Alma gris

Despierta pronto

La conmoción en la ciudad no paró, cada persona habló aterrada de lo sucedido.

"¿Qué fue eso?"

"¿También lo sentiste?"

"¡Fue realmente aterrador!"
"No quiero volver a sentir algo así"

"Pero, al final... ¿qué fue lo que pasó?"

"Nadie lo sabe, incluso le preguntamos al señor Hargen, pero él tampoco sabía nada"

"¿Creen que vuelva a repetirse?"

"Espero que no..."

Hargen miró por la ventana la conmoción de las personas.

Al recordar lo que pasó, sintió escalofríos. Estaba seguro que si "ella" hubiera tardado un poco más, las personas alteradas de la ciudad, no serían más que cadáveres.

Incluso puede que él mismo no se salvara.

¿Qué demonios fue eso?

Hargen no paraba de pregúntaselo, algo que incluso él fue afectado... y la razón era su hijo, quien ahora dormía plácidamente en su habitación.

Debe averiguar lo que está pasando. Tenía un peso menos al saber que el problema de Hanz estaba a punto de superarse. Y ahora pasó eso.

Suspiró y miró al cielo, las nubes se movían sin detenerse, la tranquilidad que transmitían hicieron que su corazón se calmara un poco.

Toc Toc

Alguien tocó a la puerta.

"Pasa"

Después de dar autorización, una criada mayor abrió la puerta con cuidado.

"Betty, ¿qué sucede?"

Betty se inclinó ligeramente antes de hablar.

Sus ojos mostraban claramente miedo por lo que pasó. Pero se obligó a recomponerse

"La chica que trajo el joven maestro, despertó. Y dijo que si podía hablar con usted"

"¿Conmigo?", Hargen alzó una ceja.

Betty asintió, "Si, dijo que tiene algo que darle", no dijo más, y esperó la respuesta de su señor.

Hargen no lo pensó mucho, necesitaba distraerse un poco, al menos.

"Dile que pase, escucharé lo que tenga que decir"

Betty asintió y salió de la habitación, y luego de unos segundos, una chica de cabello castaño y vestido verde entró con dudas.

"Me llamo Hargen Life, el alcalde de la ciudad. Escuché que tienes algo que decirme"

La chica parpadeó, y soltó un suspiro de alivio. Luego se inclinó ligeramente.

"Me llamo Mía, solo Mía. Es un placer conocerlo, señor Hargen"

"Igualmente", Hargen asintió.

¿Mía?

Ese nombre se le hacía familiar.

Pero antes que nada, mostró compasión.

"Debiste estar muy asustada con lo que pasó, ¿verdad?"

Mía asintió con pena, "La verdad si, estaba durmiendo en ese momento, y solo recuerdo algo aterrador detrás de mi", sus ojos empezaron a temblar de solo recordarlo.

Hargen suspiró con tristeza, un nuevo visitante llegó a su ciudad, solo para ser víctima de ese incidente.

"Bien, olvidemos eso...¿Querías entregarme algo?"

"Cierto", el miedo de Mía se desvaneció como un flash en un instante. Y empezó a buscar algo en sus mangas.

Una carta.

Se la entregó a Hargen con una sonrisa encantadora.

Hargen miró detenidamente a la joven frente a él. Su cambio de ánimo es interesante.

Recibió la carta y luego miró a Mía.

"¿Está bien si lo leo ahora?"

"Adelante"

Hargen asintió y abrió la carta.

Al leer el contenido, sus ojos se clavaron en Mía.

'Qué coincidencia'

******

Momo estaba junto a Lulu en la habitación de Lucian, mirándolo dormir profundamente.

Ambas volvieron a sus formas de bestia.

"¿De verdad está bien?", preguntó Lulu en un susurro. Su preocupación no podía ser más evidente.

Momo suspiró, "Ya te lo dije, está bien. Ahora solo está durmiendo", pero aún después de decir eso, sus ojos claramente mostraban preocupación.

No fue especialmente afectada por ese suceso, pero aún podía escuchar los gritos de desesperación de las personas en su cabeza.

No podía creer que el chico durmiendo plácidamente frente a ella casi hace un genocidio en la ciudad.

Toc toc

"Voy a entrar"

La voz de Hargen se escuchó detrás de la puerta. Acto seguido, entró acompañdo.

Momo frunció el ceño.

Era esa chica.

Desde el principio no le agradó. No solo por ser grosera con Lucian al escupirle en la cara, también creía que los estaba siguiendo por alguna razón.

Viéndola ahora, no parecía afectada por lo sucedido recientemente. Todas las criadas con las que se encontró, incluso Brian y Lisa, tenía aspectos terribles en sus caras. El miedo parecía aún persistente en sus ojos. Y estaba segura que Hargen también fue afectado, más aún con el hecho de que su hijo era el responsable. Pero debía actuar fuerte frente a los demás.

Pero esa chica... no veía ninguna perturbación en sus ojos.

¿Fue realmente afectada?

"¿Él... está bien?", la voz de la chica parecía asustada solo después de ver a Lucian inconsciente.

Momo se dio cuenta que Hargen la miró de manera extraña a la joven cuando preguntó eso.

"Así es. Al igual que todos, también fue víctima de lo que pasó", Hargen ocultó la verdad.

Solo los que estuvieron en esas habitación conocen lo que realmente sucedió. Tenía intención de ocultarlo hasta donde pueda.

"Por cierto...", Hargen reaccionó como si se acordara de algo, y aprovechó para cambiar de tema.

"Ella es Mía, la misma de quien Wendy se hizo amiga", la presentó.

"¿Señor Hargen?", preguntó Mía, confundida.

"¿Si?"

"¿Por qué me presenta con sus mascotas?"

"....."

Hargen forzó una sonrisa, "Ellas son parte de la familia, por lo que pensé que no sería correcto ignorarlas y no presentarte"

"Ya veo", Mía asintió en comprensión, sin preguntar más. Luego, sin que nadie diga nada, se acercó a Lucian.

"¿Él es el hermano de Wendy?", preguntó sin dejar de mirarlo.

"Si, mi hijo, Lucian Life", Hargen asintió.

De repente, Mía se volteó hacia él, y se inclinó en un ángulo de noventa grados.

"Quiero disculparme por haber escupido a su hijo antes"

"¿Tú... qué?", Hargen se quedó sin palabras.

¿Cuándo pasó eso?



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En el texto hay: aventura, harem, cultivación

Editado: 25.03.2026

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