Después de activar la raíz espiritual y presenciar la extraña anomalía de Brian y Lisa, Hargen dejó escapar un suspiro largo y profundo.
No era alivio.
Tampoco preocupación.
Era algo intermedio.
Volvió a enterrar la raíz tal como estaba antes.
No tenían respuestas, así que decidieron ignorar el asunto… por ahora.
Ahora era momento del entrenamiento.
En términos de cultivo, el grupo había avanzado considerablemente.
Momo y Lulu se encontraban en el nivel dos. Lulu, en particular, estaba peligrosamente cerca de alcanzar el nivel tres. Gran parte de ese progreso se debía a los cristales mágicos que Hargen les había proporcionado durante semanas.
Brian y Lisa se encontraban en el nivel dos, con bases firmes y estables. Después de lo ocurrido con la raíz espiritual, estaban convencidos de que su potencial superaba con creces lo que cualquier cultivador normal podría alcanzar.
En cualquier momento podían alcanzar el nivel tres.
Y luego estaba Lucian... quien estaba tendido en el suelo, su estomago subía y bajaba con cada suspiro de frustración.
A diferencia de los demás, el no tenía nada.
Sin núcleo.
Sin estrellas.
Un vacío absoluto… que aun así podía pelear como un nivel dos en su forma de lobo.
Pero eso, solo en esa forma.
"¡Ah!", Lucian soltó un pequeño grito cuando Momo se lanzó a su estómago de repente.
"No te deprimas y levántate", Momo puso ojos desafiantes, "Pelea conmigo"
Lucian se sorprendió, no esperó que Momo sea la que se acercara primero a él. Tenía pensado disculparse después. Pero con su actitud actual, parece que ella está ignorando lo que pasó hace poco.
De alguna forma, ella parece más madura que él.
Lucian torció una sonrisa, "Si yo gano, déjame acariciarte", su cuerpo cambió. Ahora estaba parado frente a frente a Momo en su forma de lobo.
Así está bien, es mucho mejor una pelea directa que una con palabras. Así se evita algo incómodo para los dos.
"Bien", Momo asintió, no tan reacia como imaginó Lucian, "Pero si yo gano...", una sonrisa cruel apareció en su cara, "Serás mi mascota por un día", una vez terminó de hablar, se lanzó contra él, sin esperar que este procesara lo que dijo.
Lucian no tuvo tiempo de protestar por lo desiquilibrado de sus apuestas cuando Momo ya estaba frente a él.
Sin más opción usó todas su fuerzas para intentar aguantar el cabezazo de Momo. Pero lo que sucedió lo dejó sin habla.
Momo de repente se volvió borrosa. Y cuando creyó que el ataque ya iba a impactar, ella simplemente desapareció. Pero antes de poder pensar con más claridad, sintió algo familiar detrás de él. Se volteó y se dio cuenta que Momo estaba sujetando su cola con sus colmillos mientra lo miraba con diversión.
¿Cómo hizo eso?
Lucian no tuvo tiempo de reaccionar cuando sintió su cuerpo levantarse. Momo giró sobre si misma, haciendo que Lucian la siguiera, girando alrededor de ella como un hélice sin control. Y casi de inmediato, Momo lo soltó.
Lucian fue lanzado hacia las paredes de la sala como un cometa.
¡Bam!
Después del impacto, cayó al suelo.
Sus ojos no dejaban de girar, su cabeza era un remolino de sentidos.
Momo lo miró con arrogancia.
"Yo gano"
"Aún no", Lucian se incorporó con dificultad, "Dos de tres"
"No hay problema", Momo se encogió de hombros, y de inmediato una de sus patas brilló en blanco, para luego lanzar una hoz de luz directo a Lucian.
Lucian no esperó ese ataque sorpresa.
"¡Tramposa!"
¡Bom!
Momo se acercó a un Lucian qué apenas podía moverse, puso una pata en su cabeza, sin mostrar piedad.
"Yo gano"
"C-Cuatro de se-
¡Bom!
"Ci-Cinco... de och-
¡Bom!
"... me rindo"
¡Bom!
"¡¿Por qué fue eso?!"
¡Bom!
Lucian no podía mover ni un pelo, mientras su cuerpo desprendía humo por todas partes, pensó en lo cruel que puede ser Momo. La miró con un solo ojo, esperando que la tortura termine. Pero lo que vio no fue una sonrisa cruel y burlona.
Fue una expresión apagada... ¿y un poco triste?
"No te mentí", susurró suavemente.
"....."
"De verdad no fui a ningún lado...", continuó, su voz bajando aún más, como si sus palabras estuvieran destinadas a ella misma.
La imagen golpeó a Lucian con la fuerza de un recuerdo vívido.
Se había levantado esa noche para ir al baño.
Al regresar, encontró a Momo sentada junto a la ventana, inmóvil. En broma, le había preguntado si iba a volar, pero no obtuvo respuesta.
Al verla extrañamente tan callada, se acercó a ella, esperando intentar acariciarla para molestarla.
"Espero que nuestro siguiente encuentro sea en un momento más oportuno"
Esas palabras detuvieron sus manos en seco.
¿Qué fue eso?
Lucian vio como Momo abrió la ventana y saltó, sin mirarlo ni un segundo, todo el tiempo solo pudo ver su espalda.
Lucian se quedó allí, en silencio, con la oscuridad de la noche abrazándolo.
En su cama, no podía dejar de pensar en las palabras que Momo había dicho
Temía lo peor.
¿Y si lo abandonó?
No dejaba de repetirse esa pregunta, desde su cama, no dejaba de mirar la ventana, esperando que aquella pequeña que lo molestaba regrese con una actitud arrogante. Pero al final, sus párpados se volvieron pesados, incapaz de sostenerlos por más tiempo.
Lucian lo tenía claro.
Eso no fue un sueño o su imaginación.
Pero...
Al ver que Lucian solo la miraba y no decía nada, Momo se mordió el labio.
"¿No... me crees?"
"Te creo"
Lucian le mostró una amplia sonrisa, "Estaba medio dormido, por lo que probablemente era solo mi imaginación jodiéndome", quizo acariciarla, pero se las aguantó.
No pensó que esa pequeña discusión le haya afectado tanto.
Además, viéndola ahora... no estaba mintiendo.
Pero eso solo lo dejó con una gran duda.
Editado: 20.06.2026