Pasaron los últimos dias del campamento, y los alumnos comenzaron a empacar sus cosas para irce.
—Ya están alumnos— preguntó el profe Raúl
—Siii— respondieron todos
Todos subieron al auto bus apurados para encontrar asientos y Ricardo y Margarita subieron últimos y se sentaron juntos en la misma fila.
El viaje comenzó y el profesor Raúl comenzó a hablar.
—Esperamos que este tiempo que estuvimos fuera les haya gustado, es como su despedida para que ingresen al nuevo año lectivo unpoco más relajados
—Así es, también esperamos que se hayan divertido mucho. Al llegar al colegio directamente se pueden ir a sus casa, mañana se les entregarán sus libretas de calificaciones y luego ya podrán estar de vacaciones oficialmente
—Gracias profesores— dijeron todos los alumnos juntos
El viaje estaba siendo bastante largo que los alumnos se quedaron dormidos.
Margarita estába mirando su celular al igual que Ricardo y luego de un rato, Ricardo sintió algo en su hombro, era la cabeza de Margarita, ella se había quedado dormida, Ricardo tomó su celular lo guardo en su mochila y dejo que descansará y luego de unos minutos el también se quedo dormido.
Al pasar una horas Catalina despertó y vio por la ventana y aun faltaba bastante camino luego desvío la mirada hacia Ricardo y Margarita y codeo a José que aun dormía
—Qué.. Que mamá no, no quiero ir al colegio— balvuceo
—Qué colegio ni que nada despierta— susurro
—Eh ah Catalina, que pasó
—Mira
José dirigió su mirada a donde Catalina apuntó
—Ohhh, desde cuando están haci
—Dame tu celular
—Para que
—Solo damelo
—Porque no usas el tuyo
—No tiene batería
José le dio su celular y Catalina saco una foto del mentó
—Pasámela después— dijo Catalina entregándole desnuevo su teléfono a José
—Uh, Ay, a que hora vamos a llegar —dijo José mirando por la ventana
Luego de unas horas todos los alumnos estaban despiertos y la profesora hablo
—Solo faltan 20 km más llegaremos en unas dos o una hora máximo,..... ¿tienen hambre?
—Siii —respondieron todos
Las horas pasaron y luego de un rato llegaron al colegio en eso todos bajaron del autobús
—Uno por uno chicos, uno por uno— dijo el profesor Rubén.
Los alumnos bajaron del autobús uno por uno, todavía medio dormidos, estirándose y bostezando.
Cuando Ricardo bajó, Margarita lo hizo justo detrás.
Por un segundo, caminaron lado a lado sin decir nada.
Catalina bajó saltando.
—Al fin piso suelo firme —dijo exagerando—. Pensé que ese viaje no terminaba más.
José bajó después y miró su celular.
—Ey…esta esta es la que tengo que pasarte verdad, es una muy buena toma ahora que veo bien —murmuró.
—¿Qué? Ah, si. Esto vale oro —dijo Catalina con una sonrisa traviesa.
—Si —respondió José—. Se ven como una pareja normal una tierna.
Ricardo escuchó parte de la conversación.
—¿De qué hablan? —preguntó, sospechando.
—De nada —dijo Catalina demasiado rápido—. De lo cansados que estamos.
Ricardo la miró con desconfianza, pero no insistió.
Los profesores se reunieron frente al grupo.
—Muy bien, chicos —dijo el profesor Rubén —. Aquí termina el campamento. Mañana vendrán solo a retirar sus libretas y luego… vacaciones.
—¡Siii! —gritaron todos.
—Porténse bien —agregó la profesora Estela—. Y descansen, se lo ganaron.
Poco a poco, los alumnos comenzaron a despedirse y a irse a sus casas.
Catalina abrazó a Margarita.
—Este campamento fue… interesante —dijo, mirándola con intención.
—Sí —respondió Margarita—. Bastante.
José le dio una palmada a Ricardo en el hombro.
—Nos vemos mañana, bro.
—Sí —respondió Ricardo—. Nos vemos.
Muriel se acercó también.
—Ricardo… —dijo suave—. Fue un lindo viaje, ¿no?
Ricardo dudó un segundo.
—Sí… estuvo bien.
Muriel sonrió, pero en sus ojos había algo más.
No dijo nada más y se fue.
Ricardo quedó parado, mirando cómo todos se alejaban.
—Ricardo —lo llamó Margarita.
Él se giró.
—¿Sí?
—tenemos que irnos ya , parece que lloverá —dijo ella.
Ricardo se rascó la nuca.
—si hay que llegar lo antes posible .
Comenzaron a caminar y Ricardo no podía dejar de pensar en lo que había paso tenía pesadillas y No entendía bien qué pasaba .
Pero sabía una cosa:
Ese campamento había cambiado algo.
Y ya no había vuelta atrás.
En eso se escucho una voz familiar que los estaba llamando
—Oigan chicos que hacen, ya vengan
Ellos se giraron y era Mateo el que estaba llamando había llegado antes del viaje de su último año. Margarita sonrió y corrió a abrazarlo
—Mi hermanito precioso que tal te fue en tu campamento
—Lo suficientemente bien como para extrañarlo, mucho, lo voy a extrañar mucho— dijo Mateo con lágrimas brotando de sus ojos
—Tranquilo no llores
En eso Brahian se acercó repentinamente a Margarita tomándola de las manos y abrazándola. Mía estaba cerca de el con una sonrisa dulce.
—Mi pequeña flor de primavera, no sabes cuanto te extrañe, y me rompe el alma saber que no te volveré a ver más— dijo el rompiendo en llanto
Margarita solo le dio golpecitos en la espalda tratando de safarce de su abrazo
Ricardo vio esto y se hacerco solo miro la escena estaba pensando en como actuar para no crear problemas, Mia al ver a Ricardo se abalanzo sobre el
—Ricardito mi vida, te extrañe , ahora si podremos estar juntos— dijo ella tratando de besar a Ricardo, el se alejo de golpe
—Mia tranquilizate no hemos interactuado mucho
—Como que no
—Solo no lo agas
—Pero...
En eso Mateo intervino y arrebato a margarita de los brazos de brahian
—Bueno, bueno basta, Ya hombre, superalo, todos extrañaremos cosas, no solo tu, haci qué no agas dramas