Algo asi como un novio

Capítulo 22. Te extraño

Los exámenes de final de semestre han sido una locura, Javier siente que se va a volver loco, siempre había escuchado que el sexto semestre era muy duro, pero esto rebasaba cualquier idea que se hubiese formado a raíz de aquellos comentarios que hacían los de semestres mas avanzados. Casi reprueba una de sus materias menos favoritas, pero logró sacarla adelante, con una nota dentro de la media, que le permite mantener su buen promedio pero que no es a las que él está acostumbrado. Si bien la matrícula de la Universidad no es muy costosa al ser pública, tener la beca por promedio le ayuda para sus aspiraciones de conseguir una beca para un posgrado que desea y que puede ayudarlo a construir su proyecto de vida.

Esta navidad quiere hacer algo diferente, pero en su familia algo diferente, no es tan diferente como algunos pensarían. Jacquie tiene más trabajo de lo normal porque es la temporada con más ventas, Lissi está en casa todo el tiempo porque han llegado las vacaciones escolares y su gemela está pasando por la crisis de la relación a distancia.

Todos en casa tienen algo en que pensar, su relación con abril ha estado un poco distante porque ella también ha estado atrapada entre tantos números y letras de sus exámenes y trabajos de final de semestre.

La Flaquis, como siempre le dice, ha estado muy estresada con este fin de semestre, incluso ha dejado de lado su página de maquillajes "MakeupByAbril" para dedicarle tiempo a todo lo que en este momento le debe a su carrera.

Su cumpleaños lo disfrutaron aprovechando las tradicionales fiestas del once de noviembre que conmemoran la Independencia de Cartagena. En medio de tanta algarabía, maicena, pólvora y eventos, pudieron reunirse con sus amigos y celebrar el cumpleaños de ambos en casa. Lo mejor de todo fueron los regalos que recibieron del novio de su hermana, ese hombre no se mide, parece que el dinero le sobrara. A él le renovó su consola de juegos por la más moderna y costosa que hay en el mercado y a Johana le entregó un sobre que contenía un tiquete redondo a España para que pudiera visitar a Juan Daniel.

Ahora sin todo lo que significaron esas dos semanas de libros y mas libros se siente mucho mas ligero y puede disfrutar del tiempo que tiene con su pequeña sobrina, hasta le ha enseñado a jugar con él en su consola y pueden gritar juntos cuando alguno gana, porque siempre celebran, el perdedor, que casi siempre es él, celebra las victorias de su pequeño amor.

La ayuda de la señora Rosalía siempre es maravillosa, esa mujer tiene un encanto especial que logra aplacar la efervescente energía de Lía Isabel, esa niña tiene unas baterías que se recargan con el aire.

En la cena comparten unos sándwiches preparados por Johana, esa noche los acompaña como ya es costumbre Federico, es que ya no hay noche que él no esté, si no está es porque su hermana tampoco lo hace y Abril que está feliz de poder estar "celebrando" que terminaron el semestre sin nada que lamentar. Todas las materias fueron aprobadas con excelentes notas.

─ Quedaron deliciosos, hace días tenía ganas de comer de estos, son mejores que los de ese local del centro comercial que tanto le gustan a mi mamá. ─ Comenta Abril mientras se limpia con una servilleta de papel.

─ Si, mi hermanita es la mejor haciendo sándwiches, lo que mas me gusta es el toque que le da el aguacate que o hace para que sepa bien. ─ Alaga Javier.

─ Ujum... ─ Federico toma un poco de malteada, para pasar lo que tiene en la boca ─ Sabes que le dije a Miriam hace unos días y creo que se copió tu receta porque después me dijo que sus hijos le pidieron mas de esos.

─ Nunca como los míos. ─ Se ufana Johana riendo de los comentarios de sus comensales.

─ Eh, ya pareces hermana de Kiko. ─ Dice Jacquie con toda la intención de sacar risas entre los presentes, ya todos saben que a él no le gusta ese apodo y la única persona que se atreve a decirle de tal manera sin miedo a salir herida es ella, sus hermanas son incapaces y sus cuñados no quieren entrar en terrenos peligrosos. La mirada con falsa molestia de él la hace soltar una burbujeante carcajada, esa a la que los demás se unen de forma más discreta.

A partir de allí todo es risa, ella no vuelve a llamarlo por ese apodo en toda la noche solo quiere consentirlo, la pequeña Lissi está feliz, interviene cada vez que puede y llama la atención todo el tiempo. A las 8:30 la llevan a la cama, está de vacaciones pero tratan de mantenerle buenos hábitos de sueño. Federico y Jacquie la acompañan a la cama después del cepillado de sus dientes.

─ Buenas noches mamá, buenas noches papá. ─ Die la pequeña con bostezo y mientras talla sus ojitos con una de sus manos.

Las palabras de la pequeña los deja mudos de la impresión, Federico solo alcanza a sonreír y ve como la pequeña cierra sus ojos para quedar profundamente dormida, un brillo especial en los ojos de Federico se observa al salir de la habitación de la pequeña, se puede observar sus ojos almendrados cristalizados por unas lágrimas de emoción contenida. Es la primera vez que Lía lo llama de esa manera y eso hace que su corazón se sienta rebosante de felicidad.

Ellos se unen en un abrazo silencioso que se ve interrumpido por el carraspeo de Javier que abraza por la espalda a Abril.

─ Voy a acompañar a la Flaquis a su casa, por favor compórtense mientras no estoy. ─ Jacquie y Federico se separan y Javier recibe una mirada de reproche de su hermana mayor.

─ Insolente, ─ Dice Jacquie mientras sonríe. ─ Llévala y no te tardes demasiado.

─ Cuando será que puedo llevarla en tu carro cuñadito. El comentario hace que Jacquie se sonroje y lo mire abriendo sus ojos como si se fueran a salir.

─ Ni lo sueñes¸─ Retruca Jacquie avergonzada por el comentario a lo que Federico solo sonríe llevando su mano al bolsillo de su pantalón y lanza las llaves del automóvil plateado que está frente a su casa.




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