Alas de sangre

capitulo 16 (sin corregir)

nunca olvides como husar el gancho y el hilo porque quedaremos a su merced.

viejo recuerdo.

Las palabras de Ute flotan en el tenso silencio.

--Bien. Entonces volved a la cama e id en grupos de tres.

Todos asentimos, acto siguiente Ute agarra mi antebrazo y tira de mi para ser los primeros que disolvemos el circulo.

--¿A dónde vais? –Bohdi se acerca a nosotros con la capucha puesta y paso apresurado. –tenemos que ir en grupo de tres.

Antes de que este a nuestra altura me suelto del agarre, no puedo permitir ninguna equivocación. Para mi él todo, guardo cada una de las cartas que me envió mientras estaba en el antiguo cuadrante. Realmente se preocupa y yo no me despedí de él.

El camino hacia la puerta oeste es tenso, Ute bosteza con sueño ajeno a la situación y saca los brazos de su capa para estirarlos con los dedos entre cruzados.

--pues se ha quedado buena la noche, ¿verdad?

--¿vais directamente a las habitaciones? –Bohdi lo ignora completamente. Ha abierto la puerta para entrar de nuevo a la seguridad de los muros.

--¿te gustaría dar una vuelta? –sugiero en un tímido susurro mientras avanzamos.

--no, --con testa sin mirarme. –tienes que dormir.

--acompáñala por lo menos. --Él se detiene en medio del pasillo, yo también, pero Ute avanza un poco más. –porque yo no lo voy a hacer.

Su sonrisa se amplifica al punto que parece deforme mientras la niebla sale de su capa y lo envuelve, se transforma en una nube gris que desaparece lentamente, siendo el brillo de sus dientes lo último humano que queda.

--será carbón. –avanzo haca la niebla, esta desciende hasta el suelo al tocarme mientras la cruzo. Su brillo nacarado esta mezclado con finos hilos naranjas, él es la niebla. –lo pagaras.

--como se nota que es tu amigo. --dice Bohdi un paso detrás de mí. Su tono seco me molesta.

--Ute no es mi amigo. –Hablo mientras salgo de la niebla. –¿Qué te hace pensar eso?

--que ambos se os da bien desaparecer, pero por lo menos el avisa antes.

Me detengo para mirarle, pero el solo pasa por delante sin decir nada más. Noto mis puños apretarse mientras su figura se aleja pasillo adelante, esto no lo voy a permitir.

--¡Bohdi! –la voz retumba por las paredes cuando llega a él se gira con una expresión de terror. –detente.

Se acerca a con paso ligero, como un gato que acabara de romper un jarrón y no quisiera ser descubierto.

--no grites. Estamos en periodo de silencio.

--no me hables con ese tono.

--are lo me venga en gana. –se acerca un paso para que le oiga mejor. –Plumelia.

--Bohdi… --advierto.

--¿Bohdi qué? –dice mientras se cruza de brazos. –¿acaso no tengo derecho a estar cabreado? –el tono de voz le tiembla al final de esa palabra.

--sí, pero debes de comprender…

--¿comprender el que? –pregunta impidiendo que continue. –que tenías que irte sin dejar rastro, abandonarlo todo sin mirar atrás para recuperar tu vida. Porque eso lo comprendo. –su voz va aumentando en tono mientras. –pero no comprendo que no te despidieras de mí.

--¡no aparecías por ningún lado! –la voz se me rompe. –y sabes que no podía cruzar al tu cuadrante.

El no dice nada, las uñas me hacen daño de lo mucho que aprieto los puños y el cuerpo me tiembla esperando una respuesta la cual no parece llegar. Levanto la vista para mirarlo, la mandíbula le tiembla y su aura es muy puntiaguda.

Esto duele, que este cabreado por algo que no he hecho… ya estoy cansada de esperar.

--vete a la mierda. –gruño mientras golpeo su hombro con el mío para que se aparte.

Espero el agarre en un brazo que me empuje contra la pared, una mano que se aferre a mi hombro haciendo que nuestros cuerpos se peguen o en el peor de los casos un puñetazo.

Pero no pasa nada mientras lo dejo pasillo atrás, tampoco escucho pasos cuando la última ventana me alumbra con luz platina, quiero detenerme en este punto, hay algo dentro de mi pecho que suplica mirar atrás.

Doblo la esquina, sumiéndome en una penumbra solo interrumpida por los faroles mágicos que se encienden a mi paso como pequeñas flores anaranjadas, iguales las que crecen en las costas del mar Emerald y mis primas mayores se ponían en el pelo.

Devi quedarme a su cuidado.

llego trade,

y en compesacion por no hacer el regalo os doy este adelanto del siguiente capitulo:

Estar literalmente dentro de un drago es una calurosa y húmeda experiencia, donde un movimiento en falso te convierte en su comida.



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En el texto hay: dragones, dragones fantasia aventuras

Editado: 18.08.2026

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