Al cuerpo lo que pida

Capítulo 7 (Yo queria terminar)

Hubo una etapa en la que estudiar empezó a convertirse en una lucha diferente. Hasta entonces había intentado mantener mi vida lo más parecida posible a la de cualquier otro muchacho, pero la enfermedad cada vez ocupaba más espacio. Los tratamientos, las complicaciones y los días en los que no me encontraba bien terminaron haciendo que continuar en la escuela como antes fuera cada vez más difícil.

Finalmente tuve que dejarla siendo todavía muy joven.

No fue una decisión que tomara porque ya no quisiera estudiar. Tampoco porque hubiera dejado de importarme mi futuro. Simplemente había cosas que mi cuerpo ya no me permitía hacer de la misma manera. Mientras otros estudiantes podían ir a clases todos los días, cumplir con sus tareas y pensar en los exámenes, yo tenía que organizar mi vida alrededor de algo que nunca había elegido.

La enfermedad había vuelto a cambiar mis planes.

Pero una cosa era dejar temporalmente la escuela y otra muy distinta aceptar que nunca terminara mis estudios. Eso no quería aceptarlo, yo quería graduarme, terminar la secundaria.

Puede que para alguien que nunca haya tenido que abandonar sus estudios por una enfermedad esto parezca una meta sencilla, pero para mí tenía un significado enorme. Había perdido muchas cosas que otros muchachos daban por sentadas y no quería perder también la posibilidad de conseguir un título.

Por eso seguí buscando la manera. No siempre tenía las fuerzas necesarias. Había días en los que mi salud me hacía difícil pensar en cualquier otra cosa. Pero la idea de terminar seguía ahí. Era una de esas metas que uno guarda dentro y que, aunque pasen los meses o los años, no desaparecen.

Yo sabía que había tenido que renunciar a muchas cosas. Había dejado de hacer actividades que me gustaban, había tenido que cuidarme más que los demás y había pasado por tratamientos que me habían cambiado la vida. Pero todavía podía luchar por algo que dependía también de mi voluntad.

Estudiar era una forma de demostrarme que la enfermedad no había conseguido quitármelo todo. Había cosas que me había obligado a cambiar, cosas a las que había tenido que renunciar y momentos que me había arrebatado, pero todavía había metas que podía perseguir. Terminar mis estudios era una de ellas, y por eso me aferraba tanto a la idea de llegar hasta el final.

Quería tener ese momento en el que pudiera mirar atrás y decir que lo había conseguido a pesar de todo. Quería demostrarme que, aunque mi camino hubiera sido mucho más difícil que el de otros, yo también podía alcanzar aquello que me proponía. No sabía cuánto tiempo tendría por delante, pero mientras pudiera seguir avanzando, quería hacerlo.

No sé si quienes me rodeaban podían entender completamente lo importante que era para mí. Tal vez algunos pensaban simplemente que quería volver a estudiar, pero para mí significaba recuperar una parte de la vida que había tenido que dejar atrás.

Y cuando finalmente fui acercándome a esa posibilidad, me aferré todavía más a ella.

Yo quería terminar. Quería graduarme y que algún día mi familia pudiera verme con mi título entre las manos y sentirse orgullosa de mí. Después de tantos años en los que mi madre había tenido que cuidarme, después de tantos tratamientos, hospitales y momentos difíciles, también quería darle una alegría. Quería que pudiera verme conseguir algo que me había propuesto y que supiera que, a pesar de todo, yo no había dejado de luchar por mi futuro.

Quizá esa era una de las cosas que más me movían. No quería que mi familia se quedara únicamente con los recuerdos de mí enfermo, acostado en una cama, conectado a algún tratamiento o entrando y saliendo de un hospital. No quería que cuando pensaran en mí lo primero que apareciera fuera mi enfermedad. Yo quería que también pudieran recordarme estudiando, esforzándome, haciendo cosas por mí mismo y persiguiendo aquello que me había propuesto.

Quería llegar hasta el final. Quería que algún día pudieran mirarme y decir que, después de todo, lo había conseguido. Que todos aquellos años de dificultades no habían logrado detenerme.

Quería que pudieran decir:

Lo logró.

Y seguí adelante con esa idea.



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En el texto hay: humor, amor, biografía

Editado: 29.08.2026

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