es el negro lo utimo que se ve,
pero el primero en matenernos vivos.
dicho popular.
Han pasado cuatro horas y aun no sé nada…
--¿estas bien? –Date y yo estamos estadas en nuestras respectivas camas y estamos tan cerca que mis descalzos tocan con los suyos. –no has hablado desde que volvimos.
--ven aquí. –digo mientras golpeo el lado libre de mi cama, de un salto se coloca a mi lado. Mi compañera de litera asoma la cabeza para mirarnos un instante antes de volver a centrase en su libro.
Yo apoyo el torso sobre la cama y dejo los pies colgando, ella hace lo mismo. Estamos tan cerca un a de la otra que los dorsos de nuestras manos se tocan, el aura de Date parpadea nerviosa.
--no me acostumbro a este cuadrante. –susurro contra su orea tan bajo que el viento que choca con las ventanas es un grito. –hecho de menos muchas cosas.
--¿te puedo contar un secreto? –ella mira a las tablas de la cama, pero lentamente su meñique se recoloca para engancharse con el mío. Su movimiento se tan lento que me causa cosquillas.
--mis labios están sellados. –Date sonríe y durante un instante sus ojos color miel se posan en mis labios para subir de nuevo.
--mis padres no saben que estoy aquí. Piensan que estoy en infantería. –hace un silencio demasiado breve para poder hablar. –ellos de por si se oponían a que viniera, querían que heredase la graja. Pero yo quiero ser jinete.
--y serás, no, seremos jinetes. –esas palabras se me hacen amargas, aunque ella sonríe al oírlas. –surcaremos el cielo, como pájaros.
--¡clan!¡clan! –suenan la primera campanada. Advirtiendo que hay que volver a las habitaciones.
Una a una las luces mágicas de la habitación se apagan, haciendo que las auras empiecen a billar.
--buenas noches. –pide Date cuando se levanta de la cama.
¡hola!
os prometi tiempo atras un capitulo especial.
y aqui lo teneis.
P.D. el dicho es mas antiguo que Basgiath