Alma Incandescente

Capitulo 1 - Amnesia incandecente

 Logrando abrir mis ojos con gran dificultad aunque parpadeante  mi vista se recuperaba, lograba observar el supuesto "cielo" que me techaba; en realidad era una especie de mar  rojo sangre que gozaba de ingravidez.

 

 Aun con los labios sellados por mi aparente inactividad en estos  intenta moverme con enorme dificultad pero mi cuerpo fallaba tras cada intento, mi sentimiento de miedo y desolación asolaban cada vez mas por mi voluntad de querer estar de pie pero era imposible.

 

 Estaba como en  un fenomeno conocido como "Parálisis  del sueño"  no podia ni pensar correctamente estaba atado  ver ese mar tan temible y en movimiento  qué lograba en ocaciones diferenciar rostros cadavéricos   que hacian que mi corazon fuincionara a mil,  por fin mi cuerpo me responde como si mi corazon por fin despertara  y logro con tropezones colocarme de pie.

 

Con mi segunda meta que era hablar que aun estaba en proceso  ya que solo me salian quejidos por calambres en mis pies pero al fijarme hacia bajo podia observar ya como mi cuerpo estaba dispuesto, mi piel blanca  casi alvina hacia un enorme contraste con el color purpura de la gran bata  que me acobijaba, tenia cierto parecido a las ropas griegas.

 

Tenia una especie de esfera tatuada  en la palma de mi mano derecha  de un color negro  a lo cual mi mente aun difusa  y trastornada con el lugar tan caotico en el que me encontraba solo mire titubeando el ambiente.

 

  Mis ojos giraban sin parar junto con mi cuello , ni siquiera me fije en  si mi cuerpo estaba sano; lograba observar un lugar rocoso casi marciano  con picos en forma de cono y un monton de aves de tres cabezas que gritaban kakareando de forma distorcionada  que ensordece  mi sentido, ya confundido  ademas irritado corria y sentia de vez en cuando rocas pequeñas en mis pies descalsos, me costaba respirar un aire tan pesado y en algunas grietas del suelo carmesi salian gases purpuras de olor fetido  que en vez de sonar como lo comun sonaba como un aullido.

 

¿ ¡Que clase de lugar es este !?- dije desesperado -y extrañamente no reconoci mi voz como si nunca la hubiera escuchado  y de tanta confusión mi mente tan lenta como  un corredor amateur en las olimpiadas  hizo que cayera en un pequeño  recoveco.

Me sentia  una pelota de  que caia de pared en pared, al llegar a lo que parecia el final de ese lugar   en el suelo a varios metros de la superfice  vi otra vez ese mar  de ánimas   y me calme un poco  para saber que por el panico  olvide que..

 

 - E olvidado todo..-

 

 Justo cuando esa pregunta  se hace presente en mi conciencia , un gran aullido a mi costado derecho  me hace girar para luego darme cuenta  de que en una grieta salía ese gran gas violeta que habia visto atras pero esta vez no podia esquivarlo por lo cual mi respiracion se anula  y mis sentidos vuelven al estado inicial : insuficientes para una actividad en concreto.

 

Vuelvo abrir los ojos pero esta vez es  paisaje diferente , estoy rodeado de paja  y un monton de aparantemente carne en estado de descomposición, lo cual me aterra y  corro hacia una especie de salida en la cual yo lograba ver que estaba en un lugar alto  y el mismo mar se lograba ver,  por lo cual me dispuse  a acercarme a mi supuesta escapatoria cuando unos esqueletos  humanoides  con larga cola de escorpion  una espina dorsal y ojos totalmnete negros , sin mandibula   y en el pecho se veia otro rostro pero de un anciano de larga barba que tenia los ojos cerrados pero la boca abierta era simplemente una imagen infernal.

 

¡ No por favor , no se quien soy , no se que pasa , no me maten se lo ruego. No soy de aca  enserio les suplico piedad! ¡ Qué  alguien me despierte de esta pesadilla se lo imploro! - decia en lagrimas y lamentos mientras las criaturas antropomorficas  se acercaban lentamente a mi y de la boca de los ancianos  salian grandes lenguas de color azul que estaba a centimientros de mi asi que me caia de rodillas  triste  sabiendo que no sabia nada de mi vida y de todas formas iba a perderla.

 

Un silvido , un silvido casi familiar se escucho y retumbo en el la cueva en forma de eco lo cual hizo que las criaturas  se agacharan y se colocaran como un toro domano a lo cual se podia  ver en la entrada una sombra y un gran ojo en medio que cargaba con una gran maleta roja cuadrada,  pero de rostro inrreconocible  el cual grito sorprendido.

 

  • ¡Un humano en el  Abersis  esto si es raro jajaja!

 

-Aber.. ¿ que?-

Fin.




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