Jeff no sentía la más mínima presencia del otro lado.
Toc toc.
Pero obviamente alguien estaba ahí.
'No es posible...', Jeff sonrió con nerviosismo al pensar en una respuesta.
Debe ser solo un transeúnte que andaba de curioso. Ya que escondieron bien sus huellas, para los demás son solo personas normales, sin espacio para sospechar.
Con eso en mente, se acercó a la puerta, la abrió y sus ojos casi salen corriendo.
Frente a él, alguien que no debería estar ahí... estaba ahí.
Alguien vestido de negro, alguien sin la más mínima presencia.
Su máscara era diferente, pero estaba seguro.
Forzó una sonrisa amable de inmediato.
"¿Qué la trae por aquí?"
Lucian vio el estado de Jeff, y luego vio a la persona frente a él.
Era la primera vez que la veía, pero su corazón se llenó de gratitud.
Si no fuera por ella, una gran catástrofe pudo haber caído sobre ellos antes.
Realmente le deben mucho.
Sin darse cuenta, su cola se movía con fervor.
Su cuerpo finalmente pudo relajarse. No sentía peligro en ella, por lo que estaba aún más seguro de algo.
Estaba aquí para ayudar.
"....."
Esa persona no respondió. En cambio, señaló a Lucian.
'¡Sí! ¡Aléjame de este bastardo!', gritó Lucian en su corazón, como si fuera una princesa en espera de su príncipe azul.
Jeff puso una expresión extraña.
¿También le gustaban los perritos?
No encontraba otra explicación a su acción.
Entonces se lo dio sin pensarlo mucho. Lo importante ahora era hablar.
Un sentimiento de seguridad se apoderó de Lucian. No sabía por qué, pero ahora sintió una sensación acogedora y un tanto... ¿familiar?
Jeff vio cómo esa persona sostenía al perrito como si fuera lo más preciado para ella.
Un pensamiento salvaje cruzó su mente.
¿Ese perrito le pertenecía? ¿Y si gracias a eso pudo llegar hasta ellos?
Su cara se tensó. Si realmente fue así, su mala suerte no tiene límites.
Pero viendo cómo se comportaba de manera tan inofensiva, su confianza se alzó un poco. Se aclaró la garganta y estuvo a punto de hablar.
Sí, estuvo 'a punto'
¡Bam!
Sin previo aviso, ella golpeó con todas sus fuerzas la mandíbula de Jeff, haciendo que atravesara el techo. Este, aún sin comprender lo que estaba pasando, vio cómo esa persona saltó hasta llegar a él.
¡Bam!
Una patada al costado lo mandó volando como un cohete hacia los límites de la ciudad.
En la mente de Jeff, se dio cuenta de una cosa.
¡Bam!
Sus golpes no le afectaban tanto como esperaba.
Ella había corrido debajo de él para luego volver a saltar y lanzar otra patada que lo lanzó fuera de la ciudad.
Jeff se recompuso en el aire y aterrizó en el suelo de manera estable.
Su cuerpo le dolía un poco, pero no lo suficiente como para pensar que podía ser derrotado.
Frente a él, esa mujer estaba erguida, sin mostrar ni una pizca de preocupación. O al menos eso parecía, ya que no podía verle el rostro.
"¿Dónde está el perrito?"
Preguntó al verla sola, con las manos vacías.
********
Lucian parpadeó.
Esa mujer lo había dejado suavemente en el suelo antes de perseguir y seguir golpeando a Jeff.
Vio por todos lados, y estaba solo.
'¿A dónde fueron todos?'
No podía ver a nadie en las calles. Era como si la tierra se los hubiera tragado.
"No te preocupes, mira"
El pequeño lobo de antes apareció a su lado mientras señalaba con su cabeza los alrededores.
Lucian se asustó un poco cuando apareció de repente. Siguió su mirada y abrió los ojos como platos.
Al parecer tenía razón, y de verdad la tierra se los había tragado.
Varios agujeros en el suelo empezaron a aparecer, uno tras otro. Y de ellos la gente salió como gusanos.
"¡¿Qué pasó?!"
"¡No tengo idea!"
"¡Pensé que una bestia me había tragado!"
"Escuché que algo parecido había pasado en Ciudad Amarilla..."
"¡Estaba muy oscuro!"
"Era como volver a nacer..."
Lucian no sabía qué pensar, hasta que dos personas que conocía aparecieron.
"¿Qué fue eso?", Momo salió del agujero con una expresión extraña.
"¡Lulu quiere hacerlo de nuevo!", Lulu dio pequeños saltos dentro del agujero, esperando que volviera a pasar.
Pero se decepcionó al ver que el agujero se cerró cuando ella salió.
"¡Chicas, ¿están bien?!"
Lucian se acercó a ellas de inmediato y preguntó rápidamente.
Ambas lo miraron, y Lulu fue la primera en ir tras él.
"¡Lulu encontró a papá!", lo sostuvo felizmente en sus brazos, acariciándolo sin perder tiempo.
Lucian se derritió en sus brazos para luego sentir cómo lo agarraban del collar.
"¡¿Dónde estabas?! ¡Lulu y Mía estaban preocupadas!", preguntó con el ceño fruncido, sin colocarse en ese grupo.
Al escucharla, Lucian volvió a parpadear.
Entonces miró por todos lados y... nada.
¿Dónde estaba Mía?
Justo cuando iba a preguntar, su padre apareció en la distancia.
Lucian se llenó de alegría, para luego sorprenderse un poco. Mientras que Momo solo sintió curiosidad, y a Lulu no le importaba.
¿Y por qué esas expresiones por parte de ellos?
Fácil.
Hargen caminaba tranquilamente por delante de otras tres figuras. Y Lucian sabía quiénes eran.
Son los tipos que estaban con Jeff.
¿Cuándo fue con ellos?
"Deberías agradecerme", el pequeño lobo a su lado sonrió con orgullo. "Gracias a mí, la situación... oye, ¡no me ignores!"
Lucian ignoró la existencia de ese tipo. Su mirada siguió recorriendo los alrededores.
No estaba.
Se volteó hacia Momo.
"Momo... ¿dónde está Mía?"
"¿No estaba con ustedes?", también preguntó Hargen, con un extraño brillo en sus ojos.
Momo suspiró para luego encogerse de hombros.
"Mientras Lulu y yo estábamos atrapadas en ese torbellino de personas, ella de repente salió corriendo, diciendo que iba a buscar a Lucian", también miró por todos lados, sin poder encontrarla.
Editado: 20.07.2026