Al Final Es Como Un Cuento De Navidad

CAPITULO OCHO - UN LLANTO FUERTE QUE LO OBLIGÓ A DESPERTAR

CAPITULO OCHO

UN LLANTO FUERTE QUE LO OBLIGÓ A DESPERTAR

Andrés leía el informe que tenía entre sus manos, este ultimo trimestre la empresa seguía dando los mejores

resultados, esos planes de acción estaban blindados, por mucho que los falsos de su tía, su abuela y de su

tío, aun se mantenía, no habían podido hacerse de los negocios que no le pertenecían, ellos no podían con lo

organizado de Francico y Francia, a pesar de todo lo que había pasado,

Después del intento de secuestro hace dos años atrás, él me había dejado de albacea de todo sus negocios

y manejo de su empresa y de sus bienes, y ningún juez pudo hacer lo que su abuela y su media tía había

querido hacer, invalidar sus órdenes, yo estaré a cargo hasta que el despierte y pueda retomar su vida y sus

negocios de lo contrario debia entregarlo a su esposa y a su madre.

Se que contaban que Francisco no se despertara jamás, las lesiones a su cuerpo eran severas, pero por lo

menos ya había logrado evitar que esa gente quisiera llevarlo a un lugar como cuando lo escondieron cuando

se lo llevaron del hospital después del accidente, no podía decir donde estaba a su madre y a su esposa, esa

fue la orden que me dejó en casos de él quedar inhabilitado y hasta que se repusiera no podía comunicarle a

su verdadera familia, aunque me dolía el dolor de su madre y de su esposa no podía hacer nada, solo tenia

que esperar que despertara, mientras me he asegurado de su seguridad y la seguridad de la señora Francia

y de la señora Grecia y su bebé que debe estar por nacer de acuerdo a las fechas del posible parto,

Ya había pasado casi los cuatro meses que faltaban del embarazo, había evitado que la abuela se acercara a

Francia y a Grecia, a pesar de sus amenazas no pudieron sacarla de donde vivían, legalmente ese piso es de

la señora Francia Villanueva y era imposible que se lo pudieran quitar, como también desvincúlalas de sus

trabajo, ambas trabajaban en una segunda empresa que Francisco había creado también posterior a su

intento de secuestro y Francia y Grecia fue trasladadas a ella con un ofrecimiento de empleos más seguros y

mejor remunerados.

Posterior a la muerte del esposo de Francia, se había establecido una demanda por las acciones de la

empresa que pertenecian a Efrain, así que congelaron la venta o cesión de las participaciones que

pertenecían a Efrain por lo que Francia después de mudarse de la casa y haberla dejado en un fideicomiso no

renunciable, terminó por venderla, antes de seguir la pelea con su suegra y su media hermana y hermano,

pero después de la desaparición de Francisco ellas optaron por aceptar la oferta de trabajar en otra empresa

y de la clínica que pertenecía a esta y desde ese momento empezaron trabajar allí, aunque no sabían a

quien pertenecía la empresa. Desconocimiento que también tenía la abuela y tía de Francisco, solo Andrés y

los abogados sabían de quienera el dueño.

Andrés levantó la vista hacia la cama, creyó oír un ligero quejido, y lo que vió le hiso levantarse

automáticamente, Francisco había abierto los ojos y miraba sin ver hacia donde estaba él, dio uno pasos

hasta quedar al lado de la cama, inclinándose hacia la cara de Francisco,

−hola jefe al fin abres los ojos, gracias por despertar hermano, gracias−, le dijo con los ojos cristalizados por

las lágrimas,

Francisco busco sus ojos y quedo mirándolo por unos segundos antes de contestar a lo que él le decía, trató

de emitir una palabras, pero su voz estaba muy ronca,

−quien eres tú, donde estoy, porque llora un niño −, dijo preguntando y dando un suspiró cerró nuevamente

los ojos, pero sin quedarse dormido, solo bajó sus parpados lentamente sobre sus ojos como si estuviese

dormido.

Andrés vio acercarse a unos de los de seguridad de Francia y le dijo en voz baja,

−ya la señora Grecia tubo a su bebe, ya nació la princesa Emilia Lucia, dios es una guerrera, solo diez

contracciones antes de nacer −, dijo el hombre sonriente y feliz,

−son tal para cual, no podían dejar de comunicarse, ya despertó abrió los ojos y habló, solo que preguntó

quién era yo y que había un llanto de niño−, dijo en silencio, pero con su corazón lleno de esperanzas.

Enseguida entró el medico neurólogo que venía a evaluar al paciente, quien revisó las respuestas a estímulos

y a la voces, Francisco respondió, diciendo que lo dejaran dormir que tenía sueño.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.