Entrenamiento con lanza
__ Esa es la idea __ le susurré y me aleje un poco, después seguí mí camino.
Un semana después...
Empezamos a formarnos cómo siempre aquí había un horario estricto seis de la mañana, se tienen que levantar ni hora más ni menos nos arreglamos a las siete de la mañana tenemos que hacer nuestras actividades domésticas, ya a las ocho es la hora del desayuno de la nieve a once de la mañana es él entrenamiento hasta la doce del día y así sucesivamente.
Los reclutas mayores juntos con los sargentos nos enseñaban a blandir la espalda, cómo atacar y proteger.
Meredith tomó su espada y con un esfuerzo sobrehumano logró levantarla.
__ Meredith, tienes que hacer más ejercicio o sino no podrás dominar la espada y todos mis esfuerzos por enseñarte será en vano __ habló él capitán Roger, él joven que me trató a éste maldito lugar.
Estaba sudando frío él sudor en mis manos se me hacía incómodo mientras sostenía la espada.
__ Lo estoy haciendo, estoy haciendo todo lo que me dijiste __ replique, con la voz quebrada por él cansancio.
__ No es suficiente, así que dejá de ser una niña malcriada y llorona. Y haz lo que te pido __ me gritó.
Lo miré desafiando con la mirada.
__ Quita esa cara, y levanta la maldita espada sin caerte __ me insulto.
Tomé un impulso y con la fuerza que jamás pensé que tendría levanté la espada dando un paso hacia atrás y me puse en posición de ataque.
__ Viste que sí puedes lo que pasa es que eres una perezosa __ me ánimo.
__ ¡ Cállate! .
Corrí hacia él para atacarlo y él me esquivó y no sólo eso. Me puso el pie tropecé y me caí.
Me arrastré en él suelo y levanté la mirada rechine los dientes de puro coraje mientras él me veía desde arriba.
__ Tienes destreza lo admito, pero eres demasiado impulsiva haces y dijes las cosas sin pesar __ me explico __ No sabes caminar y ya quieres correr. Pero qué patético.
__ Hago mí mayor esfuerzo __ le dije.
__ Pero no es suficiente... Sólo sabes decir eso pero sabes lo que te falta, pasión y disciplina, no es solo entrenar y hacerlo bien. Tienes que preguntarte porque no lo hago bien.
__ ¿ Y que quieres que haga? __ le pregunté.
__ ¿ Quiero que dejes de victimizarte por todo ? __ me regaño.
__ No lo hago __ lo niego.
__ En serio, la semana pasada te quedaste durante del entrenamiento que no querías estar aquí y que viniste a la fuerza.
__ Me trajiste a éste lugar la fuerza __le hablé, sonando razonable.
Él me miró y soltó un bufido.
__ Lo vas a negar __ le dijo.
__ No __ me respondió.
__ Pero ves a tú alrededor los demás niños no anda llorando cómo tú lo haces __ me recriminó.
__ ¿ Qué no los escuché hacerlo eso no significa que no lo hagan? __ le hablé __ Pero a tí no te importa nada de eso.
Él dió un paso hacia mí y se agachó hasta quedar a mí nivel mientras yo me sacudía mí ropa.
__ Mered, aprende una cosa no todos tienen que saber lo que te está sintiendo desde aprender a guardarte esa tipos de cosas y también... Aprender a no hablar de más y desafiar a un superior ni otro hombre.
__ ¿ Porque lo dices? __ le pregunté.
__ Te lo digo porque en estos momentos se está popularizado la casa de brujas__ me contestó __ Así que es mejor que vayas por la sombrita.
Su advertencia dejó a Meredith pensativa, no sabía que era eso de la caza de brujas; en su país eso no existía las mujeres eran tratadas con respeto pero en este lugar era muy diferente a su hogar.
A volver del entrenamiento mientras Meredith pasaba, escuchó los murmullos de los reclutas.
__ ¿ Porque él caballero Róger había recogido a esa niña cómo recluta? __ preguntó uno de ellos.
__ No ven, ¿ Porque es una bruja? __ le respondió otro.
__ Mí padre dice que las brujas hechiza a los hombres para que hagan lo que quieran __ dijo otro __ Dicen: que las mujeres demasiado hermosas o muy feas son consideradas brujas.
__ Es verdad.
Los otros sólo me miraban con asco, otros con asombro, otros eran miradas raras.
Yo seguí mí camino hasta encontrarme con ellos: Adrián, Pablo, Alexander y Horacio.
Ellos me esperaban cómo siempre eran los únicos que me trataban bien, en éste lugar aparte de Alférez Róger. Los demás me evitaban pero no sabía él verdadero ¿ Porque?.
__ Meredith, vamos al campo de entrenamiento a practicar __ dijo Pablo.
__ Otra vez__ me queje, pero de igual forma fuí.
Pablo es un chico, su cabello es castaño oscuro, ojos oscuros y piel cobriza. Adrian por otra parte tiene él cabello ondulado y azabache, sus ojos era de un lindo color esmeralda y piel clara.
Y Alexander él es un chico de personalidad noble y gentil su cabello es rubio como el oro, ojos miel y piel pálida.
Pero se ellos tres a quien a mí me gusta es Alexander.
Al llegar al campo de batalla Alexander nos lanzó a cada uno una lanza.
__ Tenemos que mejorar __ dijo, mientras rompe la lanza con la rodilla __ O seremos el hazme reír de todos y jamás podremos salir de aquí.
___ De qué nos sirve salir, si ellos cuando nos graduamos de aquí nos lanzará a pelear con las bestias y monstruos que consigan __ me queje, sosteniendo la lanza de tanto apretarlo mis nudillos se volvieron blancos.
Los demás desviaron la mirada.
__ Aunque así fuera. Meredith nosotros tenemos que dar lo mejor de si __ habló Adrián.
Los demás asintieron aprobando su respuesta, yo no dije más sabía que tenía razón pero...
__ Está bien.
__ Bien, ahora prepárense __ añadio Adrián, acercándose hacía nosotros con la lanza.
Él se acercó hacía mí él me iba a golpear, por puro instinto desvíe el palo con mí lanza mantuve la fuerza en mis muñecas e brazos y le lancé una patada en su muslo izquierdo.
Él se arrodilló con sólo una pierna y le di un puñetazo, los demás corrieron hacía mí giré la lanza en el aire con mí muñeca puse un pies adelante y otro atrás, golpeé la lanza de uno. Él otro me golpeó en las costillas.
Editado: 23.10.2026