Agencia de Seguridad Civil: Los Reclutados

Capítulo 17: Cacería

El regreso fue silencioso. Luz y Rod iban delante, encariñados el uno con el otro. Alonso los miró, pensando en la pequeña Nicole y lo afortunada que era de tenerlos. Rod detuvo su paso, hizo retroceder a Luz con su mano y empuñó con firmeza su lanza. Dio un paso adelante, dando vistazos de un lado al otro. Alonso se giró pensando en un ataque por la espalda.

—¿Qué está pasando? —preguntó Luz asustada. Ella llevaba una antorcha que usaba para alumbrar el camino.

El crujir de la naturaleza hizo girar a Alonso. Rod bloqueóla zarpada de un animal que nunca había visto. De un cuerpo grande, con filosas garras felinas y una melena abundante detrás de su cabeza. Sus ojos eran como los de los pumas, pero estos brillaban con mucha mayor intensidad.

—¿Qué es eso? —preguntó Luz—. ¿Cómo es que una bestia atravesó los límites?

—No lo sé —respondió Rod causando más temor en su esposa—. Ni siquiera sé qué clase de criatura es esta. Nunca la había visto. Pero si está aquí, hay que matarla.

—Ja ¿Matarme? —dijo el gran animal.

Quedaron con la boca abierta, el momento de sorpresa fue aprovechado por la bestia para saltar sobre Rod. Alonso se adelantó, golpeó con todas sus fuerzas al animal, haciéndole caer a un lado. El felino se levantó con destreza y alcanzó a Rod. El hombre puso entre ellos su lanza, evitando una mordida letal. El felino se levantó en sus patas traseras para dejar caer todo su peso sobre Rod, pero Alonso lo evitó tacleándolo desde un lado. Sin darles tiempo a respirar la bestia volvió al ataque. Rod se interpuso, clavó su lanza en el pecho del animal, pero no pudo evadir el ataque completo.

—¡Papá!

El grito de Nicole hizo que se les erizara el cabello a todosy que el animal se lanzara a su caza. Alonso y Luz voltearon a verla con terror. Luz dio media vuelta, corrió hasta los arbustos donde estaba su pequeña hija. Alonso fue tras de ella y de la fiera que se lanzó a su caza. En el camino, la bestia adoptó otra figura, se paró en dos patas y su cuerpo se volvió una combinación entre humano y animal. Atrapó a Luz entre sus garras, apretando su delgada cintura. La mujer gritó de dolor mientras las enormes garras se incrustaban en su abdomen.

La pequeña Nicole no se movió, el miedo y la tristeza de ver a su madre gritar de dolor la paralizó. Alonso no dudó en mostrar su verdadero ser, mientras corría su cuerpo también sufrió una notable transformación. Lanzó un puñetazo contra aquel monstruo mientras su cuerpo adoptaba una figura musculosa y con pelaje negro. Su boca se alargó dando paso a un hocico y sus orejas crecieron sobre su cabeza. Impactó su enorme puño en la cara de su contrincante.

La bestia soltó a Luz y Nicole fue a socorrerla. Alonso aulló poderoso, se lanzó de nuevo al ataque, pero fue recibido por una zarpada en el pecho. El moreno respondió con una zarpada también, pero aquella cosa lo esquivó y arremetió clavando sus garras en su abdomen. Le agarró de la cabeza y lo jaló con fuerza hasta el suelo. Una lanza se clavó en el animal. Rod estaba de pie, con el cuerpo hecho añicos y la sangre saliendo de su frente y pecho.

—¡Ven por mí, maldito! —gritó el hombre—. ¿Qué esperas?

—Por supuesto que iré por ti —dijo el animal—. Después de eso iré por tu familia y la tribu hará el resto con Alonso.

—Así que eres de la tribu —Rod cayó de rodillas, llevó una mano a su costado. Por un instante todo fue en cámara lenta, volteó a ver a su familia. Nicole estaba llorando a un lado de Luz, que le sonreía diciéndole que todo estaría bien, pero las heridas eran tan grandes que incluso Rod sabía que se encontraría con su esposa del otro lado. Luego miró a Alonso, el futuro líder que se levantaba desesperado por detener a la bestia—. Todos confían en ti... Alonso —En el último segundo, antes de que el animal le cortara la cabeza, Rod sacó de su pantalón un cuerno y sopló con su último aliento causando un ruido ensordecedor.

Alonso saltó desesperado contra el cambiante. Atacó con furia, cortó el pecho y el rostro del animal. Lo levantó tomándolo de la melena y lo estampó contra un árbol. Las fuertes pisadas de guerra de los hombres de la tribu se acercaban. Alonso debía detener al gran animal antes de que llegaran o alguien más saldría lastimado.

—Estas acabado —dijo la bestia. Empujó a Alonso lejos de su alcance, el monstruo se volvió humano, revelando su verdadera naturaleza. De gran tamaño y cabellera trenzada. Ritchie.

Ritchie saltó sobre Alonso con una estaca que clavó en su cuello. Alonso se sintió cansado de pronto. Todas sus fuerzas se esfumaron. La vista se le nubló, cayó inconsciente al suelo en segundos. Ritchie se rio de él, arrancó la estaca de su cuello y avanzó hasta donde estaba Nicole. La niña lloraba sobre el cuerpo de su madre. Ritchie la levantó por su vestido blanco y le golpeó la nuca, la niña se desmayó. Ritchie la abrazó y se acomodó a un lado de los árboles, justo detrás del cuerpo de Luz.

Los guerreros de la tribu llegaron en formación al lugar. El Abuelo de Alonso lideraba a los hombres. Lo primero que notaron fue a Ritchie balanceando a Nicole de enfrente hacia atrás, sin apartar la mirada de Alonso, el cual era un enorme lobo que reducía su tamaño y cambiaba de forma a la de un humano. Frente a Ritchie estaba el cuerpo de Luz, un hombre se lanzó al rescate, mientras otros iban a ver el cadáver de Rod.

—¿Qué pasó aquí? —preguntó el abuelo sin creer lo que veía—. ¡Ritchie responde!



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En el texto hay: accion, aventura, poderes

Editado: 23.05.2022

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