los dragones verdes y naranjas presentan un parentesco común.
gracias a eso he descubierto que los dragones rojos y azules presentan genética domínate,
pero esta investigadora se cuestiona lo siguiente;
¿existen o llegaron a existir razas aun no descubiertas?
Biología e historia de los dragones. Por la Curandera Plumelia Ute
Esa pregunta hizo que todo encajara. Me termino de poner de pies haciendo que ella retroceda unos pasos, ahora que me fijo medirá como máximo dos metros de alto, demasiado pequeña para ser un dragón adulto, pero carece del brillo dorado propio de las crías...
Solo tiene un cuerno de los dos que debería tener, lo otro es un cumulo de astillas ensangrentadas, no cierra el ala derecha y sus escamas están manchadas de sangre reseca bajo el ala izquierda.
--¿qué te ha pasado?
-- no te incumbe –contesta mostrando los dientes --¿me curaras o no?
Durante tres años me he preparado para esto, echo una ojeada rápida a mi carga y me armo de valor.
--sí, te puedo curar.
Esto es un puto desastre, tiene el ala derecha con una fractura y el costado con una herida infectada, por no hablar de los cortes menores y el cuerno roto.
--¿Cuál es tu raza?, --pregunto mientras saco mi carga, la guía de campo de los dragones y los dos libros de cien páginas que son mi investigación privada. –necesito saberlo para usar o no productos hipoalérgicos.
--no voy a ser parte de tu investigación. Solo cúrame.
-- gah, vale está bien. Cuando amaine la lluvia iré a por los materiales.
Según pienso en lo que voy a necesitar me doy cuenta de que voy a tardar más de lo que me gustaría, así que tengo que darme prisa en ayudarla y retomar mi viaje antes de que acabe el verano...
--¿Cuánto tiempo tardarás? –pregunta Dragona.
--mínimo un mes, para que no haya secuelas. Siendo optimistas.
--no tenemos tanto tiempo. —comenta en alto, parece pensar en algo. --¿Cuánto tiempo necesitará mi ala?
Volví a ojear la extremidad.
-- veinte, veinticinco días.
Dragona sacude la cabeza con decepción y con cuidado se tumba en el suelo, yo también me siento.
-- no nos dará tiempo ... --su tono es angustioso
--¿Qué tenemos que hacer?
--necesito que estes en un lugar en menos de veinte días.
Ella finalmente apoya la cabeza haciendo que su hocico toque el dobladillo de mi falda.
--te haré un cabestrillo para el ala, una vez que estes hidratada, --curiosamente los huesos y articulaciones de los dragones se vuelven más flexibles cuando están hidratados. --pero no puedo irme contigo.
Dragona levanto la cabeza para mírame a los ojos y vi la determinación en su mirada.
--iras al lugar que yo quiera que vallas –pronuncio con un gruñido.
--no eres mi dragona, no tienes autoridad sobre mí.
Expulsa humo por su nariz causando que empiece a toser, la nube tarda un rato en disiparse.
--¿y cuál es tu destino? –preguntó cuando por fin respiro.
-- la frontera –no quería expandirme más, no sé de lo que es capaz.
--hay muchos, corrijo, miles de puestos en Navarre. Se más específica.
-- a ti te lo voy a contar.
Dragona chasquea la lengua, no parece muy complacida.
--¿Cómo ves lo siguiente? –su tono es negociador. –tu vuelves a Basgiath , yo trato de hacerte la vida más fácil, y a la mínima oportunidad desertas y nos vamos a la frontera.
El intento es bueno, pero no me convence, no puedo perder más tiempo, tengo que volver a casa.
--porque no esperamos a que estes totalmente recuperada y nos vamos juntas. Así me ahorro lo de Basgiath.
--morirás si hacemos eso, tener un dragón sin ser jinete se considera un crimen grabe.
Con un suspiro apoyo la cabeza entre mis manos, la deserción tampoco es una opción en el cuadrante de los jinetes, más aún si tiene un dragón. El silencio se hace entre ambas, la lluvia tiene un brillo dorado por los últimos rallos de sol.
-- lo primero es curar tus heridas, –digo para romper el tenso silencio.
--en menos de veinte días –añade
--en menos de veinte días y lo segundo es discutir eso de volver a Basgiath para desertar.
--me parece bien.
Vuelvo a mirar al exterior, la lluvia ha cesado y la noche parece ser un paño negro con cientos de joyas esparcidas tras a ver sido pulidas. Dragona sigue mi vista y pude sentir como sonríe.
--¿te gustan?, si me curas bien, volaremos tan alto que podrás tocarlas.
el silencio se hizo entre ambas y me voy quedando dormida, no sueño simplemente duermo.