Amanecer de otoño

Capítulo Veintitres

Pasan las horas y nada de noticias de nadie. No paro de mirar el reloj de mi celular o el de pared. Miro las manecillas del reloj y es como si quisiera tener los poderes telepáticos de Matilda para poder hacer que se muevan más rápido. 

Por la hora que es y calculando los tiempos, Logan ya debería de estar aquí, hoy como nunca estoy impaciente por verlo. Solo espero que no le haya pasado nada. Ya es tardísimo y nada de noticias. Creo que lo mejor será dormir y esperar a mañana y tal vez tener noticias de mi novio.  

Apago la televisión y me acomodo para dormirme. 

No sé qué hora es, pero tengo que contestar el teléfono ya que suena como loco. 

—¿Hola? —digo mientras bostezo. 

—Cariño, perdona la hora, recién llegué a Newport, necesito me digas el nombre de tu hotel para que el taxi pueda llevarme hasta allí. 

—Hola, cariño. —Saludo de nuevo. 

Le doy el nombre del hotel y me dice que estará llegando en unos quince minutos. Cuelgo la llamada y llamo a recepción para avisar que llegará alguien preguntando por mí para que lo dejen subir a mi habitación, a su vez pido que para mañana puedan tenerme una habitación matrimonial para estar más cómodos, me confirman que no hay problema y que mañana en la mañana ya puedo cambiarme de habitación a una más amplia. 

Me levanto y voy al baño a lavarme el rostro para despertarme mejor. Los ojos aún se me cierran. Mientras espero que llegue, decido encender de nuevo la televisión. En el canal donde veía la saga de Potter, ahora dan una comedia, así que la dejo sintonizada. 

Suena el teléfono indicando que me llaman de recepción así que contesta. 

—Hola. 

—Señorita Collins, la persona ha llegado. Le haremos subir a su habitación. 

—Muchísimas gracias, ya le espero. 

Cuelgo y me pongo la bata dispuesta para mí que está en el baño, está un poco frío el ambiente. 

 En menos de cinco minutos tocan mi puerta y voy a ella. 

—¡Hola, cariño! —Saludo contenta. 

—¡Hola, hermosa! —Entra, cierro la puerta, deja su bolso en el suelo y me levanta en brazos dando un giro de 360° para finalizar con un beso y dejarme en el suelo de nuevo. 

—¡Qué alegría que estés aquí! Ya pensaba que no llegarías. —respondo mientras mantengo mis brazos alrededor de su cuello. 

—Nada de eso, te dije que estaría aquí lo antes posible y como ves, cumplí. —dice abriendo los brazos. 

—Lo sé, amor, en el fondo sabía que llegaría hoy, solo estaba preocupada porque no tenía noticias tuyas y pensé que te había sucedido algo. 

—Como ves estoy vivito y coleando. 

—Y no sabes cuanto me alegro por eso. —Lo tomo de las manos y lo llevo hasta la cama, donde nos sentamos—. Por hoy tendremos que compartir esta cama, es algo pequeña, pero la haremos funcionar. 

—No te preocupes, Lauren, mientras esté contigo, soy capaz hasta de dormir en el suelo. 

—Nada de eso, señor. Además, solo será por esta noche, para mañana ya pedí una habitación matrimonial para hospedarnos.  

—Me alegro, porque vengo agotadísimo. 

—Entonces, será mejor meternos a la cama y dormir, es muy tarde. 

—Totalmente de acuerdo. Además, podemos conversar de todo más tranquilos mañana. 

Nos metemos en la cama y acomodamos en ella. Normalmente dormimos en posición cucharita, pero hoy tengo la necesidad de abrazarlo y sentirlo cerca, por lo que duermo mirándolo a él. 

No pasa mucho rato cuando ambos ya nos quedamos dormidos por fin. 

 

****** 

 

Después de pasar una noche con una sensación absoluta de paz gracias a que Logan está aquí, me siento muchísimo más tranquila.  

Ahora estamos en el restaurante del hotel tomando el desayuno, intentando planear qué es lo que haremos hoy. Estando sola no quería salir de la habitación del hotel, pero ahora que llegó Logan, me propone salir a conocer un poco la ciudad. Estoy un poco reticente en hacerlo, pero me da la confianza de que, si sucede algo, tenemos el contacto del teniente Williams. Luego de pensarlo un rato, finalmente termina convenciéndome. 

Terminamos y vamos a la recepción para pedir que nos den la nueva habitación, por suerte hay una en el mismo piso. Me entregan la nueva llave y nos dirigimos hasta la antigua para buscar nuestras cosas y moverlas a la nueva. 

La habitación es mucha más amplia y con una vista hacia un hermoso parque que la anterior no tenía. La decoración minimalista de la anterior se mantiene, pero esta vez los colores cambian a otros en tono pastel. A diferencia del anterior, hay varios floreros decorando el lugar, lo que le da un ambiente más romántico por ser un cuarto matrimonial. 

Cuando dejamos las cosas en el nuevo cuarto, decidimos salir a recorrer un poco, no tenemos ganas de estar encerrados todo el día. Al llegar a la recepción entrego la llave de la habitación anterior y salimos del hotel. 

Aprovechando que el día está hermoso, decidimos caminar por la playa disfrutando de los rayos del sol que calientan el ambiente. 

—Este lugar es muy lindo.  

—Sí, lo es. Hace mucho tiempo que no venía a la costa oeste y es como la recuerdo. 

—En mi caso es primera vez que vengo y estoy encantada. —comento sentándome sobre la arena y Logan me sigue. 

—Podríamos programar un viaje entre todos más adelante. 

—¿Tú crees? Sería fabuloso. Sé que mi hermana tampoco ha venido a la costa oeste y probablemente le guste tanto o más que a mí, ama la playa. 

Miro alrededor y hay muchas familias con niños pequeños, es inevitable que algunas lágrimas broten y caigan, con el solo hecho de pensar que mi niña está aquí tan cerca y no puedo estar con ella.  

—Tranquila, amor. —dice Logan abrazándome—. Estoy convencido que muy pronto podrás estar con ella de nuevo. 

—Dios te oiga, cariño. No lo soporto más. Ese malnacido las pagará y muy caro. 




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