Alma gris

¿Quieres hablar?

"Eso es...", Jeff alzó una ceja. De inmediato supo que eso que vio no era una técnica como tal.

Era una habilidad innata.

Más precisamente, era la habilidad del coloso de roca, una bestia mágica de tierra.

No estaba demasiado sorprendido, después de todo, él también tiene una reliquia que posee una habilidad innata.

"Cof Cof..."

Sei tosió un par de veces dentro de la nube de polvo.

Su cuerpo adolorido temblaba ligeramente. No esperó un ataque sorpresa como ese.

"¡Sei, ¿estás bien?!"

Sus hermanos se colocaron a su lado mientras despejaban la nube de polvo.

"Sí... estoy bien", se reincorporó finalmente, "Me equivoqué en atacar primero. Debemos atacar a la vez"

"Pero acercarnos a ella resulta complicado con esa técnica que usó", el hermano de la espada de fuego, Bei, comentó con el ceño fruncido.

"Entonces no debemos darle la oportunidad de que la use otra vez", el hermano de la espada de agua, Tei, dijo con determinación.

Sei estuvo de acuerdo con Tei, pero cuando finalmente miró al frente...

Ya no estaba.

Jeff frunció el ceño.

"¡Debajo de ustedes!"

Pero ya era tarde.

Mía agarró los pies de Tei y Bei debajo del suelo, y antes de que ellos se dieron cuenta de lo que pasaba...

"¡Ahhhhggg!"

"¡Noooooo!"

Sus cuerpos se hundieron en la tierra y fueron arrastrados sin piedad por el terreno sin poder reaccionar a tiempo. Por donde pasaban, la tierra se abría, como si esta estuviera divirtiéndose con sus presas.

"¡Bei, Tei!"

Sei gritó mientras corría hacia donde la tierra rugía. Pero no supo cómo actuar de inmediato, si atacaba, podría lastimar a sus hermanos.

Pero no tuvo tiempo de dudar, ya que la tierra se abría en su dirección.

"Me disculparé después con ustedes"

Sei decidió atacar, pero antes de que siquiera diera otro paso, los cuerpos destrozados de sus hermanos fueron disparados hacia él. Sei los atrapó por reflejo, pero ese fue su mayor error.

Mía apareció detrás de él, y con un giro de su cuerpo, una patada en la cabeza lo mandó volando hacia un lado.

Los cuerpos de Tei y Bei cayeron al mismo tiempo que Sei.

Y así, tres aparentemente genios fueron derrotados con extraña facilidad.

Hargen, quien no se perdió el enfrentamiento ni por un instante, asintió con fascinación.

No les dio tiempo de actuar debidamente.

Ellos no eran débiles, pero ella supo aprobechar sus habilidades de manera perfecta, y atacar en los momentos exactos.

Una muestra de experiencia bien dada.

Jeff, en cambio, sentía como si le hubieran escupido en la cara.

No pensó que perderían tan rápido.

O más bien, no pensó que esa mujer tuviera tales trucos.

No una... sino dos reliquias con habilidades innatas.

La que acaba de usar era el 'Nado de tierra' de la Raya del desierto.

Ese tipo de reliquias tiene por lo general un límite de usos.

Si no estaba mal, el límite de 'Paso del tirano' era de tres usos y de 'Nado de tierra' era de cinco.

No sabía cuántas veces las había utilizado antes, pero al menos deberían tener un uso más.

'Las quiero'

Pensó Jeff con codicia al ver cómo esa mujer tomó los cuerpos de los hermanos y los amontonó en una pila.

No los mató.

Si era por amabilidad o compasión, no lo sabía.

Mía miró a Jeff, para luego hacer algo que casi hace que Hargen se caiga de donde estaba.

Se quitó la máscara.

Ambos hombres vieron el rostro de una joven con rasgos finos y hermosos. Su apariencia no parecía más de dieciséis años.

Hargen se rió de sí mismo.

Apenas estaba considerando esa posibilidad. Para que ella misma venga y se lo restriegue en la cara...

Mía miró sin emoción a Jeff.

"Tengamos un duelo"

Jeff también se sorprendió por su apariencia. No solo porque era hermosa, más bien, era una de las tres chicas que había echado el ojo antes.

Qué coincidencia.

Pero coincidencia o no, su actitud arrogante lo irritaba.

"No te creas tanto solo por vencer a esas basuras", caminó hacia ella, sin dejar de prestar atención a Hargen.

Debe tener cuidado cuando vaya ha actuar.

Se mantuvo a una distancia de docenas de metros de ella.

"¿Qué clase de duelo quieres tener? Estoy abierto a posibilidades", no ocultó su lujuria mientras abría los brazos.

Enemiga o no, seguía siendo una mujer con la que querría estar.

Hargen suspiró, realmente era alguien que merecía morir. Pero también tenía bastante curiosidad.

¿Qué hará Mía para ganar?

Estaba seguro que su poder no iba más allá del nivel diez del reino mortal.

Lo creía así ya que usó diferentes habilidades para vencerlos. Si fuera un reino naciente, los hubiera vencido sin tener que usar esas habilidades.

Pero eso era solo lo que pensaba.

Puede que esté equivocado y simplemente le guste jugar con sus enemigos.

Pero no importaba cual era el caso.

Confiaba de cierta manera en ella.

Después de ver cómo humilló a esos supuestos genios, le resultó inquietante pensar cómo Hanz Velon había logrado pelear contra ella hasta el punto de casi destruir la ciudad.

Mía se encogió de hombros.

"Si logras vencerme con una de tus técnicas mágicas, dejaré que hagas conmigo lo que quieras"

"¡¿Qué?!"

A Hargen casi se le salen los ojos al escucharla, incluso pensó que había oído mal.

Jeff también se sacó de onda por un momento, incrédulo.

"¿Hablas en serio?"

Mía asintió.

"... También quiero las reliquias de contención que tengas"

"Claro"

"¡Tú lo dijiste! ¡Vívoras terrestres!"

Alrededor de Mía, la tierra se movió, y decenas de serpientes de tierra la cubrieron por completo, sus colmillos listos para morder.

"¡Jajajaja! ¡¿Te rindes?!"

Se rió a carcajadas, pensando que era muy fácil.

Pero Mía tenía una cara aburrida, sin responder.



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En el texto hay: romance, aventura, cultivación

Editado: 18.08.2026

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