Amar A PuÑo Limpio

CAP 39: UN DÍA NORMAL

Después de dos días la calle comenzó ser como antes la gente pasaba y pasaba y el negocio familiar volvía a funcionar. El olor de la comida de Matías se mezclaba con el calor espeso del mediodía. La casa ya estaba tranquila, y Margarita buscando a Peter.

Ricardo estaba sentado en la mesa del comedor , mirando el celular sin mucha atención.

— oye Ricardo viste a Peter

— tengo cara de niñeras de conejo, no se donde esta.

— Ya empezamos — dijo Margarita remangandoce la remera.

— Tranquila, no no vi

Margarita se giro, y siguió buscando luego de unos minutos fue a la cocina tomo una cuchara y una gelatina y fue a sentarce en el comedor, ella movía la cuchara con fuerza como si estuviera nerviosa.

Ricardo lo noto. —Vas a romper la cuchara —dijo él, levantando la vista.

—Callate —respondió ella seca.

— Ay que geniesito el tuyo, de que lado de la cama nos levantamos — dijo Ricardo molestando.

— shhh — ordenó Margarita.

Isabel apareció en la puerta de la cocina con una escoba en la mano .

—¿Todo bien acá? —preguntó, mirando a uno y a otro.

—Sí, tía —respondió Ricardo rápido.

—Sí —dijo Margarita al mismo tiempo, aunque su tono decía lo contrario.

Isabel los miró un segundo más, desconfiada, y luego siguió su camino hacia el patio.

— No encontraste al conejo?

— No, no sé donde esta.

—Ya aparecerá, seguro esta debajo de un tronco.

—Ay no digas eso, pobre mi Peter.

— El almuerzo estará dentro de 5 minutos — anunció Matías.

La familia se sentó en el comedor e Isabel ayudó a Matías a traer todo para servir el Almuerzo.

Empezaron a hablar también de que harían cuando llegara año nuevo. Luego Ricardo se levantó.

—Bueno, mucha gracias por la comida Dios se lo pague, che riguata iterei, iré a camkr un poco. — dijo Ricardo saliendo del comedor diriguiendoce al patio.

Después de terminar de comer, Margarita y Isabel seguían limpiando los cubiertos mientras Matías barría el piso del comedor. Mateo estaba concentrado viendo la televisión, y Mariana hojeaba un libro en el sofá. Ricardo estaba en el patio, apoyándose en el tronco de un árbol para tomar un poco de aire fresco, observando a su alrededor.

—Hace mucho calor hoy —dijo Ricardo, más para sí mismo que para alguien más—. Parece que diciembre no quiere dar tregua.

Él giró la cabeza y vio a Margarita doblando servilletas y organizando la cocina. La luz del sol iluminaba su cabello y por un momento se quedó mirándola en silencio.

Mientras ella trabajaba en silencio, Isabel agarró un paño húmedo para limpiar la mesa.

—Qué bueno que la casa volvió a la calma —comentó Isabel —. Ya podemos respirar un poco después del caos de Navidad.

—Sí, —dijo Mariana —. Aunque todavía siento que nos falta organizar algunas cosas para Año Nuevo.

—Eso será otro día —intervino Mateo, recogiendo las almohadas del suelo para acomodarlas y volver a acomodarse —. Hoy solo a descansar .

— si sobre todo tu, por suerte no te quedaste en febrero.

— Ay mamá aunque sea ya termine.

— si cariño, si— dijo Isabel doblando su trapo para guardarlo.

— debería darte vergüenza mis notas no eran tan bajas.— añadió Matías entrando a la sala.

— shhh Matías

— Qué me dijiste — dijo Matías aplicando le un llave en el cuello a Mateo.

Después Ricardo se acercó al igual que Margarita para sentar e en el suelo recostado e por el sofá.

Pasaron la tarde entre charlas , risas y algunas bromas familiares. El calor hacía que todos buscaran un lugar cerca del ventilador o con un vaso de jugo frío en la mano.



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En el texto hay: romace comedia drama

Editado: 02.01.2026

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