Alex Reidfield y el Camino de la Serpiente

21. LA ERA DE SCORPIO.

Alex estaba de pie ante la casa color azabache de un sueño anterior, totalmente desconcertado, esta vez personificaba a un joven que se sentía terriblemente, tenía hambre, frío y no podía moverse. El joven se dijo a sí mismo: "Creo que no hay nadie", y dando la vuelta comenzó a marcharse. Cojeaba, era notorio, sangraba de la nuca, frente, nariz y boca; tenía un ojo muy morado y sus piernas estaban muy débiles en ese momento. Fue tanto el dolor que lo asechaba, que después de dar seis pasos cayó al suelo.
 

―Que difíciles tiempos, ¿no lo cree usted? ―dijo un hombre de pie junto a él, el joven se enderezó para verlo mejor. Ya era mayor, de unos setenta años más o menos, casi sin pelo y el pellejo arrugado.
 

― ¿Cómo dijo? ―preguntó el joven.
 

―Sí, estos tiempos en particular son horribles ―respondió el anciano―. ¿Acaso eres un soldado?
 

― ¿Soldado?
 

―Sí, un soldado. En estos tiempos son lo que necesitamos.
 

―Lo siento, no soy un soldado.
 

―Entonces, ¿Cómo te has hecho esos golpes?
 

―Es una muy larga historia.
 

―De acuerdo, sin embargo, deberías considerar unirte al ejército.
 

― ¿Por qué razón?
 

―Para proteger a las personas ―dijo el hombre―. Antes de que empiece.
 

― ¿Antes de que empiece qué?
 

―La guerra.
 

Alex despertó de su sueño, sólo para recordar las últimas palabras de aquel anciano, abrió los ojos por completo y vio delante de él a varias caras conocidas.
 

―Hola, amigo ―dijo Jeff―. Pensamos que no despertarías.
 

―Hola, Alex ―dijo Melanie―. Te extrañe, hermano.
 

―Alex― dijo Tía Silvana... ¿Tía Silvana?
 

―T... Tía, ¿qué haces aquí? ―tartamudeó Alex.
 

―Créeme muchacho, se cómo sacarle la verdad a las personas― Alex estaba sudando, ¿tía Silvana sabía lo que había hecho? ―. ¿Cómo pudiste pensar que no me daría cuenta de que has sido herido?, Jeff me ha dicho que cuando te secuestraron te has puesto a forcejear para que no te hicieran nada, pero mira nada más como has terminado―. Alex respiró aliviado.
 

―Gracias por venir, chicos ―dijo el niño.
 

―Oye, pero no somos los únicos que han venido a verte― mencionó Jeff.
 

En ese momento, una chica de pelo color negro y nariz pequeña se acercó a la cama de Alex.
 

―Stephanie ―dijo Alex.
 

―Hola, Alex ―la niña sonrió.
 

―Creo que los dejaremos solos ―comentó Tía Silvana―. Vamos, Jeff, Melanie, síganme. Comamos algo.
 

― ¡Yay, patatas! ―gritó Melanie al salir.
 

Tía Silvana, Jeff y Melanie abandonaron la habitación, dejando solos a Alex y a Stephanie, los cuales se ruborizaron. Pero era normal, ya no había nada que los forzara a estar unidos.
 

―Así que ―dijo Alex por fin―. Cumplí mi promesa.
 

―Sí, lo has hecho, has vuelto con vida... no en las condiciones que esperaba, pero, al fin y al cabo, estás vivo ―respondió Stephanie―. Gracias por salvarme, Alex. No sé qué habría pasado si no hubieses ido.
 

Stephanie estaba muy nerviosa y cuando menos lo esperaban vieron que se tomaban las manos.
 

―Eres un chico increíble, Alex, lo digo enserio. Has demostrado lo que vales, no solo a mí, sino al mundo entero. Eres un héroe.
 

―No sé si me calificaría a mí mismo como un héroe, Steph. Básicamente, sólo era una historia de venganza que dio un giro inesperado.
 

―Sí, lo fue, y gracias a ese giro inesperado salvaste a miles de vidas inocentes. Maduraste más rápido de lo que debías para poder enfrentarte a todo eso, lideraste un equipo para salir de aquel espantoso lugar, eso es lo que hace un héroe.
 

―Sí, pero si fuera un héroe, no sé... quizá tendría una muy linda novia que se preocupara por mí.
 

―Créeme, Reidfield. No será tan fácil como piensas, aún no cumplo los doce años. Mis padres me han dicho que no puedo tener novio sino hasta esa edad.
 

―Yo jamás te pregunté si querías ser mi novia, Parker. Sólo plantee una hipótesis. Claro que si tú quieres... en un futuro quiero decir...
 

―Quizá, pero ¿Cómo empezarías a conquistarme, héroe?
 

―Puedo empezar... ―dijo Alex y se puso a pensar cinco segundos―. Pagándote el helado.
 

Alex se sentía mejor que antes. Habían pasado dos semanas desde que había evitado que Nueva York tuviese su fin y desde entonces los periódicos, los noticieros, las revistas y cosas como esas no dejaban de publicar cosas parecidas a: "HOMBRE MISTERIOSO SALVA LA GRAN MANZANA", "CAMARAS DE VIGILANCIA GRABAN UN APOCALIPSIS FRUSTRADO EN NUEVA YORK", "NUEVA YORK A SALVO GRACIAS A HÉROE DESCONOCIDO". Alex se sentía feliz, había logrado todo lo que se había propuesto y hasta más, sin embargo, había algo que aún lo intrigaba, ¿quién era la persona de la que Grener hablaba?, sólo se refería a esa persona como "él", pero no había dado más información. No sabía nada más, pero creía que quizá eso podía esperar, tal vez en un futuro "él" se mostrara, pero por ese momento solo podía concentrarse en algo muy importante. Varios meses había estado fuera. Por suerte, Tía Silvana iría a charlar con los profesores, diciendo que Alex se pondría al corriente en sus estudios con tal de que pasara de año, por lo que, al salir del hospital, lo primero que hizo fue comenzar los deberes. Su vida habitual había vuelto. Volvía a ser el chico normal, bueno, no del todo.
 

Por las noches "Scorpio" rondaba y vigilaba las calles de Nueva York, protegiendo a los débiles de los monstruos que asechaban La Gran Manzana, directos del Camino de la Serpiente. Ahora ese era su día a día, era su destino, y el destino es algo que no se puede cambiar.
 

Una tarde, Tía Silvana salió a comprar cosas para la comida que prepararía a Alex y Melanie durante la semana. La pequeña había ido a la escuela y Alex estaba con Jeff haciendo los deberes, de pronto escucharon que llegaba el correo. Alex se levantó, fue hacia el recibidor y recogió las cartas. La mayoría eran de parientes preocupados por su "secuestro". Ya estaba harto de explicar que todo estaba bien, sin embargo, se sentía genial saber que se preocupaban por él. Siguió pasando de carta en carta, incluso había una de Sam, diciendo que su padre se recuperaba, y que ella le escribiría todas las semanas sin falta.
 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.