CAPÍTULO 3
ESCENA 1 – SALÓN DE ACTOS DE LA CAMARA DE COMERCIO, LIMA – 10:00 HRS
El salón estaba lleno hasta los topes. Periodistas, inversionistas, representantes del gobierno y ejecutivos de las principales empresas del país esperaban con expectación el anuncio que cambiaría el panorama empresarial nacional. En el escenario, dos mesas grandes habían sido unidas en una sola, y en el centro, un letrero gigante mostraba los logos de AURA Global y Nexus Corporation juntos por primera vez en la historia.
Carol ajustaba el micrófono mientras se preparaba para hablar. A su lado, Franco revisaba una última vez las notas que habían preparado juntos. Los días anteriores habían sido intensos – reuniones interminables, negociaciones detalladas y la tarea de convencer a sus equipos directivos de que la alianza era la mejor opción.
"Estás lista?" preguntó Franco en voz baja, acercándose tanto que su hombro casi tocaba el de Carol.
"Siempre lo he estado," respondió ella con una sonrisa breve, antes de dirigirse al público. "Señoras y señores, buenos días. Hace apenas unos días, AURA Global y Nexus Corporation eran consideradas las mayores rivales del país – dos empresas que luchaban con ferocidad por el poder y la gloria en el mercado."
Franco se adelantó un paso, tomando el micrófono: "Esa rivalidad tuvo sus raíces en diferencias de visión, en el legado de nuestras familias y en la creencia de que solo una de nosotras podía liderar el camino hacia el futuro. Pero hoy, hemos decidido dejar atrás el pasado y construir un mañana juntos."
El público se estremeció con murmullo de sorpresa y expectación. Carol volvió a tomar la palabra: "Hoy anunciamos la creación de CONSORCIO UNIDO PERÚ – un alianza estratégica entre AURA Global y Nexus Corporation para desarrollar el proyecto de modernización integral del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Juntas, combinaremos nuestra tecnología de bioseguridad y energía renovable con la experiencia en telecomunicaciones y desarrollo urbano de Nexus."
En ese momento, se proyectaron en la pantalla gigante los planos del proyecto actualizado. Las imágenes mostraban un aeropuerto moderno, con paneles solares en todos los techos, sistemas de detección de patógenos en cada entrada y una red de telecomunicaciones de última generación que conectaría el complejo con todo el país. Además, el proyecto incluía la construcción de un centro de investigación en energías limpias y una zona de viviendas económicas para los trabajadores del aeropuerto.
Ricardo Moreno se levantó desde el público para hacer la primera pregunta: "Señores, ¿cómo garantizan que esta alianza funcionará después de años de rivalidad? ¿No temen que las diferencias internas arruinen el proyecto?"
Franco respondió con seguridad: "Entendemos que existen preocupaciones válidas, y la verdad es que no será fácil. Pero hemos establecido un comité directivo conjunto, compuesto por miembros de ambas empresas, para tomar todas las decisiones importantes. Además, hemos contratado a un árbitro independiente para resolver cualquier disputa que pueda surgir."
Mafe Rojas se levantó a continuación: "Carol, ¿qué opina el consejo de administración de AURA sobre esta alianza? ¿Han aceptado completamente la colaboración con Nexus?"
"El consejo tuvo sus reservas al principio, como era de esperar," respondió Carol con sinceridad. "Pero después de mostrarles los beneficios del proyecto – tanto económicos como sociales – todos están de acuerdo en que esta es la mejor manera de honrar el legado de mi padre. Elisa González, presidenta del consejo, está aquí hoy para respaldar este anuncio."
Elisa se levantó y saludó al público: "Mi amigo – el padre de Carol – siempre creyó que los negocios deberían servir al bienestar del país. Esta alianza es el cumplimiento de ese sueño. AURA está lista para trabajar con Nexus hacia un objetivo común."
De la parte de Nexus, Rosa Valdez también se dirigió al público: "Mi marido – el fundador de Nexus – siempre dijo que el verdadero poder está en saber cuándo unirse a los demás para lograr lo imposible. Esta alianza es un homenaje a su visión. Estoy segura de que juntos harán historia."
La conferencia de prensa duró dos horas más, con preguntas sobre financiamiento, plazos de entrega y responsabilidades de cada empresa. Cuando finalmente terminó, Carol y Franco se encontraron solos en el escenario, observando cómo el público se retiraba.
"Lo hicimos," dijo Franco, con una expresión de incredulidad y satisfacción.
"Sí, lo hicimos," respondió Carol, antes de añadir con seriedad: "Pero esto es solo el comienzo. Ahora tendremos que lidiar con los desafíos internos y externos que vendrán."
"Estoy listo para cualquier cosa," dijo Franco, mirándola a los ojos. "Solo espero que no te arrepientas de haber confiado en mí."
"Yo también espero lo mismo de ti," respondió ella, antes de dar media vuelta y dirigirse hacia la salida.
ESCENA 2 – OFICINAS CONJUNTAS DEL CONSORCIO, SAN ISIDRO – 14:00 HRS
Las oficinas del consorcio habían sido amuebladas recientemente, con espacios abiertos que fomentaban la colaboración entre los empleados de ambas empresas. En la sala de reuniones principal, el comité directivo conjunto se reunía para la primera vez. A la mesa estaban sentados Carol, Franco, Mafe, Alex, Sofía, Diego, Carlos, Elisa, Rick, Verónica, JP, Andrés, Rosa, Fernando, Camila y Miguel Ángel.
"El primer paso es asignar los roles y responsabilidades dentro del proyecto," dijo Carol, colocando un documento detallado sobre la mesa. "AURA se encargará del desarrollo e implementación del sistema de bioseguridad, la energía renovable y los estudios ambientales. Nexus se hará cargo de las telecomunicaciones, la construcción del tren rápido y el desarrollo urbano adjunto."
Franco completó: "Además, crearemos equipos mixtos para cada área clave – así garantizamos que ambas empresas aporten su experiencia y que no haya superposiciones ni conflictos."
Andrés Valdez se adelantó: "Yo quisiera liderar el equipo mixto de innovación. Creo que podemos desarrollar nuevas tecnologías juntas que ni AURA ni Nexus podrían haber creado por separado."
Carlos Montesinos asintió: "Yo me ofrezco para liderar el equipo de relaciones con la comunidad. Sabemos que la construcción del aeropuerto afectará a varios barrios cercanos – necesitamos asegurarnos de que los vecinos se sientan escuchados y beneficiados."
Verónica Castillo frunció el ceño: "Pero ¿cómo manejaremos la comunicación con el público? AURA y Nexus tienen estilos muy diferentes en materia de marketing y relaciones públicas."
Sofía Mendoza respondió: "Hemos elaborado un plan de comunicación conjunto que combina lo mejor de ambos enfoques. Seremos transparentes sobre el progreso del proyecto, pero también cuidaremos la imagen del consorcio como un todo."
JP Hernández presentó un informe financiero: "El presupuesto total del proyecto es de 5.500 millones de dólares – 2.500 millones aportados por AURA y sus inversionistas, y 3.000 millones por Nexus y sus socios. Hemos negociado un préstamo bancario conjunto con tasas preferenciales gracias a la solidez de la alianza."
Camila Reyes, asesora legal de Nexus, añadió: "He revisado todos los contratos con proveedores y con el gobierno. Hemos incluido cláusulas que protegen tanto a AURA como a Nexus, y que establecen claramente las responsabilidades de cada parte en caso de retrasos o problemas técnicos."
En medio de la reunión, el celular de Rick Moreno sonó. Lo contestó con una mirada seria, y después de unos minutos, colgó con una expresión preocupada.
"Tenemos un problema," dijo Rick, dirigiéndose a Carol y Franco. "Algunos de nuestros proveedores clave han sido contactados por CORPORACIÓN MERIDIAN – una empresa extranjera que acaba de llegar al país. Han ofrecido precios más bajos y plazos más cortos, y ya algunos han anunciado que no renovarán sus contratos con nosotros."
El salón se llenó de murmullos de preocupación. Meridian era conocida en el mundo entero por sus tácticas agresivas y su capacidad para desplazar a las empresas locales en mercados emergentes.
"¿Qué sabemos de ellos?" preguntó Carol, con voz firme.
"Son una empresa multinacional con capitales en Estados Unidos y China," respondió Camila. "Especializados en infraestructura y tecnología, y tienen recursos ilimitados. Han entrado en varios países de Latinoamérica en los últimos años, y en todos los casos han acabado controlando el mercado."
Franco se levantó de su silla: "No permitiré que una empresa extranjera se lleve el proyecto que hemos trabajado tanto para construir. Necesitamos tomar medidas inmediatas."
"¿Qué propones?" preguntó Alex Cruz. "Si bajamos nuestros precios para competir, afectaremos los márgenes de ganancia y podría poner en riesgo la viabilidad del proyecto."
"No necesitamos bajar precios," dijo Diego Sánchez, con una idea en mente. "Tenemos algo que Meridian no tiene – conocimiento local y tecnología adaptada a las necesidades de nuestro país. Si aceleramos el desarrollo de algunas de nuestras innovaciones, podemos ofrecer un valor agregado que ellos no podrán igualar."
Carol asintió: "Esa es la mejor opción. Diego, tú y Andrés liderarán un equipo mixto de I+D para desarrollar nuevas funcionalidades para el sistema. Sofía y Verónica, preparen una campaña de comunicación que destaque las ventajas de nuestra propuesta local frente a la de una empresa extranjera. JP y Alex, revisen el presupuesto para ver dónde podemos invertir más en innovación sin afectar los plazos."
Franco colocó su mano sobre la mesa, cerrando el tema: "Esto será la primera prueba de nuestra alianza. Si podemos superar este reto juntos, demostraremos que somos más fuertes unidos que separados. Todos tienen sus asignaciones – que comience el trabajo."
Cuando la reunión terminó, Carol y Franco se quedaron solos en la sala.
"Meridian no será fácil de derrotar," dijo Franco, sentándose frente a ella.
"Lo sé," respondió Carol. "Pero por primera vez en mucho tiempo, no me siento sola en esta lucha."
Franco sonrió, y en su mirada había algo que Carol no había visto antes – confianza mutua. "Juntos, podemos derrotar a cualquiera que se atraviese en nuestro camino."
ESCENA 3 – CASA DE CAROL, SAN BORJA – 20:00 HRS
La casa de Carol era una construcción moderna con jardines llenos de plantas nativas de Perú. Después de un día largo y estresante, ella se relajaba en la terraza trasera, tomando un vaso de jugo de maracuyá mientras miraba las luces de la ciudad.
Escuchó el sonido de un coche aparcar en el estacionamiento, y unos minutos después, Franco apareció en la puerta de la terraza, llevando una caja de pasteles.
"Perdón por llegar sin avisar," dijo él, con una sonrisa un poco avergonzada. "Vi esta pastelería en el camino a casa y recordé que te gustan los pasteles de lúcuma."
Carol se sorprendió – había sido en la universidad cuando ella le había dicho que el pastel de lúcuma era su favorito. No creía que él lo recordara.
"Entra, por favor," dijo ella, señalando una silla. "No esperaba verte aquí."
"Después del día de hoy, pensé que necesitaríamos hablar sin las presiones de la oficina," respondió Franco, sentándose frente a ella y colocando la caja en la mesa. "Además, quería disculparme por todo lo que he hecho en el pasado – por la rivalidad, por las tácticas deshonestas, por haber dañado tu empresa y tu reputación."
Carol miró los ojos de Franco, viendo en ellos una sinceridad que no podía dudar. "También tengo que disculparme," dijo ella. "Yo también me dejé llevar por el odio y el rencor, y nunca intenté entender tu perspectiva. Mi padre siempre me dijo que debía ver más allá de las apariencias, pero no lo hice hasta ahora."
Franco abrió la caja de pasteles y sacó una porción para cada uno: "Mi padre siempre me dijo que debía ser el mejor en todo lo que hiciera. Creí que eso significaba derrotar a todos los demás, pero ahora me doy cuenta de que el verdadero éxito es lograr cosas que beneficien a más personas."
"Mi padre decía lo mismo," respondió Carol, tomando un bocado de pastel. "Dice que el poder no se mide por cuánto tienes, sino por cuánto puedes darle a los demás."
Pasaron horas hablando – de sus familias, de sus sueños cuando eran jóvenes, de los errores que habían cometido y de las metas que ahora compartían. Carol descubrió que Franco no era el hombre arrogante y cruel que ella había creído durante años – era alguien que había crecido bajo una presión enorme, que llevaba el peso de la empresa en sus hombros y que solo quería hacer sentir orgulloso a su padre.
Franco, por su parte, descubrió que Carol no era la mujer fría y calculadora que había imaginado – era alguien con una gran compasión, que luchaba por honrar el legado de su familia y que tenía una visión clara de cómo los negocios podían cambiar el mundo para mejor.
Cuando el reloj marcó la una de la mañana, Franco se levantó para irse. "Debo irme – mañana será otro día largo."
"Gracias por venir," dijo Carol, acompañándolo hasta la puerta. "Gracias por el pastel y por la conversación. Me hizo ver las cosas de manera diferente."
Franco se detuvo en la puerta, mirándola a los ojos. Por un instante, hubo una tensión en el aire – una mezcla de amistad, respeto y algo más que ambos sentían pero no podían nombrar.
"También aprendí mucho esta noche," dijo él, antes de añadir con una sonrisa. "Mañana seguiremos trabajando juntos – como socios, como aliados... y tal vez como amigos."
"Tal vez," respondió Carol con una sonrisa. "Buenas noches, Franco."
"Buenas noches, Carol," dijo él, antes de darse la vuelta y dirigirse a su coche.
Mientras lo veía irse, Carol se quedó en la puerta, pensando en todo lo que había pasado en los últimos días. La rivalidad que había dominado su vida durante años había dado paso a una alianza, y esa alianza estaba comenzando a transformarse en algo más. No sabía qué esperar del futuro, pero por primera vez en mucho tiempo, se sentía optimista. Y en su corazón, sabía que su vida y la de Franco nunca volverían a ser las mismas.