Alicia en el País de las Parafilias

2.2. LA MELODÍA PERFECTA

El chico entró por la puerta secreta y al entrar no había nadie el silencio era absoluto. Su corazón empezó a sentir miedo, otra vez la perdía, otra vez la realidad volvería a golpearle. Hasta que…

Buuu

Alicia apareció detrás suyo y este se sobresaltó.

Eres un miedoso. —Riéndose.

Alicia volvía a tener algo del polvo de maquillaje en su rostro. Y se limpió.

A unos metros Shadow y sus crías comían unas croquetas.

Por cierto, ya les di a los dueños del lugar, antes de irnos les das tú.

—Está bien…

—Por cierto, quería que me acompañes a explorar un lugar nuevo.

Alicia le agarra de la capucha de su chaqueta y le dirige al norte del estadio.

Bueno este es el lugar.

Se encontraban frente a una puerta con doble seguro.

Vualá, —Alicia presentó la puerta. —quelle magnificence.

El chico gira la cabeza confundido.

Significa "Qué magnificencia". Sé varios idiomas mio signore.

El chico inspecciona el seguro atentamente.

Creo que podría hacerlo. Mañana podría traer herramientas para abrirlo.

—No, ahora… si ¿Sí?

Alicia lo dice con un tono de como una niña haciendo un berrinche.

Bueno

El chico vio el lugar, buscando algo en la semioscuridad.

—¿Qué buscas?

—Algo como un alambre… Algo flexible de metal.

Alicia se saca una horquilla del pelo.

—¿Esto quizá te pueda servir?

—Si puedes deshacerte de ella claro.

El chico agarra la horquilla y la arrecta seguidamente le hace unos dobleces. Queda una ganzúa improvisada y logra meterlo en la rendija del candado. Alicia le ilumina con la linterna de su teléfono móvil. Hasta que se abre la primera cerradura y la segunda.

La puerta se abre en un rechinido.

Alicia entra y seguidamente la luz del teléfono se apaga. Desaparece en la oscuridad, el chico vuelve a sentir miedo, siente que su oscuridad se lo tragó. Entonces recibe un pequeño balonazo.

—Piensa rápido- Dice Alicia. El chico retrocede algunos pasos. Alicia tiene los ojos algo rojos. -Solo es una bodega de balones -Alicia se ríe mucho.

El chico era pésimo con cosas de deporte.

[...]

Bueno vamos a buscar tu ritmo interior- Habla con demasiada energía.

Se sentaron en la zona vip del estadio. El día estaba soleado, así como la vida del chico.

En el centro de la cancha Shadow y sus crías jugaban con una bola de estambre traídos por Alicia.

—¿Trajiste lo que te pedí?

—Sí.

El chico abre su mochila y saca un pequeño parlante a bluetooh. Alicia prendió el parlante y hizo cosas que el chico no entendía, que de pronto el sonido de celular sonó en el parlante. Alicia entró a Youtube.

Pondré varios géneros y me dices que música te gusta más. Este es rock alternativo. Si tu cuerpo empieza a moverse hazlo. No te abstengas.

Empezó a sonar Green Day, Wastername, Alicia empezó a moverse y cantar con perfecta pronunciación en inglés.

“Creo que me crucé contigo en la calle… creo que debió haber sido un sueño… recuerdo su cara, pero no recuerdo su nombre…”

[...]

Diario

Alicia siempre se movía al ritmo de la música, era como si lo tenía en la sangre. Pero cuando el ritmo quería llevarme a mi cuerpo, no podía, algo me ata. Ella es libre, siempre es libre. Mis emociones siempre están atadas. Algo me ata.

[...]

Probemos con esta.

Sonó Avril Lavigne- Complicated. Y a Alicia empezó a moverse. El parlante sonó varios géneros nuevos. No solo la cumbia que siempre escuchaba Frank. Pero ninguno hizo despertar al chico.

Los movimientos de baile de Alicia se hacían lentos y torpes. Y su cabeza hacia cabizbaja, como si una flor se marchitara ante sus ojos. Sus manos empezaron a temblar un poco.

—¿Te sientes bien? -Dijo el chico muy preocupado.

Dame un momento… me agarró el sueño. Iré al baño al mojarme la cara.

Alicia bajó los escalones tambaleándose. Shadow se acercó para acurrucarse en sus piernas, pero ella solo la ignoró. Por unos momentos el chico se quedó pensando, seguro había hecho sentirle mal porque por más que se ella se esforzó no había logrado hacerle mover.

Le hubiera gustado en algún momento decirle:

"Por más melodías que existan en el mundo, tu voz siempre me será mi favorita”.

Alicia salió del baño, el chico distinguió una enorme sonrisa hasta lo lejos. Se limpiaba la nariz de algo del maquilaje, agarró a Shadow y la abrazó.

—¡Te quiero un montón chiquitina!

Luego subió donde el chico. Tenía los ojos algo rojos.

Sabes que ni creas que me rendiré, vamos a descubrir tu ritmo interior.

Alicia le enseñó otros géneros. Lo que le gustó más fue escucharle cantar.

Ya casi al terminar se encontraban acostados en el pasto viendo el cielo. El chico quería preguntarle muchas cosas, pero no podía romper el trato. Su pacto. También era malo sacando conversaciones. Solo se quedó mirándola de reojo porque ni todo el cielo podía tener algo tan precioso como mirarla.

Hasta el gesto más mínimo y básico de ella le encantaba, como el respirar.

Pero debía decir algo, Alicia solía ser quien sacaba el tema de conversión.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.