Alianza De SueÑos

AMOR EN EL CORAZÓN DEL PROGRESO

CAPÍTULO 9

ESCENA 1 – AEROPUERTO INTERNACIONAL JORGE CHÁVEZ, CALLAO – 08:00 HRS
El vuelo desde Suiza había llegado temprano, pero el equipo del consorcio ya esperaba en el aeropuerto para recibir a Carol y Franco. Banderas peruanas ondeaban al viento, y un grupo de trabajadores del proyecto había preparado un pequeño recibimiento con música tradicional y flores.
"¡Bienvenidos a casa!" gritó Mafe, corriendo hacia Carol para abrazarla. "La noticia de vuestro éxito en Davos ya ha llegado – todos los medios están hablando de vosotros."
Andrés se acercó a Franco con una sonrisa triunfal: "Los inversionistas están locos de contento. Hemos recibido más de cincuenta solicitudes de colaboración de empresas de todo el mundo. Además, el gobierno ya ha aprobado los planes para expandir el modelo a otros aeropuertos del país."
Mientras tanto, Diego y Victoria – quien había regresado de Davos unos días antes – explicaban los últimos avances técnicos: "El sistema de bioseguridad ya está siendo instalado en el Aeropuerto Internacional de Cusco. Además, hemos recibido una solicitud de la NASA para colaborar en el desarrollo de sistemas de protección para sus instalaciones espaciales."
Carol y Franco se miraron con orgullo. En apenas unos días, su proyecto había pasado de ser una iniciativa nacional a un referente mundial.
"Pero antes de pensar en negocios," dijo Rosa, quien había llegado con Fernando y el resto de la familia. "Tenemos que preparar la boda. Solo nos queda un mes, y hay mucho por hacer."
"¡Ya estoy lista para empezar!" exclamó Mafe, sacando un cuaderno gigante de su bolso. "He estado investigando los mejores proveedores, diseñando el vestido y coordinando con los trabajadores para preparar el sitio de la boda."
El sitio elegido para la ceremonia era el corazón de la construcción del nuevo aeropuerto – justo en el lugar donde se había colocado la primera piedra. Los trabajadores habían prometido terminar esa sección del proyecto especialmente para la fecha, transformándola en un espacio mágico entre estructuras de acero y paneles solares.
"Quiero que sea una boda que represente todo lo que hemos construido juntos," dijo Carol, tomando la mano de Franco. "No solo un evento elegante, sino un homenaje al trabajo de todos los que han formado parte de este sueño."
"De acuerdo," respondió Franco. "Quiero que todos los trabajadores, todos los miembros del equipo y todas las personas que han ayudado en el proyecto estén invitados. Esta boda es para ellos tanto como para nosotros."
Mientras el equipo se preparaba para llevarlos a las oficinas del consorcio, Carol y Franco se quedaron un momento solos en el aeropuerto, mirando hacia el sitio de construcción que se extendía a lo lejos.
"¿Te imaginas que en un mes nos casaremos allí?" preguntó Carol, con emoción en su voz.
"Lo he estado imaginando desde que te pedí matrimonio en Suiza," dijo Franco, besándola suavemente. "Será el día más feliz de mi vida."

ESCENA 2 – OFICINAS CONJUNTAS DEL CONSORCIO, SAN ISIDRO – 13:00 HRS

La sala de reuniones se había transformado en una oficina temporal de planificación de bodas. Mafe, Verónica, Rosa y varias amigas de Carol estaban reunidas alrededor de una mesa llena de catálogos, telas y diseños, mientras discutían cada detalle de la ceremonia.
"El vestido tiene que ser espectacular," dijo Verónica, mostrando diseños de diseñadores peruanos e internacionales. "Carol es la novia más importante del país en este momento – tiene que lucir como una reina."
"Pero también tiene que ser cómoda," añadió Rosa. "Estarán en el sitio de construcción, y tendrá que moverse con facilidad."
Mientras tanto, en el despacho conjunto de Carol y Franco, los futuros esposos revisaban los planes del sitio con los arquitectos del proyecto:
"Vamos a construir un altar temporal justo en el centro de la terminal principal," explicó el arquitecto jefe. "Lo decoraremos con flores nativas de Perú – cantutas, lirios del valle y rosas rojas. Los paneles solares se encenderán de manera especial para crear un efecto de luz único."
"También queremos que haya un espacio para la música tradicional," dijo Carol. "Mi padre siempre me dijo que nuestras raíces son lo que nos hacen fuertes, y quiero honrar esa tradición en nuestro día especial."
Franco añadió: "Y después de la ceremonia, queremos dar un almuerzo para todos los invitados – con comida típica peruana preparada por chefs locales. Queremos que sea una celebración del país tanto como de nuestro amor."
En ese momento, Alex Cruz entró con un informe importante: "Los acuerdos con la Unión Europea ya están listos para ser firmados. Ellos aportarán el 60% del financiamiento para los proyectos en Colombia, Chile y Argentina, mientras nosotros aportamos la tecnología y el conocimiento técnico. Además, hemos recibido una oferta de la Corporación Andina de Fomento para expandir los proyectos a países de África."
"Esto es increíble," dijo Carol, revisando los documentos. "En apenas unos meses, hemos pasado de luchar por un solo proyecto a liderar iniciativas en tres continentes."
"Todo gracias a ti," dijo Franco, tomándola de la cintura. "Sin tu visión y tu determinación, nunca llegaríamos tan lejos."
Carol se giró hacia él y le dio un beso corto pero apasionado: "También es gracias a ti, mi amor. Sin tu apoyo y tu confianza, nada de esto sería posible."
Mientras trabajaban en los planes del proyecto y de la boda, Carol y Franco se dieron cuenta de que sus vidas habían llegado a un punto de equilibrio perfecto – el amor y el trabajo se complementaban mutuamente, creando una fuerza poderosa que los impulsaba hacia adelante.

ESCENA 3 – SITIO DE CONSTRUCCIÓN DEL AEROPUERTO, CALLAO – 17:00 HRS
Un mes después, el sitio de construcción estaba listo para la ceremonia. Los trabajadores habían terminado la estructura de la terminal principal, y el espacio se había transformado en un paraíso de flores y luces. Paneles solares reflejaban el sol de la tarde, creando un espectáculo de colores que parecía sacado de un cuento de hadas.
Los invitados comenzaban a llegar – empleados del consorcio, representantes del gobierno, amigos y familiares. Entre ellos se encontraban líderes empresariales de todo el mundo que habían venido especialmente para la ocasión, incluyendo al presidente de la empresa alemana de energías renovables y a la ministra de infraestructura de Colombia.
Mafe y Verónica ayudaban a Carol a prepararse en una caravana especialmente equipada que había sido instalada en el sitio. El vestido era de encaje peruano con detalles de oro, diseñado por una diseñadora local. Los pendientes eran de plata con cantutas talladas, un regalo de la comunidad del Cusco.
"Te ves más hermosa de lo que imaginaba," dijo Mafe, con lágrimas en los ojos. "Tu padre estaría muy orgulloso de ti."
Carol tocó la foto de su padre que llevaba en el bolsillo de su vestido: "Sé que está aquí con nosotros hoy. Y sé que está muy feliz."
Mientras tanto, Franco se preparaba en otra caravana junto a Andrés y Fernando. Llevaba un traje de lana peruana de color gris oscuro, con detalles de bordado tradicional en la solapa.
"Estoy más nervioso que cuando presentamos en Davos," admitió Franco, ajustándose la corbata.
"Es normal," dijo Andrés, abrazándolo. "Pero recuerda que estás a punto de casarte con la mujer que ama – no hay nada más importante que eso."
A las cinco en punto, la música comenzó a sonar. Un grupo de músicos andinos tocaba una melodía suave mientras Carol avanzaba por el pasillo de flores que llevaba al altar. A su lado, su tío – quien la acompañaría en lugar de su padre – la sostenía con amor y orgullo.
Franco se quedó sin aliento al verla. Había visto a Carol en muchas ocasiones – en reuniones de negocios, en laboratorios, en viajes internacionales – pero nunca había lucido tan hermosa como en ese momento.
La ceremonia fue dirigida por un amigo común que había sido nombrado notario especialmente para la ocasión. Las lecturas fueron realizadas por Rosa y Elisa, quienes hablaron sobre el amor, la colaboración y el poder de los sueños.
Cuando llegó el momento de los votos, Franco tomó la mano de Carol y habló con voz clara y emocionada:
"Carol, cuando te conocí en la universidad, sentí algo por ti que no podía explicar. Pero durante años, dejé que la rivalidad y el orgullo nos separaran. Ahora, después de todo lo que hemos pasado juntos, sé que eres la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida. Prometo amarte, respetarte y apoyarte en todos tus sueños. Prometo trabajar contigo para construir un mundo mejor, y prometo que nuestra alianza será la base de todo lo que hagamos juntos."
Carol respondió con lágrimas de felicidad en los ojos:
"Franco, durante mucho tiempo te vi como mi enemigo – alguien que quería destruir todo lo que mi padre había construido. Pero cuando decidimos trabajar juntos, descubrí que eres el hombre más increíble que he conocido. Prometo amarte, confiar en ti y estar a tu lado en los buenos y los malos momentos. Prometo que construiremos proyectos increíbles juntos, pero que nuestro amor siempre será lo más importante de nuestra vida."
Después de intercambiar los anillos – hechos de plata peruana con incrustaciones de turmalina negra y roja – el notario declaró que estaban casados. El público celebró con vítores y aplausos mientras Franco besaba a Carol con pasión, en medio de los paneles solares y las estructuras de acero que simbolizaban el futuro que estaban construyendo juntos.



#3133 en Novela romántica

En el texto hay: amor, felicidad, rivalidad

Editado: 28.01.2026

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