En la noche las calles eran lugar de terrores nocturnos con forma humana que rondaban los callejones, bajo los puentes y los burdel es abarrotados de hombres y mujeres que vivían la vida nocturna con tanta energía como un horario matutino, la policía militar no daba abasto en la cantidad de situación que ocurrían en la ciudad, mucho menos ahora, cuando las unidades destinadas al servicio de gendarmería fueron reasignadas a las unidades combatientes qué prestaban servicios de ayuda humanitaria el país vecino del norte.
Ahí es donde entraba el ex capitán quien había sido llamado luego de la aprobación de la ley estatal de reintegración temporal de activos retirados siendo ahora un detective con un contrato de empleado civil especial(E.C.E). El caso era un homicidio de un reconocido narcotraficante en el barrio Withworth, una zona adinerada de la ciudad donde las casas estaban a unas habitaciones extras de ser mansiones, vivían promesas del mundo del estrellato y músicos emergentes con sus primeros éxitos y todos estos posibles compradores de la víctima, era el primer pensamiento de Caleb y su compañera que no pertenecía a ninguna afiliación estatal.
-Dante debía abastecer a las personas del barrio, clientela de alto nivel -Dijo Vania mientras entraban a la vivienda y los policías miraron en dirección a ellos con expresiones variadas qué oscilan entre el reconocimiento y la incredulidad, Caleb solo mostró su nueva placa del E.C.E
-¿Capitán? -dijo un hombre canoso y barba prominente también plateada, un veterano qué debía conocerlo de sus tiempos a cargo de la décima comisaría, una de las tres de este distrito.
-Oh, no se moleste teniente, ahora solo soy un civil con intenciones de ayudar -Dijo Caleb pero cuando el hombre iba a hablar alcanzó a soltar un corto balbuceo antes de ser interrumpido por un sargento junto a la escalera qué habías dejado de revisar un mueble cerca del cadáver cubierto de una sábana con un blanco profundo para un homicidio.
-¿ayudar? No será por el dinero -Interrumpió repentinamente, el teniente dio una señal para mandarlo a callar, pero, con los brazos cruzados y mirada desafiante
-¿Disculpa? -Respondió Caleb, con otra pregunta, quedó confundido, no esperaba una situación confrontacional en una escena del crimen
-Además de la jubilación le están pagando un salario completo de su anterior cargo como capitán, me parece que volvió porque es conveniente -El joven sargento no titubeaba, su ceño había empezado a fruncirse y su corporalidad marcaba una comodidad y certeza en sus palabras-Además, está integrando a personal externo a la investigación, esa mujer no parece de la E.C.E.
-Mis intereses y mis contactos no son de su incumbencia jovencito -Dijo decididamente Caleb y con un paso lento acortó la distancia con el muchacho hasta quedar frente a frente sin altura dominante para ninguno. El chico retrocedió ante una mirada fría ante el desafío del hombre. Quien descubrió el cuerpo.
-No hay señales de heridas de Armas, ni sangre, solo un hematoma por el golpe contundente qué recibió por el impacto con la punta del mueble. ¿Por qué lo catalogaron como homicidio teniente?, esto parece un accidente -Rebusco información Caleb, mientras Vania dejaba la habitación saliendo al patio del frente cuando noto que su presencia no era bienvenida.
-Sí eso parecía al principio, pero luego un agente de la unidad de investigación usó su habilidad de psicometría, Dante tocó el jarrón rotó a su costado antes de caer y este se rompió dejando caer las bolsas de clorhidrato de cocaína del jarrón rompiendo varias bolsas y dejando la alfombra llena de cocaína. Además, dijo que el rastro de energía es confuso porque el objeto estaba dañado pero teorizó que la víctima pudo haber muerto antes del golpe en la cabeza -Explicó, la expresión fría de Caleb parecía alterarse a una mueca de labios curvados y ojos entrecerrados.
-¿La unidad de investigación ya estuvo aquí?, ¿por qué no se llevaron el cuerpo?
-Les dije que lo dejaran aquí y volvieran luego, quería que viera la escena del crimen como estaba cuando llegamos, por la gestión del departamento usted fue asignado a esta investigación hace algunas horas ¿no es así? Mucho después del homicidio
-Ya entiendo
-Qué entiende
-Es solo un suposición pero tendría que hablar con el agente de investigación, si es posible que la víctima muriera antes de golpearse, el golpe fue la fachada del asesino
-¿Cómo sería posible algo así?
-Una habilidad mental qué no comprendemos, incluso pura o física, alguien antropomorfo podría haberla hecho, pero, considerando que el jarrón tenía una carga de alma residual para darle un visión al investigador es probable que fuera un usuario de habilidad mental de alma.
Al terminar su conversación el sargento ya no parecía más iracundo, su expresión daba a entender que ambos hombres le mostraban algo que no había notado, incluso con la información de antemano que tenía el sobre Caleb nunca habría llegado a una conclusión parecida.
El joven sargento se quitó su gorra de oficial y salió fuera donde encontró a Vania desprendiendo las cenizas de su cigarro en las baldosas agrietadas del piso de la entrada cubiertas por una fina capa de humedad por las bajas temperaturas de esa noche.
-He venido a pedir perdón señorita, mi comportamiento no fue el adecuado -Dijo el joven, pasando su mano por el cabello para ordenarlo aunque su partidura al medio y lo corto del cabello lo dejaron en el mismo lugar, recto como un tronco, con las manos sosteniendo el gorro pegado a su pecho.
-Descanse soldado -Respondió Vania al gesto del muchacho. -Entiendo su impulsividad
-¿Acepta mis disculpas? -Preguntó el joven a la chica, ambos se miraron a los ojos mientras este mantenía seriedad y daba una reverencia como muestra de arrepentimiento
-Sí te hará sentirte mejor contigo mismo, aceptaré tu disculpa -Dijo Vania, para luego dar una calada profunda al cigarro