No podía permitir que destruyeran el parlante.
Los soldados hicieron tal como dijo, saltaron sobre aquel sujeto, comenzaron a cortar su cuerpo con sus espadas, tardaron algunos segundos en derribarlo. Aun en el suelo el Anima se resistía a caer. Fue hasta que uno de los soldados clavó una espada en su cabeza que dejó de moverse.
—Atención a todos los de mascara plateada —llamó El Zeth por el parlante—. Defiendan a los agentes de cualquiera que los ataque.
Su mensaje se hizo escuchar a través del ruido, alcanzó a más soldados de mascara plateada que antes. Los controlados se despojaron de la máscara y avanzaron en contra de su propio ejército. El apoyo de los soldados de Dunkel sorprendióa los agentes, no entendían su cambio de bando, pero les llególa orden de no atacarlos. Obedecieron órdenes y se enfocaron en terminar con todo el que usara mascara roja.
Esto mismo hizo que los de mascara negra entraran en acción. Los soldados de mascara negra extendieron los brazos al frente y en sus manos se formaron distintos tipos de armas. Un par de ellos sostuvieron arcos con los que dispararonflechas que explotaban al impactar en cualquier lugar. Enmascarados y agentes volaron por los aires por igual, no hubo piedad. Los demás descendieron con sus espadas, bastones y lanzas arrasando con todo el que estaba por delante.
Aunque los soldados y agentes trataban de frenarlos eran más fuertes, con la habilidad necesaria para frenarlos y liquidarlos de una estocada o un golpe. Al llegar al suelo se abrieron paso hasta la barrera eléctrica, pero antes de poder atravesarla un muro de fuego se alzó en sus manos. Laura, transformada en Marey, voló rodeando el dragón y dejando su rastro de fuego detrás. Los de mascara negra alzaron la vista, ignorando a la gran bestia que se acercaba a ellos.
Ritchie se aproximó a cuatro patas, dando largas zancadas. Embistió a uno de los enmascarados y con sus enormes fauces le mordió el cuello hasta que dejó de moverse en el suelo. Pasó a su forma hibrida, un ser de casi dos metros y medio de altura con un cuerpo robusto y la melena trenzada detrás de su cabeza. Sus enormes garras hicieron retroceder algunos pasos a los soldados de Dunkel, lo que hizo sonreír al muchacho.
—¿Tienen miedo? —preguntó el otro con un tono presuntuoso—. Esperaron tanto tiempo ahí arriba como si fueran muy importantes como para huir con la cola entre las patas.
Uno de los soldados atacó sin responder, blandió su espada deseando cortarle la cabeza a Ritchie, pero el chico león la sostuvo con sus fauces. Giró su cuerpo lanzando por los aires al soldado enemigo. Escupió la espada y saltó en su contra, clavó su zarpa derecha en su pecho y lo llevó al suelo con toda su fuerza. Ritchie escuchó un leve quejido de su parte.
—Vaya que son silenciosos —dijo el hombre león—.¿Por qué todos usan mascara? Veamos qué tan feo eres realmente.
Una flecha atravesó la máscara del soldado. Ritchie saltólejos antes de que le explotara en la cara. Laura voló en dirección a los dos arqueros, los sobrepaso envuelta en fuego hasta dejar de escuchar el ruido de la batalla y entonces se dejo caer. Rompió su cascaron con forma de Marey para transformarse en Ritchie a mitad de la caída. Cayó encima del soldado, separó sus brazos y de una mordida le arrancó parte del cuello.
—Soy bellísimo —dijo Ritchie desde el suelo.
—¡Quieres concentrarte! —El Zeth embistió con la patrulla a uno de los soldados de mascara negra.
Ritchie gruñó entre dientes y de mala gana volvió al ataque en contra de otro de los mascara negra. Comenzó una lucha pareja contra uno de ellos mientras El Zeth seguíacomandando a las tropas enemigas. Laura iba de un edificio a otro esquivando flechas explosivas mientras dejaba atrás la forma de su compañero para volver a la de la chica de fuego y lanzarse contra la otra arquera.
—¿Cómo es que sigues con vida? —Iker se sujetó el ojo. Vociferó molesto con el agente.
—Lamento informarte que no terminaste tu trabajo adecuadamente —Lucio respiraba con pesadez.
Los nervios lo comían por dentro. El presentía… estaba seguro de que no habría un después. No le tenía miedo a la muerte, la vio frente a sus ojos durante muchos años. Su corazón temía que no fuera capaz de hacer nada por las familias de los hombres a quienes había perdido. Su juramento de cuidar a todo el mundo no sería en vano. El tiempo pasaba lento en medio de la batalla, veía a los agentes luchar como nunca en sus vidas.