A todos los que formaron parte de este viaje:
A las mentes creativas que nos recuerdan que el progreso se construye con unión, a los trabajadores que dan vida a los proyectos más grandes, y a las comunidades que confían en el poder de los sueños compartidos.
A mis lectores, por acompañarnos en esta historia de rivalidad convertida en amor y progreso – sin ustedes, ningún sueño tendría sentido.
A Perú, tierra que nos enseña que la grandeza reside en la unión de nuestras fuerzas y en el compromiso con un futuro mejor para todos.