"La violación no es una forma agresiva de sexo, es una forma sexual de agresión"
...
Maxton
No debí soltarle de manera tan impulsiva esta información a, Alice. Podría provocarle otro desmayo. Pero la verdad es que... desde ese día estoy curioso...
Me considero un hombre bastante observador. Podría decir que la mayoría a mi alrededor lo han notado. Pero, Alice... ella parece vivir en su propia burbuja; lugar en donde según su perspectiva nadie ve lo que hace aunque esté frente a una multitud. Se mantiene distante y fría, como si no deseara que alguien entrara en su mundo. No busca que la entiendan, no desea darle a nadie explicaciones de nada... solo existe sin pedir permiso, de una forma muy patética e inmadura.
Pero eso me atrae...
Quiero saber que tanto cree que esconde detrás de sus frías palabras y miradas de odio hacia las personas. Sobre todo cuando se trata de mi...
Han pasado cinco minutos... el reloj sigue contando, y ella aún no es capaz de formular una respuesta clara.
Probablemente está por preguntar: ¿Tú cómo lo sabes? ¿Que hacías por allí? ¿Por qué me espías; que acaso me estás acosando?...
— ¿T-tu como lo sabes? — su voz tembló un poco, se veía indefensa ahi sentada en la cama. — A todas estas ¿que hacías tú por allí?, ¡¿Me estás acosando?!
<<Ay, Alice>>
<<Si me dieran un premio por cada vez que deduzco cómo vas a reaccionar, tuviera muchísimos más que los que ya poseo>>
Cómo puede ser tan predecible...
Es un poco decepcionante...
— Yo pregunté primero — hable calmado. No deseo ponerla a la defensiva. Necesito que responda... quiero que se abra conmigo, no que continue viéndome como uno de sus enemigos mortales. — Tu responde mi pregunta, yo aclararé tus dudas. Simple. — me encogí de hombros. Quiero parecer neutral. Como que me da totalmente igual la situación.
Por un segundo, quité mi mirada fija de sus ojos para bajarla hasta sus manos. Las mantenía sobre su regazo, entrelazando sus dedos con presión mientras que encajaba sus uñas en los costados.
<< Alice, mi querida, Alice >>
<< Me gusta cuando finges tranquilidad y control a pesar de saber que no posees ninguno >>
Ahora mentirá... y dirá que solo pasaba por ahí.
— Yo, solo pasaba por ese edificio. Eso es todo. Lo que sea que hayas visto probablemente lo imaginaste.
— Te dije que no me mintieras. — Repetí otra vez. Endurecí el rostro, no para intimidarla, sino para que sola se sienta bajo pericón. — ¿Qué acaso no sabes que en ese edificio mataron a alguien? — alcé una ceja.
— Si... ¿Y?
— Que es curioso verte entrar de una puerta bastante sospechosa, al edificio. Mirando hacia todos los lados de forma desesperada. Como si desearás que alguien no te viera. ¿Que hacías ahí? — Volví a indagar.
Apretaba aún más sus manos. Trataba de mantener una expresión tranquila, aunque por dentro quisiera estallar. Sabía que su método de protección era usar la ira a su favor. Comenzaba a gritar e insultar, y fingía estar "enojada" con tal de salirse de la situación. Ella lo llama: tener personalidad. Yo lo llamo: carecer de carácter.
Pero si se lo dijera en voz alta, ya me estaría gritando. Comprobando que una vez mas tengo razón.
— Dime, Graham. ¿Vas a responderle a tu amigo?
— No me llames 'Graham'. Y ya te dije la verdad. Solo pasaba por ahí.
— Pasar y entrar son palabras distintas. Quien pasa, sigue de largo. En cambio, el que entra es porque ese era su destino desde un principio. No es lo mismo.
— ¿ahora también enseñas gramática ? — hizo una mueca, la misma que siempre hacía cuando su cuerpo entraba en estado de autodefensa.
— Tengo un certificado personalizado a " Una de las mentes maestras con mejor escritura y gramática en la historia ". Tenía doce cuando lo gané. — hablé en un tono suave. Casi saboreando cada palabra dentro de mi boca. Me encantaba hacerla enojar, que estallara.
— Pues felicidades. ¿ De casualidad no has construido un cohete y has ido a Jupiter tu solito ? — Dijo con ironía
— De hecho, estoy pensando en hacer eso. Gracias por la sugerencia. ¿Quieres que te lleve conmigo solo para seguir fastidiándome?...No me cambies de tema.— endurecí aun mas la expresión.
— Pues que bien. Deberías quedarte por allá y molestar a los marcianos, estoy segura de que ellos amarían escuchar acerca de tus "hazañas magníficas del hombre más inteligente del mundo". Y no, no quiero ir contigo. Prefiero comer tierra antes de tener que pasar un día entero contigo.— Volteo sus ojos. El fastidio en su tono de voz ya sonaba más marcado.
Ella era tan frágil, pero no como un vidrio, sino como una bomba. Un mal corte de cables, y ya explota. Lo mismo pasaba con Alice, una respuesta de más, y ya se enojaba. Sabía que faltaba poco para que empezara a gritarme. Y eso... eso de alguna extraña forma me fascinaba.
Alice, había sido la primera persona en toda mi vida en insultarme varias veces seguidas y frente a mi cara. Casi escupiendo mi rostro. Al principio me pareció molesto... pero luego encontré cierta intriga en sus acciones. Deseaba saber el por qué de su enojo; haciéndola enojar el doble solo para verla...
— ¿Qué te parece si respondes a mi pregunta y yo respondo a todas las que tú desees ? — la volví a presionar.
— Ya te dije que solo iba de paso... — esta vez alzó un poco más la voz. — ¡Déjame en paz!— dejó de apretar sus manos para cruzar ambos brazos sobre su pecho. Giró su cabeza hacia el lado puesto a mi y comenzó a balbucear cosas que probablemente ni ella misma entendía.
— ¿Por qué eres tan obstinada? Hace cinco minutos dijimos que íbamos a ser amigos, mientras que tú solo continúas teniendo esa actitud tan infantil.
— ¿¡Ahora resulta que soy infantil!? — ella volteó completamente su cabeza de nuevo hacia mi. Sus ojos abiertos de par en par; podía jurar que una de las venas de su frente le palpitaba.