All of us

~First Crime~

Alice

Martes durante la noche cerca de las 10:30, fue encontrado el cuerpo de una estudiante de medicina llamada Emily Cooper; 22 años de edad, tercer año de la carrera. Caminaba sola por el campus de regreso a su dormitorio luego de un paseo nocturno. El cadaver aparecio justo al lado de un árbol.

Testigos cerca de la zona aseguraron creer que Emily, parecía estar sentada "descansando" al lado del árbol. Nunca se imaginaron que en verdad había sido brutalmente apuñalada siete veces en el pecho, para luego acabar degollada.

Segundo asesinato en el campus, uno detrás del otro. Nunca antes había sucedió algo así en ciento cincuenta años de fundación. Parecían escenas de película de terror.

Los estudiantes atemorizados, con toque de queda a las siete en punto y clases nocturnas canceladas.

No había duda de que ambos homicidios habían sido más que accidentes, pero seguían sin parecer planeados. Un verdadero asesino no deja a libre empresa sus crímenes para hacerlos evidentes; Entonces: ¿Qué es lo que quiere lograr esta persona con esto? ¿Que está buscando?

La policía asegura no haber encontrado evidencia dentro de la escena del crimen. Algo que deja a todos en desconcierto a la hora de encontrar pruebas.

" Mente culpable: Intention de cometer un crimen. Acto criminal: La acción en si"

...

Buenos días, casi tarde . — Escuché la nueva voz torturante que me daría clases durante estas próximas semanas.

Cerré el cuaderno en donde estaba escribiendo todo acerca del caso.

La clase estaba casi vacía, se podía decir que éramos unos diez estudiantes de treinta y cinco que tenía la matrícula del salón. Muchos de ellos habían preferido quedarse en sus dormitorios después de lo sucedido ayer nuevamente.

Un homicidio era poco común; pero dos, ya había dejado de ser una simple coincidencia.

Escuche que muchos de los estudiantes habían decretado de la universidad, cancelando matrículas o haciendo traslados a otras más "seguras". Todos teníamos miedo de ser los siguientes.

Se sentía como estar en una película de terror o un thriller de asesinatos. Habían padres quejándose en todos los teléfonos de cada una de las oficinas dentro del campus, reclamando por una 'suspensión de las clases' hasta que se resuelva el caso. Algo que era bastante... imposible.

— Ya veo que no somos muchos. Entiendo, creo que todos tenemos miedo, pero no se preocupen, al menos aquí puedo decir que estamos seguros jajaja. Por favor saquen sus libros.

Todos seguimos las instrucciones y sacamos los libros de historia. Se suponía que estábamos hablando acerca de la revolución francesa, yo no tenía ni idea de nada, me la pasaba todas las clases usando ambos audífonos y casi que dormida.

Así que hoy haría exactamente lo mismo, no tenía ganas de hacer nada, tampoco de escuchar al abuelito hablar.

— Primero, me gustaría que todos se presentaran para mí, se que estamos a mitad del semestre, y ya hicieron esto con la Dr. Browser, pero necesito al menos una presentación para tener idea de quién es quién. No hay problema si no desean hacerlo, incluso yo lo haré, será rápido lo prometo. — decía todo eso en un tono firme y frío, como el de un coronel entrando a sus soldados. Se sentía imponente.

El abuelito se volteó y escribió su nombre completo en la pizarra, justo como si fuera una escuela secundaria

— Ya se que les parece un poco anticuado que escriba mi nombre en la pizarra, tal vez mi método de estudio no sea el mejor y les parezca aburrido, pero por favor ténganme algo de confianza jajaja — terminó eso con una carcajada que sonó tan falsa como el Rolex que tenía en la mano.

<< Lo odio >>

— Mi nombre es Maxton Hernes. Me gradué a los diecisiete con honores en historia y lenguas de esta misma universidad, empecé mi maestría a los dieciocho en psicología general y justo ahora aún me encuentro cursando mi doctorado en neurología. — el camino alrededor del salón y se paró justo en el medio acomodando su saco con ambas manos — ¿Qué por qué estoy aquí? Pues recibo puntos extra en todas mis clases solo por venir a enseñarles algo que me encanta. No aspiro a ser profesor ni nada que tenga que tenga que con enseñar, aspiro a graduarme y convertirme en un neurólogo. Me interesa mucho el arte, la psicología y quizás abrir cuerpos para investigarlos...

Todos se quedaron en silencio sacados del hilo de la historia. El se mantenía firme en medio del salón

— Solo bromeó... ahora por favor díganme sus nombres y carrera. Será bastante rápido teniendo en cuenta que solo somos diez.

Todos comenzaron a hablar acerca de si mismo, yo como siempre sería la última por sentarme en el fondo.

Tenía un pequeño problema con mi persona, y ese era que cada que alguien me caía mal más de lo normal, yo lo hacía notar, no con palabras sino con expresiones. Lo más probable es que haya estado toda la presentación del abuelito con mala cara mirándolo directo a los ojos sin darme cuenta; y justo por eso el dijo lo siguiente:

— Allá atrás en el fondo, que tal si vienes aquí adelante y nos dices tu nombre. Estás un poco lejos, no puedo verte.

— No gracias profesor Hernes, aquí estoy bien. — dije de mala gana.

— Oh espera ... — De la nada dijo como si estuviera muy entusiasmado. Su expresión pasó de ser fría a reflejar maldad en sus ojos, esa típica picardía de alguien que te odia y tú lo sabes cuando te mira. — ¿No eres la niña café?

Todos se quedaron perplejos en silencio mientras el se acercaba a mi. Se paró justo frente a mi mesa mientras me miraba directo a los ojos, sosteniéndome la mirada. Una pequeña sonrisa, casi in notable se formó en la esquina izquierda de su labio, y justo ahí lo entendí todo.

<< Me haría la vida un infierno >>




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