Necesito ir a Chamara para comoprar material,
me encontrare ausente todo el dia de hoy.
fracmento del infrome de Nolon
La clase de historia es como me imagino el cuadrante de los escribas, altísimas estanterías con libros de todos los colores y formas, una larga mesa central donde nos sentamos todos los alumnos y un profesor que solo repite información de memoria sentado en su silla en el cabecero.
Lo que más me gusta de este lugar es que es el único sitio con una vidriera, es circular y está en la pared del fondo tras el profesor, según Date y Cia es una flor, aunque yo no estoy de acuerdo.
Pero hoy mi cabeza no está para analizar cristales, tengo que cumplir con lo ordenado o no vere un próximo amanecer. Una ubicación es el almacén para el material de los aprendices de Kaori, nadie pasa de las dos primeras estanterías y el profesor no le gustan los espacios pequeños por lo cual nunca lo revisa…
--¿estas bien? –la voz de Cia me devuelve a la realidad. –no as escrito nada.
Bajo la vista al papel machado por unas gotas de tinta de mi pluma.
--no he dormido muy bien hoy.
--eso pasa cuando vamos por la noche a ver al novio. –bromea Date, aunque su aura no brilla tanto.
--que graciosa, ya verás cuando os toque a vosotras.
Cia ahoga una carcajada, pero Date solo me dedica una sonrisa cansada, ni siquiera me mira. Su aura es de aspecto mate dúrate unos momentos, pero después recupera su viveza habitual.
…
Las campanas suenan anunciando la hora de comer, pero yo sigo dentro del despacho del profesor Kaori.
Es una habitación rectangular con una ventana que da a un patio desolado, en el fondo del todo su silla y mesa. Junto a la puerta una gran estantía llena de los exámenes que le quedan por corregir.
Yo estoy apoyada en la pared contraria con los brazos cruzados esperando a que aparezca el profesor.
La razón, un dragón tiene fiebre y su jinete no se va a poder presentar mañana en la formación, y como yo debo de tener cara de secretaria, me toca esperar para entregar un informe sobre el dragón de un total desconocido.
--¿Qué haces aquí? –Kaori ha debido ver que la puerta de su despacho está abierta.
Me acerco a el y le tiendo el informe sin decir nada, tengo tanta hambre como confianza en este hombre que no necesito dar explicaciones sobre lo que hago.
--deberías empezar a priorizarte. –su voz hace eco en la clase bacia.
me detengo junto a la puerta para míralo, está leyendo el pergamino o por lo menos finge bien.
--el pelotón sobre el individuo,
La sección sobre el pelotón
El ala sobre la sección,
¡eterno será el cuadrante!
Es uno de los estribillos de las canciones que se cantan los domingos por la tarde mientras la gente bebe alcohol, se supone que realza la grandeza de cómo olvidarnos a nosotros mismos para servir a una causa mayor.
Kaori suspira con una sonrisa, mientras pasa una página.
--siempre he admirado tu capacidad para las canciones.
--tengo que comer. –un calor se me acumula en las mejillas mientras cruzo la puerta.
El comedor esta a rebosar, sonidos de platos chocándose, charlas, personas yendo y viniendo entre las mesas con sus platos en las manos.
Me acerco a los cocineros, Oren le toca repartir en su turno de la comida.
--justo a tiempo. –comenta mientras me mone una plasta amarillenta dentro del cuenco. Pero no me ofrece. –deja que yo te ponga la carne.
Le sigo tras la fila de mesas y llega a la bandeja con filetes, hay lo comprendo todo.
Violet está repartiendo. sostiene las pinzas de madera muy limpia con una mano, la otra esta bien guardada en su bolsillo, las cintas de lomo aun humeantes esta especiadas dejando un aroma fresco y dificultando la capacidad de saber si esta adulterado o no.
Oren la quita las pinzas de la mano en vez de coger las de la mesa, las cuales están del mismo color que el aliñado y me sirve dos filetes, el jugo de estos chorrea sobre mi cuenco de manera excesiva, yo no despego la vista del plato mientras pasa por delante de ella.
--aquí tienes. –sujeto el cuenco con ambas manos.
Avanzo un poco mas hacia la caja de los tenedores, pero está vacía.
--queda este. –una voz dulce pero firme hace que levante la vista. –es de cocina, pero puedes utilizarlo.
Violet me ofrece el tenedor en la palma abierta, este es de madera más oscura y claros signos de desgaste, pero no parece a ver sido usado, su aura es verdosa como cualquier objeto orgánico sin vida.
Aun sigo sin fiarme.
--tranquila, con el cuchillo me apaño. –mientras saco uno de la caja y se lo muestro. –muchas gracias.
Ella baja al brazo, antes de poder ver su aura correctamente alguien me pasa el brazo por el hombro. Es Oren.
--¿vamos?
Avanzamos sin que pueda mirar atrás, nuestra mesa está en el cetro del comedor. Por lo visto hoy comemos todos juntos.
--¡Plumelia! –llama Date mientras alza el brazo. –aquí hay sitio.
--que buena pinta tienen esos filetes. –comenta Manu cuando oren se sienta frente a él.
--quien reparte se lleva la mejor parte.
--¿tu estas de muy buen humor hoy? –Jack habla con la comida en la boca mientras señala con el tenedor a Oren.
--me han dado el alta. –él saca el informe medico del bolsillo y se lo pasa. –si Plumelia no me hubiera atendido a tiempo seguiría con la cagalera y las vomitonas. –el me vuele a apoyar el brazo en el hombro y me pega a el más que antes, Date a mi otro lado suelta un gruñido bajo.
--pues pude que vuelvas a la baja como no la sueltes –bromea Jack. –aquí la amiga no está muy contenta.
Oren levanta el brazo de golpe.
--perdón suelo pegarme a la gente cuando estoy contento.
--no pasa nada, tu hermana es igual. –una mano agarra la tela de mi espalda y tira de mi hacia la izquierda al instante noto el resto del cuerpo de Date.
--Date. –llama Manu. –come y tengamos la fiesta en paz.