me a costado lo suyo reunir tantas escamas,
pero todo se a por verte mas, querida amiga.
Nota del paquete de escamas de Cuir, dragon de Bodhi Durran
--tenemos que ir al informe de batalla, nuestro primer informe de batalla. –Date no se ha despegado de mi lado desde la formación. --Qué emoción, ¿no?
Yo asiento mientras cruzamos el abarrotado pasillo, las ventanas reforzadas con hiero dejan pasar a modo de cortinas la luz. Muestran un patio con telas que se secan mientras el viento las acaricia.
Ella sigue mi vista y abre los ojos como platos.
--por los dioses que no se vuelen, --me mira de nuevo. –tarde mas de quince minutos en quitar una mancha de sangre de una sábana, no soportaría la idea de que se manchen.
Date ha sido designada a lavandería, es por lo visto una de las cosas que elijes cuando consigues acceder.
--no te quejes es mejor lavar sabanas a desparasitar un dragón. –comento mientras nos detenemos en el cuello de botella de la entrada.
--¿los dragones pueden tener parásitos?
--si. son una especie de bicho así de grande, –separo mis manos diez centímetros. –se esconde bajo las escamas y son resistentes al fuego. Hay que matarlos con una daga espacial, --desenfundo con mi mano izquierda una daga que cuelga de mi cinturón, su filo serrado está anclado a un mago de madera envuelto en cuero. –me la hicieron el año pasado, Karoi me la ha devuelto.
--¿y cómo se usa? –pregunta mientras la examina ente sus manos.
--primero hay que quitar la escama, después entre los ojos se clava, se gira a los laterales, para matar al bicho, retiramos la daga y sacamos al insecto.
--no lo veo complicado.
Yo vuelvo a enfundar la daga mientras entramos en la sala, es una espacie de anfiteatro de unos seis niveles, Date y yo seguimos a nuestro pelotón para sentarnos todos juntos.
--trata de hacer eso a una docena mientras el dragón se sacude y probablemente escupa fuego tras arrancar a cada bicho. –hablo mientras nos sentamos.
Cuando todos los cursos estamos dentro me noto mareada, al haber tantas personas se me nubla la vista con un velo anaranjado. Los cadetes de segundo marcan la diferencia entre los unidos y los no unidos en la mitad superior, sus vínculos se retuercen con vórtices de distintos colores y los de tercero están de pies en lo mas alto algunos se apoyan en una barandilla que los protege de borde, está hecha de la misma madera que mi asiento.
--quieres atender. –Date me gira la cabeza para mirar a la profesora Devera.
Me he comido parte del informativo, ya hemos empezado las preguntas.
--¿Cuántas perdidas tuvo el ala? –pregunto mi compañera de pelotón Cia, una chica de hombros anchos y piernas que podrían partir un melón.
--un dragón herido. Un jinete muerto.
Me recoloco sorprendida, no hay grifo que pueda atacar a un dragón al punto de matar a su jinete. Es biológicamente imposible, sus pesos y características físicas son totalmente desiguales, pero seguiré su juego.
--profesora Devera. –ella se gira para mirarme y durante un segundo su mascara de despreocupación tiembla. --¿el dragón contaba con alguna lesión anterior?
--eso no tiene nada que ver con la clase. –contesto tajante.
--profesora, tiene mucho que ver. –hablo lo suficientemente rápido para callarla. –no hay olvidar que los dragones son animales, no maquinas. Algunas heridas dejan secuelas permanentes debilitando al individuo, lo que se traduce en una defensa más frágil.
Ella suspira y su aura recupera su naranja natural de toda persona.
--Plumelia es un buen punto para tener en cuenta, pero no es lo que busco en esta sesión. Volvamos a lo importante.
Una pequeña risilla recorre el salón gracias a ese tono sarcástico. Me muerdo el labio inferior para no insultarla, no puedo agredir verbalmente a nadie por el puto juramento.
--será capulla. –susurra Date. –la idea es muy buna.
--es lo que tiene pasar tres años aprendiendo con Karoi. –una sonrisa se forma en mis labios.
Ella asiente, al segundo empezó a contar con sus dedos.
--¿Cuántos años tienes?, si estuviste tres en el cuadrante de curanderos y tres con Karoi…
Una risilla sale de mis labios, que poco saben de los otros cuadrantes.
--en mi anterior cuadrante tienes que especializarte desde el primer año. es centrarse mas en las personas o en los animales, aunque tengo que reconocer que para lo segundo hay que tener enchufe.
--hay un salto muy grande de “animal” a dragón.
Guardo silencio un momento, es hora de pensar antes que hablar.
--presente un plan de especialización para aprovechar las escamas de los dragones en tratamientos ignífugos para trajes de jinetes. –explico mientras hago un esquema. –la cosa es que si hervimos dichas escamas con hilo se deshacen en el agua y la fibra del tejido las absorbe, volviéndolas resistentes al fuego.
--que ingenioso, ¿así Karoi te acepto como su aprendiz?
--no, nos conocimos antes. Me pillo leyendo guía de campo de los dragones. Lo saque de un morral de un jinete mientras hacia una guardia de noche, ya que quería hacer el plan de especialización sobre dragones, pero no deban acceso a los libros que tratan de ellos. Estaba tan concentrada que no me di cuenta de que había entrado en la habitación, pero no se cabreo cuando me vio con él, me pidió que le preguntara alguna duda.
--¿y que le preguntaste?
--por que hay dos razas dragón marrón.
¡Hemos llegado al capitulo diez!
para celebrar estas mas de trescientas visitas os he preparado una sorpresa para la semana que vine,
os dare una pista: azul.