Ámame en secreto

Capítulo 25

Isunza abrió los ojos, e inmediatamente se arrepintió. Todo le dolía, las piernas, los brazos, la espalda, incluso músculos que ni siquiera sabía que existían.

—Agh…

Intentó girarse en la cama y sintió cómo el dolor le recorría las piernas.

—Nunca vuelvo a jugar básquet.

Murmuró.

Guardó silencio unos segundos. Y entonces sonrió.

—Mentira.

Habían ganado. Todavía le costaba creerlo. La final, el último tiro, el ruido del gimnasio, los gritos, la celebración. Mau, sobre todo Mau.

Automáticamente escondió media cara contra la almohada y sonrió.

—Maldita sea… —murmuró para sí mismo.

Porque incluso ahora seguía recordando aquella sonrisa. Aquella felicitación. Aquella forma en que lo había buscado entre toda la multitud.

De pronto, su celular vibró. Una vez. Dos. Tres. Cuatro. Cinco.

Frunció el ceño, agarró el teléfono y casi lo dejó caer. Más de doscientos mensajes. Abrió WhatsApp. El grupo del equipo estaba completamente fuera de control.

Raúl:
"Adjunto evidencia de que Isunza sí sabe meter triples."

Castellanos:
"Falso."

Raúl:
"Tengo video."

Entrenador:
"No pienso revisar 186 mensajes."

Raúl:
"Entonces nunca verá esta foto de Isunza comiéndose tres tacos a la vez."

Isunza:

¡¿CUÁNDO ME TOMASTE FOTO?!

Raúl:
"Procedo a compartir las pruebas."

Isunza:

NO TE ATREVAS.”

Un segundo después apareció una foto. Isunza cerró los ojos.

Isunza:

Te odio.”

Era una imagen horrible. Tenía el cabello aplastado por el sudor, la camiseta torcida, y una expresión que parecía mezcla entre felicidad y posesión demoníaca, para acabar de empeorar tenía tres tacos metidos en la boca.

El grupo explotó en carcajadas. E Isunza terminó riéndose también, porque sinceramente… sí se veía ridículo.

Después de un rato salió de la cama y caminó hacia la cocina. Seguía cojeando ligeramente. Se preparó algo sencillo de desayunar mientras seguía leyendo los mensajes. Todo el mundo estaba feliz. Compartían fotos ridículas del partido, videos. Incluso algunos profesores mandaron felicitaciones.

Era extraño, y a la vez bonito. Como si todo el esfuerzo de los últimos meses hubiera valido la pena.

Isunza bloqueó el teléfono sonriendo.

Después de desayunar, volvió a acostarse. Simplemente porque podía, era sábado, no había clases, ni tareas, ni entrenamiento, y por primera vez en semanas sentía que podía respirar.

Miraba el techo. Todo estaba demasiado tranquilo. Y entonces recordó algo. Hace dos noches, antes de quedarse dormido, se había hecho una promesa.

“Solo mañana. Después de mañana veré qué hago contigo..” Y ya había pasado ese “mañana”, y seguía sin tener idea de qué hacer con Mau, ni con todo lo que le provoca.

Pero entonces el celular vibró una vez más. Aunque esta vez no era el grupo, ni era Raúl. Era Mau.

Isunza se levantó tan rápido que volvió a dolerle todo.

—Agh… —Se quejó, pero rápidamente ignoró el dolor y abrió el chat.

Mau:

Deberías demandar a Raúl por tomarte esas fotos”

Isunza se quedó viendo la pantalla. Parpadeó y volvió a ver el mensaje. Y después empezó a reír. Una risa suave, tonta, feliz.

¿Cómo habían llegado esas fotos a Mau?. La respuesta más lógica era Raúl. Porque también era amigo de Mau. Salía absolutamente mal en las fotos que le tomaron. Pero sonrió de todas formas.

Sus dedos se movieron rápidamente en el teclado

Isunza:
"Ya estoy viendo a mi abogado. Eso es difamación."

Cuando envió el mensaje, se quedó mirando la pantalla. Esperando. Lo cual era ridículo. Porque una conversación normal no requería responder en menos de cinco segundos. Aun así siguió mirando, y cuando los tres puntitos de “escribiendo” aparecieron en la pantalla, sintió una felicidad completamente absurda.

Mau:

Aunque la de los tacos sí está increíble. No sabía que se podía hacer eso.”

Isunza soltó una risa y dejó caer la cabeza contra la almohada.

—No puede ser…

Se tapó los ojos con una mano. Claro que le había mandado esa foto. De todas las fotos posibles. De todas, esa.

Isunza:
"Estoy atravesando uno de los momentos más humillantes de mi vida"

Mau:

Yo diría top 3”

Isunza:
"No quiero saber cuales son los otros dos"

Mau:

Entonces probablemente no quieras saber cuáles son las demás fotos”

Isunza:
"¿Había más?"

Mau:

Sí.”

Isunza:
"Raúl es una amenaza para la sociedad.

Mau:

Estoy de acuerdo.”

Isunza le sonreía como idiota a la pantalla. Por primera vez en varios días la conversación fluía. Sin silencios incómodos. Solo ellos hablando, como si algo hubiera cambiado después de aquella final. Como si finalmente estuvieran encontrando el camino de regreso.

Isunza apoyó la cabeza contra el respaldo de la cama mientras observaba la pantalla iluminada. Y entonces se dio cuenta de algo. Había ganado la final, había pasado una de las mejores noches de su vida, y de alguna manera… lo que más feliz lo estaba haciendo era aquella persona detrás de ese chat en su pantalla.




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