"¿Mm? ¿Qué pasa?", preguntó Lisa al notar la extraña expresión de Lucian.
Brian también lo observó en silencio.
"O-Otra... vez... algo está viniendo..."
Lucian habló con la voz temblorosa.
¡Ba-dum! ¡Ba-dum! ¡Ba-dum! ¡Ba-dum!
Su corazón latía con fuerza.
Al igual que antes, simplemente lo sabía.
"¡Tenemos que irnos! ¡Algo más viene!"
Lucian retorció desesperadamente su cuerpo, intentando liberarse de las cuerdas.
Brian y Lisa intercambiaron una mirada.
Si esto hubiera ocurrido antes, probablemente se habrían burlado de él.
Pero habían visto de primera mano cómo Lucian había detectado el peligro de la bestia anterior mucho antes que ellos.
Tal vez...
Solo tal vez... tenía razón.
Justo cuando estaban a punto de decir algo...
Tac
Todos escucharon un sonido.
Tac
Una pata golpeó el suelo.
Tac
Después, otra.
Los árboles frente a ellos comenzaron a moverse lentamente.
Las ramas se apartaron.
Y algo salió de entre ellas.
Era una criatura semejante a un enorme pájaro, aunque llamarla simplemente un ave habría sido quedarse demasiado corto.
Su cuerpo estaba cubierto por un espeso plumaje azul. Las plumas se amontonaban alrededor de su torso, formando una enorme masa que hacía que su cuerpo pareciera todavía más grande.
Las plumas de su cabeza se alzaban hacia atrás, formando una especie de cresta salvaje.
Pero lo que más destacaba era su rostro.
Un enorme pico oscuro descendía desde su cabeza. Era largo, curvado y afilado como una hoja.
Entre las plumas podía distinguirse uno de sus ojos.
Era pequeño en comparación con el tamaño de su cabeza, pero brillaba con un intenso rojo sangre.
Nadie dijo una palabra.
Nadie se movió.
Todos comprendieron lo mismo.
Si aquella cosa decidía atacar, no tendrían ninguna posibilidad de escapar.
La criatura levantó lentamente la cabeza.
Sus largas patas, cubiertas por una piel oscura y rugosa, parecían demasiado delgadas para sostener aquel enorme cuerpo.
Sin embargo, cada paso que daba hacía que sus garras se hundieran ligeramente en la tierra.
Tac
Tac
Finalmente, se detuvo no muy lejos de ellos.
La criatura los observó en silencio.
Su mirada pasó lentamente de uno a otro...
"O-Oigan... m-maten a esa cosa..."
Lucian suplicó a la pareja en voz baja.
"No pidas imposibles. Ya no damos para más", respondió Brian con una calma desconcertante.
"Sí. Solo intenta resistirte lo suficiente para que podamos escapar"
Lisa sonrió, como si aquella situación fuera lo más natural del mundo.
Lucian puso los ojos en blanco.
¿El miedo a la muerte los había vuelto estúpidos o qué?
Mientras pensaba eso, la mirada de la criatura se detuvo.
Lucian siguió la dirección de sus ojos.
Momo.
La pequeña ya estaba temblando desde el momento en que esa criatura había aparecido.
Al darse cuenta de que la había elegido como objetivo, Lucian apretó los dientes.
Y entonces...
"O-Oye... cosa horrenda"
¿Qué estaba diciendo?
"Eres tan fea... que siento lástima por tus padres"
Brian y Lisa lo miraron asombrados.
'¡Oye! ¿¡Qué estás haciendo?!'
Momo le gritó de repente, completamente desconcertada.
¿Acaso estaba intentando llamar la atención de esa cosa para alejarla de ella?
No tenía sentido.
Momo sabía perfectamente que Lucian no era precisamente el tipo de persona que se enfrentaría voluntariamente a una criatura como esa.
Y aunque lo estuviera haciendo por ella...
Aquella bestia no dejaría escapar a ninguno.
'Créeme... yo tampoco lo sé'
Eso fue lo único que Lucian pudo responder.
Pero, por alguna razón, no podía detenerse.
"¿Eres una bestia demoníaca, no? Tiene sentido que seas tan repugnante"
"¡Muérete, monstruo!"
La criatura permaneció inmóvil.
Su ojo rojo se clavó en Lucian.
Durante unos segundos, ninguno de los dos se movió.
Entonces...
La bestia se lanzó hacia él.
Lucian cerró los ojos con fuerza.
'¡Consíguelo de alguna manera y escapa!'
'.....'
¡CRUNCH!
¡SKRIIK!
Un sonido extraño resonó frente a Lucian.
Este abrió lentamente los ojos.
Lo que vio lo dejó completamente aturdido.
La criatura estaba en el suelo.
Con la cabeza hundida en la tierra.
Sobre ella, alguien estaba de pie.
Lucian parpadeó.
"¿Qué...?"
A su lado, Brian y Lisa soltaron un suspiro de alivio.
"Al fin aparece", dijo Brian con una sonrisa.
"Fue un poco cruel hacernos esperar hasta ahora", Lisa no pudo evitar quejarse un poco.
"Perdón", Hargen se alejó del cuerpo inerte de la bestia y se acercó al grupo con una sonrisa de disculpa.
"A mí también me sorprendió que apareciera otra bestia demoníaca"
Al llegar frente a Lucian, cortó la cuerda que lo mantenía colgado con su dedo y lo dejó caer cuidadosamente al suelo antes de ayudarlo a ponerse de pie.
"Parece que este pequeño castigo se me fue de las manos", Hargen no se atrevió a mirar a su hijo.
Lucian apretó los puños.
Sus ojos se clavaron en su padre.
¿Todo lo que pasó fue su culpa?
Estaba a punto de decirle unas cuantas cosas.
Muchas, de hecho.
Pero entonces...
Algo llamó su atención.
Lucian volvió la mirada hacia el cuerpo de la criatura emplumada.
Había algo allí.
Algo que los demás parecían incapaces de ver.
Del cadáver comenzó a surgir una figura.
Era exactamente igual a la criatura que acababa de morir.
Sin embargo, su cuerpo era completamente etéreo, de un tono celeste oscuro con manchas grises que recorrían su cuerpo.
La criatura miraba a su alrededor.
Parecía confundida.
Perdida.
Como si no entendiera dónde estaba.
Editado: 14.10.2026