Amar lo que No es amor

Capítulo 5

Renata no pensaba en el pasado a menudo. No porque no existiera, sino porque sabía exactamente dónde dolía. Recordar era abrir una puerta que había aprendido a mantener cerrada con llave.

Daniel estaba ahí desde antes de que ella se volviera precisa, calculadora, estratégica. Desde cuando todavía creía que el amor era suficiente. Desde cuando hacía promesas sin pensar en las consecuencias.

A veces bastaba un gesto —la forma en que él acomodaba su reloj, el modo en que pronunciaba su nombre— para devolverla a una versión de sí misma que ya no reconocía. Una Renata menos cuidadosa. Más vulnerable. Más ingenua.

No era que Daniel se lo recordara con palabras. Él no reprochaba. No exigía. Y quizá por eso la culpa era más pesada. Porque ella sabía que, en algún punto, lo había necesitado. Y él había estado ahí.

Recordó una noche lejana, un error cometido cuando aún no sabía medir riesgos. Un momento en el que eligió mal y Daniel pagó el precio sin pedir explicaciones. Desde entonces, quedarse se convirtió en una forma silenciosa de reparación.

Renata entendía ahora que no se quedaba por amor. Se quedaba para no aceptar que había cambiado. Para no admitir que aquella mujer ya no existía.

El pasado no la perseguía; la esperaba.
Y cada mañana con Daniel era una forma de saldar una deuda que nunca terminaría de pagar.
Cuando volvió al presente, Renata respiró hondo. Se levantó, se ajustó el abrigo y salió. No miró atrás.
Porque algunas culpas pesan demasiado…
y aun así, se cargan mejor que la soledad.



#346 en Joven Adulto

En el texto hay: mentiras, vacío, conflicto

Editado: 09.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.