Algo asi como un novio

Capítulo 27. Eso quiere decir…

El viaje de Johana a España está listo, sus maletas están completamente acomodadas y ha hecho el check in en línea, así que solo debe dejar su maleta. Lleva una no muy pequeña, aunque solo serán dos semanas y Juan Daniel le ha asegurado que tiene el tipo de ropa que ella necesita esperándola, aun así  lleva suficientes prendas que la pueden ayudar a mantenerse en calor. Cartagena se caracteriza por su caliente clima, la ropa que se usa allí es muy diferente a la que se necesita en el invierno de los países europeos. Por lo tanto lleva jeans y camisas con mangas y varios pares de  zapatos cerrados, aunque sabe que no serán suficientes. En su brazo tiene colgando un hermoso abrigo negro que Federico le regaló como parte del paquete de viaje.

En el último llamado por el alta voz del aeropuerto para los pasajeros que salen con destino a Madrid entra a la sala de espera, dejando atrás a sus dos hermanos, su sobrina y sus cuñados, Federico y Abril.

Lía despide a su Tia con muchos besos y abrazos al igual que su mamá y su tío. Ez la primera vez que viaja fuera el país y piensa aprovechar cada segundo de ese viaje, con Juandi, hicieron un itinerario de viaje para recorrer algunas ciudades importantes de Europa, serán solo dos semanas, pero para ellos será apenas suficiente después de no verse en más de seis meses y todo gracias a su adorado cuñado que dos meses atrás le dio ese viaje como regalo de cumpleaños.

Jacquie aún no se lo puede creer, su hermanita se va del país, solo por dos semanas, pero siente que parte de su corazón se va con ella, puede comparar ese sentimiento como el de una madre con sus pequeños hijos.

El viaje a su casa es tranquilo, Federico conduce y los demás van cantando y riendo, en algunos momentos todos intervienen en la conversación.

─ Entonces estas feliz con tu regalo de navidad. ─ Comenta Jacquie a su cuñada, mientras coloca de vuelta unos papeles en la guantera del carro.

─ Si, mi papá estaba dudando, pero mi mamá ayudó bastante, ahora me siento libre. ─ La última palabra la dice con más euforia que el resto, de verdad se nota en su enorme sonrisa lo feliz que está a causa de su regalo de navidad.

─ Solo espero que no te alejes demasiado de mí, palomita. ─ Retruca Javier mientras le agarra el mentón a Abril, ella solo niega con su cabeza y le lanza un pequeño beso.

─ Palomita, ese apodo es  nuevo. ─ Ríe Jacquie girando su cuerpo para mirar a la parte trasera del vehículo. Lía va jugando su Minie Mouse de peluche y no presta atención a nada de lo que pasa a su alrededor.

─ Ella siempre será mi Flaquis, solo que si quiere volar le diré palomita. ─ Sonríe Javier y guiña un ojo a la preciosa mujer que está al otro lado del asiento abrazando a su sobrina.

─ Uhm, no sé, pero estoy segura que me voy a disfrutar mi moto hasta el final. ─ Insiste Abril, jugando con el cabello de la pequeña a su lado.

Hermanita, deberías regalarme una moto a mí también, pero de las de verdad, no eléctrica, eso no da emoción. ─ El tono de Javier es bastante serio, por lo que Jacquie lo observa detenidamente y antes que pueda decir algo, Abril ya está respondiendo.

─ Yo no busco emociones, sino transportarme y no contaminar. ─ Es concreta y práctica en su respuesta.

─ El día que te regale una moto, tengo que incluirte el plan funerario, tu sabes lo peligrosas que son esas cosas, ¿sabes cuántos muertos hay en esta ciudad cada día en accidentes de motos? Al menos uno y no quiero que entres esas estadísticas. ─ Asegura completamente seria Jacquie.

─ Na, ─ Alarga esa A un poco más y hace un gesto con su  mano tratando de restar importancia al comentario ─ ni que me fuera de loco.

─ Por eso lo digo. ─ Replica Jacquie con una sonrisa.

─ Tan exagerada. ─ Bufa Javier y le sonríe coqueto a su novia.

─ Es cierto Javier, para conducir moto hay que ser muy prudentes. ─ Es el aporte de Federico a la conversación que pasó de divertida a seria en solo dos frases.

─ Papá me dijo que si tenía un accidente pequeñito la perdía, así que debo cuidarme mucho, solo que como la mía es eléctrica no corre tanto, yo puedo andar más tranquila. ─ Asegura ella con esa seriedad que la caracteriza, le sonríe a Javier y le da esa tierna mirada que lo tiene más que conquistado.

Al llegar todos dedican a cosas diferentes, aún es temprano, el domingo apenas comienza, Jacquie desea con todo su corazón que Volker no llegue a buscar a su hija, en realidad quiere estar ese día con ella. En diciembre fue poco el tiempo que pudieron pasar juntas y ahora quiere disfrutar de su bebe.

De cierta manera desea que pase el tiempo y se haga pública la decisión del juez. La incertidumbre la mantiene estresada y ya le está pasando factura, desde hace un par de días ha tenido que tomar relajantes musculares para sobrellevar el dolor lumbar que la aqueja.

Héctor le dice que en diez días más se conocerá el veredicto y está muy optimista con respecto al tema. Federico ha sido su apoyo permanente. Fueron ´pocos los días que pudieron compartir este fin de año, el trabajo en el hotel se triplica para esa época así que siempre se mantenía hasta muy tarde trabajando y muchas veces se quedó a dormir en la habitación que tiene reservada para él. Después de la fiesta de año nuevo en el hotel, donde ella lo acompañó junto con la pequeña Lía y Johana, ya que Javier se quedó con la familia de Abril, no habían tenido mucho tiempo para estar juntos.




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