Es un milagro que este viva.
pese a la desgraciada situacion de su caja torafica los organos internos an sido conpletamente repardos.
gracias a ella he descubierto que los reparadores no podemos reponer partes del cuerpo, solo reconsturirlas.
Diario de investigacio de Brennan sorregail.
--¡arriba tienes que hacer mis medicinas! –el gruñido reverbero en mi mente, despertándome.
“buenos días a ti también” pese para mis adentros.
--gracias por ser tan amable –cuando la oí decir aquello me gire, esta en la otra pared de la cueva y me mira como si fuera tonta. --¿has hecho un estudio sobre dragones, pero no sabes que nuestras mentes están conectadas y se lo que piensas?
-- te recuerdo que solo estudie la biología, las relaciones entre especies se encargaba Karoi. –opine antes de levantarme y rebuscar en mi mochila.
--¿medicina?
--comida –conteste antes de meterme una rebanada de pan en la boca.
Mientras mastico dragona me mira y se relame, al rato el estomago la ruge haciendo que me plante lo siguiente:
--¿cuento tiempo llevas aquí?
--hoy es mi segundo día. –la voz tenía un ligero temblor.
--¿has bebido agua en ese tiempo?
Es muy probable que sufra de una deshidratación, los dragones al igual que las personas no pueden sobrevivir sin ingerir agua en un máximo de tres días o empezaran a sufrir problemas en el sistema renal.
--humana, no he salido en dos días de la cueva.
--lo primero será salir de aquí. –informo mientras me ajusto la mochila es la espalda, nunca he recogido tan rápido. –buscare el rio mas cercano y nos instalaremos hay, La parte mala es que vas a tener que moverte.
Dragona giro la cabeza en dirección a la boca de la cueva, hay un reflejo de miedo en sus ojos. exhalo una humeante bocanada aire y despacio se levantó, primero las patas delanteras y luego las traseras, con pasos lentos pero orgullosos se acerca pese a arrastrar el ala derecha.
--vámonos.
Busco signos de agua en el ambiente, se presenta unida a las raíces de los arboles o a ras de suelo, suele ser al principio fina y pálida aunque su aura es de un color rosado, mas oscuro si es subterránea se va agrupando hilo a hilo hasta formar los ríos que todos conocen.
--¡hay! –señale al encontrar una marca rosada alrededor de un roble, se mueve a gran velocidad lo que significa que el rio es grande.
Dragona me sigue mientras nos desviamos del sendero y entramos en el bosque, de cuando en cuando me vuelvo para reviras su ala, que la arrastre por una superficie tan irregular solo puede empeorar la situación.
-- yo no veo nada.
Hace un rato que entramos en una zona mas boscosa, significa que el rio está cerca, pero los helechos y pequeños brotes ralentiza nuestro paso.
--es normal, los dragones casi no podéis ver el aura.
--¿el que?
--la energía del entorno. Mi gente lo llama aura, para que lo entiendas mejor; los jinetes y los dragones comparten un canal creado de fusionar las auras de cada uno, como bien sabes conocido vinculo. Pues en ese espacio mental que comparten pueden ver el aura, solo que vosotros lo conocéis por poder y se suele canalizar mediante el sello del jinete.
--¿de qué agujero as salido?, que yo sepa no hay humano que pueda ver aura.
La pregunta hace que me detenga, lentamente me giro para mirarla.
--no hagas preguntas que no voy a responder, las dos tenemos nuestros secretos.
Nos miramos, existe un silencio entre nosotras pesar de los pájaros que cantan con el alba. De reojo puedo ver una alteración entre el enlace de nuestras auras la espiral rojiza trata de cubrir la mía.
--continua lo que estas haciendo, dragona, y morías de una infección.
--limites… --susurra mientras el aura se retira. –los respetare, pero solo esta vez.
Al rato recuperamos la marcha, por cada paso que damos el fluir del agua suena más fuerte y los hilos de un rosado intenso se van agrupando. El rio ha resultado ser mas grade de lo esperado, cuenta con orillas de pequeñas piedras y es de un azul náutico en la parte mas profunda, su anchura debe de superar el kilómetro haciendo difícil ver el otro lado, el bosque se abre para darle paso.
Dragona corrió a su dirección, en cuestión de minutos tenia el hocico hundido en el agua.
--cuanta falta me hacía –dice mientras descargo la mochila, una sonrisa de satisfacción se me forma en los labios, ya hemos avanzado un poco.
--hacer cate. –pedí mientras extraía del lateral de mi mochila una cuerda para escalada. –te explico lo que vamos a hacer, primero el cabestrillo para evitar que sigas arrastrando el ala y luego nos meteremos en el rio y te lavare las heridas, pero no tengo medicina suficiente para todos los cortes. Asique priorizare el grande.
--humana incompetente, ¿porque no previste esta situación?, ahora perderemos un día paraque puedas terminar de curarme.
Será gilipollas el lagarto este, me molesto en preocuparme por ella y me llama incompetente, acaba de perder cualquier posibilidad de que vuelva a Basgiath.
--vete a la mierda. – me doy la vuelta y reengancho la cuerda en el lateral de la mochila antes de ponérmela. – búscate a otra que te cure.
--¡a donde vas!, ¡humana vuelve aquí ahora mismo! – yo la hago una peineta con la mano derecha mientras vuelvo a la arboleda. –joder, está bien, ¡perdón por llamarte incompetente!
Me giro despacio y me cruzo de brazos, con eso no es suficiente.
--no eres incompetente y gracias por preocuparte por mí.
-- una más y me largo.
El ala derecha de Dragona ya está con el cabestrillo, parece una red que envuelve el ala, la mantiene recogida y fija al cuerpo. La pega es que es demasiado áspera y temo que la salgan rozaduras, aunque ese no es el mayor de mis problemas en este momento.