De las plantas Dar y Tea se pude extraer los acites mas inportantes delas ojas,
en cabio la planta Mo se presenta en las raices.
botanica basica, por el teniete Cis.
Me despierta un golpe, al abrir los ojos veo a dragona sacudiéndome con una de sus patas.
--prepara mi medicina, te daré de desayunar a cambio.
Me estiro con un bostezo, el cielo rosado indica un amanecer hermoso en alguna costa de Navarre.
Me quito el camisón blanco que utilizo para dormir y me visto; unos pantalones largos de tela fina cubren mis piernas bajo la falda verde y naranja, en el torso una camisa negra de magas acampanadas con un corpiño azul, de pendo estos para dar más protección a mi torso. Para acabar un pañuelo blanco en la cabeza.
-- me voy –aviso mientras ajusto una bolsa en mi cintura para guardar las hiervas.
--vuelve proto –ordena.
El bosque es frondoso, aun mas en la zona cercana al rio, desde pequeños helechos hasta los altísimos arboles que filtran la luz con sus hojas causando que la luz entre como sabanas doradas.
Tengo que encontrar tres espacies para hacer una crema antiséptica y cicatrizante. Estas son las veces que estoy agradecida con mi genética, los tres años en el cuadrante afinaron mi vista logrando que diferencie el aura de cada individuo, todo animal o objeto tiene un color o colores de aura propios, por ejemplo, en los humanos es naranja pero cada persona es de una tonalidad distinta.
He encontrado la primera planta en el tronco de un árbol, debido a que es una planta trepadora. Arranque unas quince hojas de tacto encerado, tengo que seguir bosque a dentro ya que las plantas restantes son de luz indirecta.
La segunda planta la he encontrado entre las raíces de un árbol muerto, su madera blanda como húmeda de desmigaja con el mínimo corte. Esta especie se alienta de los desechos y es familiar del musgo.
Arranco un buen trozo y continúo andando, tengo que encontrar una formación rocosa ya que la última planta crece entre las grietas de las piedras poque necesita mucha oscuridad como humedad.
Las botas me fallan cuando trato de subir unas piedras haciendo que me caiga contra la dura y áspera superficie, las tengo muy desgastadas. Teniendo la cara contra la piedra encuentro una grieta de la cual asoman unas hojitas azuladas, me incorporo para acercarme y hay esta la planta que me falta. El único inconveniente es que necesito sus raíces.
Meto el brazo arremangado dentro de la grieta para agarrar la planta por una parte mas gruesa del tronco, la piedra me araña la piel y mis dedos acarician el peludo tronco de la planta. Cierro la palma alrededor de el y tiro hacia fura, la planta sale al completo, aunque me saldrán rozones por la piedra.
--¡has tardado mucho!
Ella se acerca con trote ligero y me empuja con su hocico hacia lo que son unas marcas negruzcas en el suelo.
--tu desayuno. –muestra con un tono orgulloso mientras se sienta al lado de loque supongo que es pescado carbonizado, dos para ser exactos. –come.
Me siento a su lado y elijo la pieza menos negra, pese a hacer un intento de separar la piel de la carne es imposible. Dragona observa cada uno de mis movimientos se está impacientado, lo noto.
--creo que esta un poco hecho de más. –una apestosa exhalación deja claro que esto es un favor y necesito saber que ocurre cuando eres desagradecido con un dragón. –no pasa nada, yo me lo como igualmente.
mundo los dientes en el pez y un sabor a quemado inunda mi boca, joder que puto asco el olor a azufre sigue en él, echo un trago largo a mi cantimplora para pasarlo mejor.
--¿cómo esta?
--un poco seco.
--no mientas.
--sabe a mierda y apesta a azufre. – ella no tiene cara de creerme. –toma, prueba un trozo.
Se mete en la boca lo que me queda de pescado en la mano, tras masticarlo por segunda vez lo escupe en forma de un conjunto de babas negras.
--la próxima vez no los ases con tu fuego directamente. Se me ha quitado el hambre, voy a por madera.
Apile los troncos y dragona los encendió, ahora espero que el agua hierva mientras machaco en el mortero las plantas previamente lavadas, ella observa con atención todos mis movimientos.
el agua ya hierve, dejo la papilla verde en el mortero y vierto en la hoya el contenido marrón de una pequeña bolsa de cuero, remuevo con un palo despacio para que la mezcla sea homogénea y añado la papilla al final para que se los alimentos empiecen a reaccionar entere sí.
Miramos la hoya mientras la remuevo, el contenido cambia de un marrón claro a un azul grisáceo. Cuando termina de burbujear lo saco de las brasas y espero a que se enfría para meter la mano, Esta caliente pero no quema.
--acércate, voy a aplicarte la pomada.
Extiendo la mezcla por todos sus cortes, desde las patas hasta la cola, tengo especial cuidado con un corte en diagonal que tiene en diagonal en el rostro. Vierto agua sobre el cuerno retirando la sangre seca de él, este queda de un blanco ligeramente rosado.
--¿te volverá a crecer?
--no. Pero tampoco me molesta así.
--¿tener cuernos rotos es signo de orgullo?
-- tener un cuerno roto es peor que no tenerlo. –la miro extrañada, al ver mi reacción exhaló una nube de apestoso humo. –me explico, tener un cuerno roto es comparable a un diente roto. Los humanos no encontráis vello eso, para los dragones es algo similar cuando ven un cuerno roto.
Eso me ha recordado a una cosa que me enseñaron de pequeña. estiro la mano y rebusco en la mochila, finalmente encuentro un frasco de cristal opaco.
--¿Qué es eso?
--tinte azul en polvo, me enseñaron a hacerlo el año pasado.
--¿y la razón de sacarlo de la mochila?
--mi pueblo hay una costumbre, si te haces una herida se suele pintar sobre la cicatriz, se trata de mostrar que has superado el dolor… si te parece bien, ¿puedo pintarte el cuerno?