Amando lo prohibido

Capitulo 08

    ~Nos vamos de viaje~ 
   
   Nora Arellano.

   —Se que apenas nos conocemos, pero como ves ya es muy tarde —mira la hora en su reloj de mano—. Aceptas mi oferta a qué te acompañe a casa o a qué me quedé contigo hasta que el autobús llegué. 
   
   Acomodo los tirantes de mi mochila mientras observo para todos lados. No sabía si aceptar o no, se que es arriesgado aceptar cuando apenas lo conozco, pero no sé porque me siento en confianza con él. 
   
   —Esta bien —acepte dudosa y al parecer el se dio cuenta. 
   
   —Tranquila no soy un psicópata que quiere secuestrar te y mantenerte solo para el —bromea haciendo señas con sus manos.

   —No lo había pensado —reí.

   —Creo que no debo darte más ideas -pasa una de sus manos por su cabello.

   Niego con la cabeza mientras nos reímos. Mi risa contiene un poco de nervios. Aunque él no parece notarlo.

   El trayecto a casa es silencioso, pero nada incomodo. Y durante segundos me tomo la libertad de observarlo mientras el conduce. En la radio suena una cancion que no habia escuchado nunca, pero me agrada. Pero se me hacia muy femenina para el, no es que los chicos no puedan escuchar estas canciones, pero creia que el preferia otro tipo de musica. Sin pensarlo hable: 

   —No crei que escucharas ese tipo de musica —el fijo su mirada en mi y me sonrió. 

   Hoy me he dado cuenta de algo y es que Marc siempre esta sonriendo "Eso es lo que lo hace lucir lindo" pienso. 

   Esperen un momento yo he pensado eso. Movi mi cabeza a un lado y al otro para sacar esos pensamientos de mi. Es que como puedo pensarlo si apenas y lo conozco y al parecer el tiene novia. 

   —Esa musica no es mía, realmente es de la que escucha mi hermana, sin embargo, no me parece nada mal.

   —Es muy linda la canción.

   Sin decir nada vuelve su mirada al frente. Pero después se vuelve nuevamente hacia mi.

   —Antes, que entrarás a mis planes, era un vagabundo el corazón en peligro de extinción mi vida. Antes, era un desastre, tu llegaste hacerme tanto bien cambiaste todo, cuando te encontré —comenzo a cantar la cancion y yo solo me limite  a mirarlo con una sonrisa divertida en mis labios. 

   No pude evitar imitarle cuando el comenzo a mover sus hombros, como si estuviera bailando.

   —Eh, eh —grite moviendome de un lado a otro cuando el cantaba la cancion. 

   Al finalizar la cancion estallamos en fuertes carcajadas. Era muy divertido hacer eso. Marc me agrada. 

   Limpie algunas lagrimas que escapaban de mis ojos debido a la risa y frotaba mi estomago con una mano. 

   —Eso fue divertido —dije cuando pude tranquilizar mi ataque de risa. 

   El sonrió, pero su sonrisa se desvanecio cuando comenzo otra cancion, pero esta era en ingles. Cambia la musica y vuelve a fijar su mirada al frente. No se porque pero el ambiente en el auto se sintió diferente. Hace unos instantes él se veía feliz y ahora era como si eso nunca hubiera pasado. No le di importancia y me dedico a escuchar la música que suena ahora en la radio. Me doy la vuelta para ver por la ventana y me recargo sobre la puerta, mi piel agradece la fresca brisa. El cabello se me pega a la cara y no me molestó en apartarlo, pues a pesar de eso me gusta como se siente.  Cerré los ojos y disfruté del viaje.

   Unos minutos más tarde ya estábamos al frente de mi casa. Él apagó la música y también el coche. Ahora no sabía qué decir. Me gire para verlo y el me estaba viendo a mi.

   —Gracias por traerme —hable con nerviosismo, no sabia porque carajos estaba nerviosa.

   —No hay nada que agradecer, Nora.

   Sonreí tímidamente mientras jugueteaba con las correas de mi mochila.

   —Siento lo que pasó con tu novia —dije recordando la pequeña escena que se armó en la cafetería. El me miró confundido y frunció el cejo.

   Pensé que tal vez por eso se molesto. 

   —Ah, eso —hizo señas con sus manos—. No te preocupes por eso, Nora, aparte ella y yo no somos nada.

   —Lo siento, pero creí que lo era, por la forma en que actuó yo creí que... 
   
   —Actuó así porque es mi ex novia.

   —Ahora lo entiendo.

   Asiente y nos quedamos en silencio. No sabía para dónde voltear ni que decir. Sentía como si el carro comenzará a hacerse pequeño con cada segundo que pasaba. Me permito volver a verlo una vez más y vi que el estaba mirando fijamente al frente, mientras que su mano estaba posada en el volante. Creo que es hora de bajarme.

   —Bueno entonces adiós y gracias -me doy la vuelta para abrir la puerta, pero el me lo impide cogiéndome del brazo. 

   —Espero volver a verte -guarda silencio unos segundos—. Me interesa conocerte mejor —su expresión se suaviza. 

   —Creo que ahora que has vuelto a ver a Issa te interesara pasar tiempo con ella y como ella es mi amiga. Entonces creo que nos volveremos  ver. 

   No se si me he explicado bien, pero creo que si lo ha entendido. 

   —Eso es cierto —suelta mi brazo—. Entonces nos vemos. 

   Asiento y sonreímos. Pero noto, que apesar de que trata de ocultar su seriedad no lo consigue, y su sonrisa es mas una mueca. Bajo del auto y hago una seña con mi mano para decirle adiós. Me quedo de pie frente a mi casa esperando a que el se valla. Ya después de unos segundos me giro y abro la puerta. Entro a la casa y suelto mi cabello. Hoy a sido un día muy largo y lleno de emociones. Estoy agotada. 

   —Ya he llegado —dije al ver a mis papas en el sofa. 

   Me quede de pie recargada en el marco de la puerta observando esa linda pareja conformada por las personas que mas amo: mis padres. Estaban sentados en el sofa viendo una película, se veían tan lindos. 

   —Hola, hija, ¿Como te fue hoy?

   Camine en su dirección y me senté a su lado. No sin antes darles un abrazo y un pequeño beso en la mejilla. 

   —Hoy fue un día muy largo. Tuve un problema en el trabajo, pero ya todo esta bien —dije sin darle demasiada importancia. 




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