"¿Y bien? ¿Cuál es la razón?", preguntó Lucian sin rodeos.
La pequeña dudó, claramente molesta por tener que responder.
Lucian frunció el ceño.
"Lo prometiste. Si no cumples tu promesa, estaré muy decepcionado"
"Demonios... cómo quisiera que me importara"
"¿Eh? ¿También puedes hablar normalmente?"
"Sabes, tu intelecto está muy por encima del mío. Tanto que me haces sentir miserable"
"...¿Te estás burlando de mí?"
"Te lo estás imaginando. Jamás haría tal cosa"
Lucian chasqueó la lengua.
Su apariencia adorable no combinaba en absoluto con su personalidad.
Justo cuando iba a volver a amenazarla con delatarla ante su padre, ella se adelantó.
"Pero es cierto. Una promesa es una promesa", dijo de mala gana, "Te lo diré, pero ahora tú prométeme que no se lo dirás a nadie"
"Lo prometo"
Lucian lo dijo con seriedad.
La pequeña suspiró. Después de unos segundos de silencio, un susurro casi inaudible flotó en el aire.
"...olor"
"¿Qué?"
"...Olor"
"...¿Qué?"
'¡Dije que es por tu olor!'
El grito resonó de repente dentro de la cabeza de Lucian, obligándolo a dar un pequeño salto de sorpresa.
"¿Mi olor?"
Lucian se olió rápidamente el brazo. Como se había bañado hacía poco, supuso que no debía oler mal.
"¿Y cómo es mi olor?"
Para él, olía como el sol.
"Tu olor es..."
Momo apretó los dientes. Claramente no quería decirlo.
"A-Agradable..."
"Jejeje..."
Lucian no esperaba que le hiciera sentir tan bien que alguien dijera que olía bien.
Momo quiso saltar y morderlo.
Al verla aparentemente avergonzada, Lucian estuvo a punto de molestarla un poco, pero antes de hacerlo, una pregunta apareció en su mente, salvándolo del ataque.
Una pregunta que consideraba importante.
"¿Cuál es tu nombre?"
Entonces pensó en algo y sonrió.
"Aunque, si no tienes uno, no importa. Wendy puede ponerte uno"
La pequeña bufó.
"Mi nombre es Momo, y eso nunca cambiará. Grábatelo en la cabeza"
"Momo...", repitió Lucian suavemente, "Es un lindo nombre. Aunque no creo que te quede para nada"
"Grrr..."
"Cof, cof"
Lucian fingió toser y rápidamente cambió de tema antes de que Momo decidiera morderlo otra vez.
"¿Qué hacías sola en el bosque? ¿Dónde están tus padres?"
Apenas terminó de preguntar, la expresión de Momo cambió.
Su mirada se apagó.
"No lo sé..."
"¿Eh? ¿No lo sabes?"
"Ya escuchaste", su voz se suavizó, "No sé qué hacía allí cuando desperté... no recuerdo nada"
Lucian se quedó en silencio.
¿Había perdido sus recuerdos? ¿O era una broma?
Por lo poco que sabe de ella, parecía lo último.
Nunca había escuchado de alguien que simplemente despertara sin recordar cómo había llegado a un lugar.
Al notar la mirada incrédula de Lucian, Momo apartó la vista.
"Si quieres creerme o no, es tu problema", caminó hasta la ventana abierta y se asomó.
A lo lejos podía verse el bosque que había dejado atrás.
"Si estaba en ese bosque, entonces mi familia también debe estar allí"
El viento agitó ligeramente su pelaje.
Por un momento, Lucian solo pudo verla en silencio.
Parecía muy pequeña, más de lo que ya era.
Y muy sola.
Lucian dudó.
¿No era una broma? ¿En serio perdió sus recuerdos?
"Pues... te deseo suerte buscando", desvió la mirada.
Si eso era cierto... ¿no era mucha responsabilidad para él?
No quería volver a entrar a ese bosque. La última vez tuvo suerte, pero la próxima podría no ser igual.
Él no era un mago o un caballero como para aventurarse en tierras peligrosas, mucho menos por alguien que apenas conoce y ni siquiera es humano.
Momo lo miró por un momento.
Lucian no se atrevió a verla a los ojos, pero al no escuchar nada, sus ojos se dirigieron a ella lentamente.
"....."
Los ojos de Lucian saltaron.
Una mueca de burla y desprecio estaba plasmada en la cara de Momo.
"No te preocupes, no te diré que me acompañes o algo así", su sonrisa se hizo más grande, "Alguien como tú no tiene las agallas"
"Je... jejeje... si crees que me harás cambiar de opinión diciendo esas cos-
"No estoy intentando nada", Momo interrumpió , "Solo digo la verdad, no es que te desprecie o algo así"
"¡Lo haces!"
"Sí, pero ese no es la cuestión", Momo volvió a mirar a lo lejos, "Se nota que eres una persona normal, por lo que si te pidiera eso, y de milagro aceptas, solo te estaría metiendo en problemas"
El corazón de Lucian se suavizó.
"¿Estás preocupada por mí?"
"¡Pfff jajajaja!", Momo cayó y empezó a rodar por el suelo.
"¡Con un simple 'no' bastaba!"
Momo finalmente se detuvo después de reír un poco más. Luego miró a un frustrado Lucian con una sonrisa aparentemente seria.
"Si algo te pasa por mi culpa, mi consciencia me mataría"
"Ya lo sabía", Lucian hizo un puchero, luego recordó algo, "Si ya considerabas eso, ¿por qué me seguiste en vez de quedarte ahí y buscar?"
"Porque no sabía dónde empezar a buscar, además, ahora soy muy débil, y también...", se detuvo un momento, y negó con la cabeza.
"Solo eso"
Lucian se cruzó de brazos.
"Entonces, ¿qué harás?"
Realmente tenía curiosidad.
"Esperar a volverme fuerte", Momo se dirigió a la cama de Lucian, "Necesito hacerme fuerte para poder ir sin tantos problemas"
Saltó encima de la cama.
"Por lo que me quedaré aquí un tiempo"
Empezó a rodar sobre la cama, divertida.
"¿Así nomás?"
"Sí"
Lucian suspiró, y viéndola sobre su cama, le pareció muy tierna, ignorando su lengua. Luego miró por la ventana.
El Bosque Efímero.
Un lugar peligroso para cualquier persona normal. Aunque se sabía que la zona exterior era la más segura. Pero Lucian nunca confío en eso, preferiría nunca volver a pisar ese lugar.
Editado: 14.10.2026