Agencia de Seguridad Civil: Los Reclutados

Capítulo 9: Fracaso

Los ánimos de aquella noche estuvieron por los suelos, en especial para Marey que pensó que lograría que su primera misión fuera un éxito. Eso le quito los deseos de estar en la misión. No solo no logró reclutar a Damián, fue humillada en combate por él y el edificio se derrumbó por su culpa. Llego a pensar que no debió unirse a ellos, no servía para nada.

La tensión en su cuerpo la hacía entrar en calor, necesitaba calmarse u ocasionaría otro accidente. Respiró profundo, pero la incomodidad no desaparecía. Sintió una mano que la sujetó del hombro y al alzar la mirada se encontró con Andrea quien, a pesar de también haberse desilusionado con Damián, le sonreía.

—No siempre se gana —Le dijo Andrea tratando de consolarla.

—Yo nunca gano —respondió Marey con una media sonrisa—. Como siempre hice un desastre.

—Estuviste muy bien para ser tu primera misión —Andrea la abrazó, haciéndole saber que estaba con ella—. Es normal que las primeras misiones sean un fracaso, si te dijera cuantas veces metí la pata cuando inicie en la ASC. Ahora que lo pienso, fue un milagro que no me corrieran.

—Tal vez sea tu entusiasmo lo que te mantuvo —Marey trato de sonreír, pero no tenía los ánimos para ello.

—Tal vez sea eso —Andrea si pudo. Alzó la mirada y vio a Santiago andar dentro de la tienda de investigaciones—. Vuelvo en seguida.

Santiago no podía ver a la cara a sus compañeras, su estupidez casi le cuesta la vida a Andrea e hizo que Marey estuviera en peligro. Estaba tan desesperado por encontrar al líder de aquellos sujetos que le quitaron la vida a Leah, que no pensó en las consecuencias de sus actos. Debía calmarse, pero cada que los recordaba sentía como la sangre le hervía y deseaba partirles la cara.

—Santi —Andrea se sentó frente a él en una silla. Volteo a su alrededor, observando los equipos de cómputo y a la gente moverse a todos lados—, ¿Estas bien?

—Lo siento —Santiago alzo la mirada, contuvo las lágrimas de impotencia que salían de sus ojos sin que el quisiera—, por mi culpa casi mueres.

—No es tu culpa —quiso consolarlo, pero el chico se puso de pie lleno de furia.

—¿Cómo puedes decir que no es mi culpa cuando fui yo quien lo provoco para que hiciera eso? —gritó molesto el chico—. Si tan solo lo hubiera dejado todo como estaba no habría resultado nadie herido y…

—Santi, entiendo cómo te sientes —Andrea sostuvo el rostro de Santiago con una mano, en una caricia calurosa. Santiago no pudo sostenerle la mirada, no después de todo lo que hizo—. Yo… yo también perdí a alguien por mi culpa hace años. Y se el deseo que tienes de hacer que los responsables paguen, entiendo ese impulso de querer solucionar las cosas. Entiendo cómo te sientes, y por eso sé que lo que paso allá no fue tu intención.

—Lamento ocasionarte tantos problemas —El chico volteóa verla, con algunas lágrimas amenazando con salir de sus ojos. Puso​ la cabeza en el hombro de la chica, sintiendo la paz que ella transmitía.

Ralph apareció por sorpresa en la entrada de la tienda con un saludo y una taza de café, además de un archivo en su mano. Se detuvo al ver como Andrea abrazaba a Santiago y deseó no haber interrumpido.

—Hola, Ralph —saludó Andrea con una sonrisa—. ¿Qué pasa?

—Lamento interrumpirlos, quería darte un informe urgente —Le extendió el archivo, Andrea soltó a Santiago que se alejó unos pasos buscando relajarse—. Hoy nos ha llegado la noticia de que el avión donde se transportaba a Raul Rivas fue interceptado.

—¿Qué? —Santiago salto sin pensarlo.

Andrea abrió desesperadamente el archivo, Raul era aquel sujeto al que Santiago le destrozó la mandíbula. Parecía ser que alguien modificó la información de la llegada del avión a ciudad Solé. Nunca llegaron, el avión fue encontrado en medio de un campo de cultivo del continente del Oeste y sin rastro de Raul u otro sobreviviente.

—Maldición, ¿Gabriel ya sabe de esto? —Se sentó en una silla sin apartar la mirada del archivo.

—Si, ya se iniciaron las investigaciones —respondió el agente—. Hasta ahora sabemos que el avión explotó en el aire y después cayó, hasta el momento no se han encontrado restos humanos o algún indicio de vida de Raul o los pilotos.

—Ósea que puede seguir vivo —gruñó Santiago volviendo a sentir el coraje en su pecho.

—Las probabilidades son muy bajas —respondió el otro—. Bien pudo salir volando del avión durante la caída y su cuerpo estaría en cualquier parte. Es muy probable que haya muerto.

—Muchas gracias por informarnos, Ralph —Andrea le regresó los archivos—. Si tienen alguna actualización por favor no dudes en hacérnosla llegar.

—Si

El sujeto dio media vuelta y salió de la tienda, no sin antes echar un vistazo al chico ahí parado. Estaba atento a cualquier pérdida de control como la chica de fuego. Aun no tenía muy en claro su inclusión en el equipo y le aterraba que pudieran salirse de control. Tomó aire y se alejó tan pronto pudo, no quería estar cerca en caso de que sus temores se volvieran realidad.

—Y pensé que las cosas estaban yendo mal —dijo Santiago rompiendo el silencio de la tienda—. Ese maldito puede estar en cualquier parte y…

—Santi, por favor escúchate —pidió la chica acercándose a el—. Raul cayó desde un avión, las probabilidades de que haya sobrevivido son nulas.



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En el texto hay: accion, aventura, poderes

Editado: 23.05.2022

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