Al Final Es Como Un Cuento De Navidad

CAPITULO CATORCE - CUANDO SANTA TRAJO UNA VERDADERA NAVIDAD

CAPITULO CATORCE

CUANDO SANTA TRAJO UNA VERDADERA NAVIDAD

Veinticuatro de diciembre de 2025,

−si ya realizaste las evaluaciones de desempeño de cargo, por que no se han ejecutado las acciones −,

preguntó Francisco al gerente de Recursos Humanos, ya tenia en sus manos las verdaderas evaluaciones ,

no la que le ordeno realizar Roberto −, le dijo seriamente,

−si señor, ya la traigo −, media hora después regresó con cinco carpetas debidamente documentadas,

−estos fueron los cinco candidatos propuestos para una ascenso con sus respectivas bonificaciones y

nombramientos−, le extendió las cinco carpetas y otras tres trabajadores en los departamentos de mi madre y

mi mujer,

−Porque no se hicieron los ajustes pertinentes−, preguntóde nuevo molesto,

−fue por orden de presidencia señor, no pudimos, hacer nada al respecto, pero al menos no fueron

despedidas como pretendía él, por la posible demanda que llevaría a la prensa a divulgar el tipo de acoso

dentro de la empresa −, le dijo rápidamente,

−esta bien, hágalas efectivo de inmediato, pase los memorándum que tenga que enviar y que sean enviados

a cada uno de los interesados para hacerse efectivos desde el día veinticinco de diciembre a partir de la hora

cero, que se les haga llegar a su correo y que pasen el día hábil siguiente a firmar sus nuevos contratos ya

firmados por mi −, dijo con firmeza

Ahora viene lo difícil, decirles la verdad a mi madre y a mi mujer, ya tenía en sus manos, los informes médicos

emitidos por el hospital al momento de recibirme en emergencia inconsciente desde donde me trasladaron

sin darle información a nadie cuando llegaron mi madre y mi esposa al hospital,

Además, que tampoco supieron que cuando desperté de la de mi pérdida de memoria total, razón por la cual

estuve prácticamente incomunicado hasta el día de mi cumpleaños número treinta donde no les quedó mas

remedio que entregarme la herencia de mi padre por orden de un juez, sino iban a perder todo, por eso tengo

que darle gracias a Andrés, el desde las sombras se mantuvo alerta evitando que me pasaran cosas peores,

Hasta ahora que llegué aquí y la carta de mi hija a santa, fue el detonante para que regresara mi memoria, la

luz que me iluminó, pero ahora voy a recuperar a mi familia y luego seguiré haciendo limpieza de las ratas

en mis empresas, y pienso eliminarlas a todas, me deben casi siete años del sufrimiento de mis mujeres, seis

cumpleaños de mi hija sin los regalos de papá.

Francisco había esperado solucionar los ascensos como todos los diciembres se habían hecho en las

empresas de su padre y ahora estaba parado frente a la puerta del apartamento de mi familia, levanté la

mano con miedo, creo que ya deberían estar cenando apenas son las nueve de la noche, toqué el timbre, que

repico en un din don con una melodía navideña conocida,

−abre abuela es Santa es Santa −, oí la voz de mi pequeña que emocionada pedía que abrieran la puerta

rápido,

−debe traer a mi papi de vuelta−, decía Emilia Lucia con firmeza, mis ojos estaban cristalizados, mi hija era

seguramente un aprendiz de hada o elfo de Santa, era mágica, era una luz muy potente que iluminaba todo a

su alrededor, era mi hija y ahora sabría que santa si le había traído a su papá.

La puerta se abrió y ahí paradas estaban mi tres mujeres viendo a quien la noche buena traía a su cena de

noche buena esperando el día de navidad, para usar ese lugar que todos los años habían tenido reservado

en la mesa para esperando por él, pero ahora tenían que colocar otro plato, Santa había enviado a un hijo, a

un padre y a un esposo perdido, junto a un asistente leal para cenar en familia.

−hola, mamá, hola amor, hola hija, ya por fin pude volver−, dijo Francisco con la voz quebrada por el llanto,

mientras abrazaba a su familia en un abrazo cuádruple, sintiéndose inmensamente feliz.

−La abuela y mama tenían razón, Santa sabe lo que quería mi corazón −, dice feliz Emilia,

−apareció mi papi, el esposo de mi mami y el hijo de mi abuela, ahora si estoy muy feliz, gracias santa, ese es

un verdadero regalo de Navidad.

La explicaciones vendrían después de los abrazos y de comer juntos en familia después de tantos años,

pensó Francisco, pensó Grecia, pensó Emilia y pensó Francia, pensaron todos, ahora solo querían cenar en

familia, como la familia que sabía que este era un reencuentro y un final feliz como en los cuentos de navidad.




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