CAPÍTULO 5
ESCENA 1 – DESPACHO CONJUNTO DEL CONSORCIO, SAN ISIDRO – 09:00 HRS
Las cortinas del despacho estaban bajadas para bloquear la luz del sol, pero el ambiente interior era aún más oscuro. En la mesa principal, Carol, Franco, Camila Reyes y José Luis Ramírez analizaban los documentos de la demanda que Meridian había presentado contra el consorcio. Páginas y páginas de afirmaciones falsas, diagramas manipulados y testimonios inventados llenaban la mesa.
"Estos documentos están perfectamente elaborados," dijo Camila, pasando una hoja por la luz para ver si había marcas de alteración. "Alguien con mucho conocimiento técnico y legal los ha preparado. Parecen reales a simple vista."
José Luis ajustó sus gafas y señaló un párrafo en particular: "Aquí afirman que nuestro sistema de bioseguridad está basado en una patente que Meridian registró en Estados Unidos hace cinco años. Pero eso es imposible – Diego comenzó a desarrollar esta tecnología hace siete años, y tenemos registros que lo prueban."
"Entonces por qué el tribunal está considerando la demanda?" preguntó Franco, golpeando la mesa con su puño. "Deberían poder ver que es una mentira desde el primer momento."
"Meridian tiene influencia en muchos lugares," respondió Camila con tristeza. "Han contratado a una de las firmas legales más poderosas del país, y han pagado a testigos para que afirmen lo que ellos quieren. Además, algunos miembros del tribunal tienen lazos con empresas extranjeras – no es fácil luchar contra eso."
Carol se levantó y comenzó a dar vueltas por el despacho: "No podemos permitir que esta demanda nos detenga. La presentación del proyecto está pospuesta, pero la comunidad sigue apoyándonos. Tenemos que encontrar una manera de demostrar que somos inocentes."
"Ya estoy trabajando en ello," dijo José Luis. "He contactado con expertos en propiedad intelectual de todo el mundo, y están dispuestos a declarar en nuestro favor. También estamos recolectando todos los registros de desarrollo de la tecnología para demostrar que es original."
En ese momento, el celular de Carol sonó. Era Elisa González: "Carol, necesito que vengas a mi oficina inmediatamente. Tengo noticias importantes."
Carol se despidió de los demás y se dirigió a la oficina de Elisa, ubicada en la planta superior de la Torre AURA. Al entrar, encontró a Elisa sentada frente a su escritorio, con una expresión seria que la preocupó.
"Qué pasa?" preguntó Carol, sentándose frente a ella.
Elisa colocó una carpeta sobre la mesa: "He recibido información confidencial sobre quién está detrás de la demanda de Meridian. No es solo una empresa extranjera que quiere tomar el proyecto – hay alguien dentro del país que les está ayudando."
Carol abrió la carpeta y miró las fotos y documentos que contenía. Sus ojos se abrieron de sorpresa cuando vio el rostro de una persona conocida: "¿Ricardo Moreno? Pero él es el director de Estrategia de Nexus – ¿cómo puede estar trabajando con Meridian?"
"Parece que ha estado recibiendo sobornos de Victoria Blake desde hace meses," explicó Elisa. "Él es quien les ha proporcionado información sobre nuestras tecnologías, nuestros planes y nuestras debilidades. También es quien les ayudó a preparar los documentos falsos de la demanda."
Carol sintió cómo la ira la recorría por dentro. Ricardo había estado a lado de Franco durante años – nunca imaginó que podría traicionarlos de esa manera.
"¿Qué debemos hacer?" preguntó Carol.
"Tenemos que contarle a Franco lo antes posible," respondió Elisa. "Pero tenemos que tener cuidado – Ricardo tiene mucho poder dentro de Nexus, y podría intentar escapar o destruir las pruebas antes de que podamos actuar."
Carol asintió y se levantó para irse: "Voy a hablar con él ahora mismo. No podemos permitir que siga haciendo daño."
ESCENA 2 – OFICINAS DE NEXUS CORPORATION, MIRAFLORES – 11:30 HRS
Franco estaba en su despacho, revisando los informes financieros de la empresa, cuando Carol entró sin llamar. Su rostro serio le indicó que algo estaba mal.
"Qué pasa, Carol?" preguntó él, cerrando el informe. "Has visto algo en la demanda?"
Carol cerró la puerta detrás de ella y se sentó frente a él: "No es sobre la demanda – es sobre Ricardo. Elisa recibió información confidencial que demuestra que él está trabajando con Meridian. Les ha estado proporcionando información y les ayudó a preparar los documentos falsos."
Franco se quedó helado en su silla. Ricardo había sido su derecho mano durante más de diez años – lo había considerado como un hermano. No podía creer que lo hubiera traicionado.
"¿Estás segura?" preguntó él, con voz temblando.
Carol colocó la carpeta sobre la mesa: "Tenemos fotos de él encontrándose con Victoria Blake, registros bancarios que muestran los sobornos y testimonios de algunos empleados de Nexus que han visto sus comunicaciones secretas."
Franco tomó los documentos y los revisó con cuidado. Cada página confirmaba lo que Carol le estaba diciendo. Sintió cómo el corazón se le rompía en mil pedazos – la traición de alguien en quien confiaba era peor que cualquier ataque de Meridian.
"¿Por qué lo haría?" preguntó él, casi en un susurro.
"Según la información que tenemos, Victoria le prometió un puesto alto en Meridian y una cantidad enorme de dinero si ayudaba a que ellos ganaran el proyecto," explicó Carol. "También le dijo que Franco estaba a punto de destituirlo y que esta era su única oportunidad de mantenerse en el poder."
Franco cerró los ojos por un instante, tratando de controlar sus emociones. "Tenemos que detenerlo. Llama a Andrés, Rosa y Fernando – necesitamos reunirnos de inmediato."
Mientras Carol llamaba a los demás, Franco se levantó y se dirigió a la ventana. Pensó en todos los años que había trabajado con Ricardo – en las buenas y en las malas. Había confiado en él ciegamente, y ahora descubría que todo había sido una mentira.
Andrés, Rosa y Fernando llegaron pocos minutos después. Cuando les contaron lo que había pasado, su reacción fue la misma que la de Franco – incredulidad, ira y tristeza.
"Tenemos que echarlo de la empresa inmediatamente," dijo Fernando, con voz firme. "Y presentar cargos criminales contra él por traición y corrupción."
"También tenemos que usar esta información para demostrar que la demanda de Meridian es falsa," añadió Andrés. "Si podemos probar que ellos pagaron a Ricardo para que les proporcionara información y preparara documentos falsos, el tribunal tendrá que desechar la demanda."
Rosa tomó la mano de Franco: "Lo siento mucho, hijo. Sabía que Ricardo no era la mejor opción, pero te dije que tomaras tus propias decisiones. Espero que puedas perdonarme."
"No es tu culpa, mamá," respondió Franco, apretando su mano. "Yo fui el que confiaba en él. Pero ahora tenemos que enfocarnos en solucionar este problema."
En ese momento, Rick entró en el despacho sin llamar, con una maleta en la mano. Sus ojos estaban llenos de miedo y desesperación.
"Franco, por favor," dijo él, acercándose a la mesa. "No me denuncien. Victoria me amenazó – dijo que si no hacía lo que ella quería, haría daño a mi familia."
Franco se levantó y se acercó a él con paso firme: "¿Y qué pensaste que pasaría cuando descubriéramos la verdad? ¿Que te dejaríamos ir con un perdón?"
"Yo no quería hacer daño a nadie," replicó Rick, con lágrimas en los ojos. "Solo quería proteger a mi esposa y a mis hijos. Victoria dijo que tenía gente en todo el país – que podía hacer que desaparecieran en cualquier momento."
Carol se adelantó: "Entonces ayúdanos a detenerla. Si nos cuentas todo lo que sabes sobre los planes de Meridian y te declaras en nuestro favor, podemos protegerte a ti y a tu familia. La justicia peruana no permitirá que Meridian haga daño a nadie."
Rick miró a Carol, luego a Franco, y vio en sus ojos que estaban dispuestos a ayudarle. "Está bien," dijo él, sentándose en una silla. "Les cuento todo."
ESCENA 3 – SALÓN DE AUDIENCIA DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA, LIMA – 15:00 HRS
El salón estaba lleno hasta los topes. Periodistas, representantes del gobierno, empleados de AURA y Nexus, y miembros de la comunidad esperaban con tensión el veredicto del tribunal. En el estrado, los jueces revisaban los documentos finales, mientras Carol, Franco, Victoria Blake y sus equipos legales esperaban en sus respectivos lugares.
Rick Moreno estaba sentado en el banquillo de los testigos, listo para declarar. Había acordado colaborar con el consorcio a cambio de protección para su familia y una reducción de la pena por sus crímenes.
El juez presidente tomó la palabra: "Señoras y señores, el tribunal ha revisado todos los documentos y testimonios presentados en esta causa. Comenzaremos con la declaración del testigo Ricardo Moreno."
Rick se levantó y se dirigió al centro del salón. Sus manos temblaban, pero su voz era clara y firme:
"Me llamo Ricardo Moreno, fui director de Estrategia de Nexus Corporation hasta hace pocos días. Quiero pedir disculpas a Franco Valdez, a Carol Montesinos, a las empresas y a todo el país por mi traición. Victoria Blake, directora de Meridian Corporation para Latinoamérica, me contactó hace seis meses y me ofreció un millón de dólares y un puesto alto en su empresa si les ayudaba a tomar el proyecto del aeropuerto."
Victoria se levantó de su silla, indignada: "Esto es una mentira – él está diciendo lo que ellos quieren escuchar para salvarse a sí mismo."
El juez la ordenó que se callara, y Rick continuó:
"Victoria me pidió que les proporcionara información sobre las tecnologías del consorcio, nuestros planes de negocios y nuestras debilidades. También me pidió que ayudara a preparar documentos falsos que afirmaran que el sistema de bioseguridad de AURA era una copia de una patente de Meridian. Me amenazó con hacer daño a mi familia si no hacía lo que ella quería."
Después de la declaración de Rick, los abogados del consorcio presentaron las pruebas que habían reunido – registros bancarios, comunicaciones electrónicas, fotos y testimonios de otros empleados de Meridian que habían decidido colaborar.
Camila Reyes se dirigió al tribunal: "Señores jueces, estas pruebas demuestran claramente que Meridian Corporation ha cometido actos de corrupción, amenazas y falsificación de documentos para obtener el contrato del aeropuerto. La demanda presentada contra el consorcio es completamente falsa y tiene como único objetivo desplazar a las empresas peruanas del proyecto."
José Luis Ramírez añadió: "Además, hemos presentado registros fechados que demuestran que la tecnología de bioseguridad de AURA fue desarrollada completamente en Perú, años antes de que Meridian registrara cualquier patente similar en Estados Unidos."
Después de horas de deliberación, el juez presidente volvió a tomar la palabra: "El tribunal declara que la demanda presentada por Meridian Corporation contra el Consorcio Unido Perú es infundada. Además, se ordena abrir una investigación penal contra Meridian Corporation y sus representantes por actos de corrupción, falsificación de documentos y amenazas. El proyecto de modernización del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez quedará en manos del consorcio, y se programará la presentación final para dentro de una semana."
El salón se llenó de vítores y abrazos. Carol y Franco se miraron, y en ese momento, todo el dolor y la traición del pasado quedaron atrás. Habían ganado la batalla más importante de sus vidas.
Victoria Blake se levantó con una expresión de rabia y disgustó: "Esto no ha terminado – Meridian no se rendirá tan fácilmente."
Pero nadie le hizo caso – todos estaban celebrando la victoria del consorcio y del país.
ESCENA 4 – TERRAZA DEL RESTAURANTE "EL MIRADOR", MIRAFLORES – 20:00 HRS
Carol y Franco se sentaron en la misma mesa donde habían acordado la alianza semanas antes. La luna brillaba sobre el océano, y el sonido de las olas rompiendo en la playa era el único ruido que se escuchaba.
Franco levantó su copa de vino tinto: "Para nosotros – por haber superado todas las pruebas y haber demostrado que juntos somos invencibles."
Carol levantó su copa y la tocó con la de Franco: "Para el consorcio, para nuestras empresas y para el país. Y para ti, Franco – nunca imaginé que podría confiar en alguien tanto como confío en ti ahora."
Franco sonrió y tomó un sorbo de vino: "Yo también nunca imaginé que podría sentir algo por ti más allá de la rivalidad. Pero durante estos últimos días, he descubierto que eres la persona más increíble que he conocido en mi vida."
Carol se inclinó hacia adelante, acercando su rostro al de Franco: "Y tú también eres increíble, Franco. He pasado años odiándote, pero ahora me doy cuenta de que fue solo porque no te conocía realmente."
Franco tomó su mano con cuidado: "Carol, quiero que sepas que lo que sentí en el laboratorio la otra noche no fue un impulso – es algo real, algo que he estado sintiendo desde que decidimos trabajar juntos. Quiero estar contigo, no solo como socia en el consorcio, sino como pareja en la vida."
Carol sintió cómo su corazón latía más rápido. Había estado esperando esta declaración desde hace días, y ahora que finalmente llegaba, no podía evitar sentir una felicidad inmensa.
"Yo también quiero estar contigo, Franco," respondió ella, acercando sus labios a los de él.
Esta vez, nadie los interrumpió. Sus labios se encontraron en un beso dulce y apasionado, un beso que sellaba no solo su amor, sino también la alianza que había cambiado sus vidas y el destino de su país.
Cuando se separaron, Franco miró a Carol con amor en los ojos: "¿Qué pasa ahora?"
"¿Ahora?" respondió Carol con una sonrisa. "Ahora construimos el aeropuerto más increíble del mundo, y luego construimos nuestra vida juntos."
Franco abrazóla fuerte, sintiendo que por fin había encontrado lo que había estado buscando durante años – no solo poder y gloria, sino amor y felicidad.
"Juntos," dijo él, besando la cima de su cabeza. "Siempre juntos."