Amame...Y Vivire

capitulo 2: Inservible

¿Qué...? ¿Qué clase de maldita broma era esa?

—¿Un poder de enamorar? —resopló alguien al fondo.

Las risas no tardaron en estallar, llenando el salón como una ola de burlas que me golpeó de frente.

—¡No puede ser! —¡Eso ni siquiera sirve para pelear! —Le tocó el peor poder de toda la generación. Qué mala suerte.

Yo permanecí completamente inmóvil en mi asiento, con la mirada clavada en el vacío mientras tragaba cada uno de los comentarios. Algunos estudiantes intentaban disimular sus risas tapándose la boca; otros, ni siquiera se molestaban en ocultar su desprecio.

-ya… basta…porfabor.

Varios profesores, agrupados al frente, hablaban entre ellos en voz baja mientras analizaban los resultados de mi ceremonia de manifestación con total desilusión.

—Es un poder bastante extraño... —murmuraba uno. —Nunca había visto uno así en este linaje. No tiene ningún potencial para el combate —sentenció otro.

Entonces, una mano pesada y firme se apoyó sobre mi hombro.

Mi padre.

Levanté lentamente la mirada hacia él. A diferencia de todos los demás en el salón

él no se estaba riendo.

No parecía decepcionado, ni furioso, ni siquiera sorprendido… solo me observaba con una calma imperturbable. Después de todo, el hombre que tenía al lado era una auténtica leyenda viva: el héroe capaz de matar a cualquier enemigo con una sola mirada, el guerrero que había destruido monstruos que ponían en peligro ciudades enteras. El portador de uno de los poderes más aterradores del mundo.

Y aun así, me sonrió con calidez.

—No importa cuál sea tu poder —dijo, y su voz profunda hizo que las risas del salón parecieran alejarse, perdiendo toda su fuerza.

Su mano se apoyó con un poco más de firmeza sobre mi hombro, transmitiéndome su seguridad.

—No importa si ante los ojos del mundo es fuerte o débil. Lo que realmente importa, es cómo decides utilizarlo tú.

Lo observé en un silencio pesado, con un nudo en la garganta.

—¿Y si todos tienen razón? —Mi voz apenas fue un susurro roto—. ¿Y si este poder es verdaderamente inútil?

Mi padre soltó una pequeña carcajada, una que denotaba una sabiduría absoluta. Sus ojos, esos mismos ojos que hacían temblar a los villanos más temibles, se encontraron con los míos.

—La gente siempre se ríe y le teme a lo que no puede entender —sentenció con una chispa de orgullo—. Así que sal ahí fuera, y demuéstrales que están completamente equivocados.

__uaooo…

De repente, mis ojos se abrieron de golpe.

El aire regresó a mis pulmones en un doloroso jadeo. Todo a mi alrededor seguía borroso, teñido por una neblina de inconsciencia, pero logré enfocarla. La chica del fuego continuaba arrodillada a mi lado, completamente paralizada por el miedo, el pánico y un arrepentimiento que la devoraba por dentro.

Moví los labios con extrema dificultad, forzando a mi cuerpo moribundo a emitir sonido.

—Bésame...

Ella me miró sin comprender, con los ojos empañados.

—¿Qué...? —articuló, creyendo que moria.

—Bésame... —Mi voz apenas fue un susurro, un ruego desesperado que arrastró un rastro de sangre por mi barbilla

— No quiero morir...

Sus ojos dorados se abrieron de par en par, impactados por mi petición en un momento así.

—¡¿Qué demonios estás diciendo?!

Intenté incorporarme para acortar la distancia, pero una punzada de dolor indescriptible me obligó a azotar de nuevo contra el suelo.

—Por favor... —suplicé, mirándola con firmeza.

—No puedo... —murmuró ella, retrocediendo un milímetro, asustada de su propio poder destructivo.

—Solo... hazlo...

La chica dudó. Sus manos, que antes controlaban llamaradas capaces de reducir a cenizas un edificio, temblaban de forma incontrolable. Parecía debatirse en una agonía interna entre darse la vuelta y huir o quedarse a ver cómo moría. Pero al final, vencida por la culpa y la desesperación, se inclinó lentamente sobre mí.

Y me besó.

Durante los primeros segundos, el silencio del pasillo destruido nos envolvió y no ocurrió absolutamente nada.

Entonces, una luz cegadora comenzó a surgir desde lo más profundo de mi cuerpo. Al principio fue un pequeño destello titilante, pero un instante después se volvió una vibración intensa y violenta. Una energía desconocida recorrió cada fibra de mi ser como una corriente cálida, casi eléctrica.

El dolor agonizante empezó a disminuir a una velocidad sobrenatural. Mi respiración se estabilizó de golpe y las fuerzas regresaron a mis extremidades poco a poco, cerrando las heridas internas.

No entendía lo que estaba pasando. No sabía por qué mi habilidad estaba reaccionando de esa manera ni qué clase de extraña regla acababa de activar. Solo sabía una cosa: desde el preciso momento en que sus labios tocaron los míos, robándole el calor a la usuaria de fuego más poderosa de la academia, sentí que volvía a tener una oportunidad de vivir.

Y la naturaleza de esa energía, salvaje y devoradora, me aterró muchísimo



#559 en Thriller
#241 en Misterio
#1571 en Otros
#293 en Acción

En el texto hay: misterio, romace, cienciaficion

Editado: 02.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.