Hoy comienzan las vacaciones de verano.
Estoy demasiado ilusionada: no habrá clases durante tres meses y podré disfrutar del cálido sol, salir sin horarios y olvidarme de los exámenes. Todo suena perfecto… excepto por un pequeño detalle.
Mi mejor amiga Abby pasará el verano conmigo.
Si te soy sincera, me encanta que esté a mi lado, pero también es un poco insoportable. Es enojona, quisquillosa y bastante pesada. Aun así, también es leal, divertida y siempre dice lo que piensa. Yo soy más tranquila, y quizá por eso nos complementamos tan bien. Por eso es mi mejor amiga.
Estaba perdida en mis pensamientos cuando alguien me golpeó suavemente el hombro.
—¡¡Mia, hoy empiezan las vacaciones!! —gritó Abby, dando pequeños saltitos de felicidad y moviendo los brazos como si quisiera volar—. ¿No estás feliz?
—Claro que estoy feliz —respondí, llevándome una mano al pecho y respirando hondo—. Pero casi me das un susto de muerte.
—No seas exagerada —dijo, frunciendo el ceño y haciendo una mueca dramática.
Cerré los ojos, suspirando.
—Además —continuó Abby, moviendo las manos mientras hablaba—, siempre estás metida en tus pensamientos. Bueno, como iba diciendo… nos vamos mañana a Italia.
—Ya lo sé —respondí, cruzándome de brazos—. No se me ha olvidado.
—¡Ay, Mia! A ti siempre se te olvidan las cosas. ¿Recuerdas la última vez? —se inclinó hacia mí con los ojos muy abiertos.
—¡¡Claro que lo recuerdo!! —dije, levantando la voz, molesta.
—¡Estuve esperándote una hora en la plaza y no apareciste! —se cruzó de brazos y bufó.
—Vale, vale, fue mi culpa —suspiré—. Asumo toda la responsabilidad.
—Cambiando de tema… ¿has visto a Luke? —miró a su alrededor, curiosa.
—No, la verdad es que no. Desde la clase de química no lo he vuelto a ver.
—Cuando lo pille, ya verá —murmuró, apretando los labios—. Luego te veo, Mia.
Se despidió y salió casi corriendo, con el pelo bailando tras ella.
Salí del aula y entonces lo vi.
Asher Drake.
El chico más popular de todo el instituto. Primero, porque es un auténtico playboy. Segundo, porque es guapo e inteligente. Y tercero, porque forma parte del equipo de baloncesto. Todos en ese equipo son altos y atractivos, pero Asher… Asher es diferente.
Reuní valor y lo saludé.
—Hola, Asher —dije, levantando la mano y sonriendo tímidamente—.
Él ni siquiera se dio la vuelta. Me ignoró por completo.
Sentí un nudo en el estómago. ¿Por qué lo saludé? Sabía perfectamente que no iba a responder. Desde que entré al instituto me gusta Asher, pero él nunca me ha correspondido. Ni una mirada, ni un saludo.
Para él solo soy una niña pequeña que siempre se mete en líos.
Pero yo quiero que me vea de otra forma.
Quiero que me vea como una mujer.
Aunque, en el fondo, sé que eso parece imposible.
Me di la vuelta y me fui por otro camino para no verle la cara.
Llegué al comedor y me encontré a Abby hablando con Luke. Estaban sentados al final del comedor. Luke me miró y sonrió:
—¡¡Mia, ven! ¡Siéntate aquí! —hizo un gesto amplio con la mano, animándome a acercarme.
—¡¡Voy!! —le sonreí, de esas sonrisas contagiosas que iluminan la cara.
Me acerqué y me senté a su lado. Tal como imaginaba, Abby estaba regañando a Luke.
—¡¡Te he estado buscando por todo el instituto!! —dijo, moviendo los brazos de un lado a otro.
—¡¡¿Te parece bonito?!! —Luke puso los ojos en blanco y se pasó la mano por el cabello.
—Abby, cálmate —respondió, encogiéndose de hombros—. Ha sido sin querer.
—¿Llego en mal momento? —pregunté, inclinándome un poco hacia ellos.
Abby y Luke me miraron al mismo tiempo, sorprendidos.
—Eh… no, claro que no —dijo Abby, esbozando una sonrisa—. Has llegado en el momento exacto.
—Tenemos que planear qué vamos a hacer en verano —dije, moviendo los pies impaciente.
—Sí, es verdad —asintió Luke, cruzando los brazos.
—Oye, que yo no me voy a Italia —se quejó Luke, frunciendo el ceño—. No es justo, yo también quería ir.
—Eso te pasa por desorganizado —dijo Abby, levantando una ceja.
Y otra vez empezaron a pelear, haciendo gestos exagerados con las manos.
—¿Queréis parar? —intervine, levantando ambas manos—. Parecéis niños de preescolar.
—Ya paramos, ¿verdad, Luke? —dijo Abby, rodando los ojos.
—Eh… sí, sí, claro —respondió él, encogiéndose de hombros.
De repente, llegaron un montón de chicas, casi corriendo. Iban directas hacia Asher y sus amigos.
—Qué tontería ir detrás de Asher —bufó Abby, cruzándose de brazos—. Es un completo idiota e inmaduro.
—Es verdad —añadió Luke, mirando con desaprobación—. No sé cómo las chicas pueden fijarse en él.
—Pues a mí me gusta —dije, cruzándome de brazos y mirando fijamente a Asher—. Y encima estoy loca por él.
Me giré hacia Asher y lo miré a los ojos. Esos ojos color carbón… me hacían temblar.
—No sé cómo te parece atractivo —dijo Luke, frunciendo el ceño.
—Para mí es guapo —admitió Abby, encogiéndose de hombros—, pero sigue siendo un idiota.
—¿Ves, Luke? A Abby también le parece guapo —le dije, sonriendo traviesa.
—¡Pero también he dicho que es…! —protestó, levantando las manos.
—Ya lo sé —la interrumpí, poniéndome seria—. Desde siempre dices que es un completo idiota.
—¿Y a ti no te parece Asher un poquito atractivo? —le pregunté, apoyando el codo en la mesa.
—A ver… un poquito —admitió—. Pero es un idiota, insensato e ignorante.
—¡¡Asher, un autógrafo!!
—¡¡Asher, una foto!! —gritaron las chicas, tirando de sus camisetas.
—Chicos, vámonos —dijo Abby, levantándose con un gesto de cansancio—. Me cansan las chicas así.
—¿Así cómo? —pregunté, con curiosidad.
—Pues… —dudó, rascándose la cabeza.
—Desesperadas —añadió Luke, rodando los ojos.
—Eso —asintió Abby, cruzándose de brazos.
Editado: 14.03.2026