En la sala de espera se podía percibir en cada uno de los presentes la tensión, el miedo, la preocupación, el desespero.
Su padre, Narel, Roshan, Kerin, Carmen y Emir estaban dispersados esperando que alguien saliera para saber de ella.
La prensa estaba fuera de la clínica ansiosos por saber sobre el accidente de una de las herederas más importantes de la ciudad. El revuelo era enorme...
Después de una larga espera el médico salió en compañía de un ginecólogo.
— ¿Familiares de Sonash River?
— Soy su padre, ¿Cómo está mi hija?. Se sintió su voz quebrantada.
El ginecólogo miro a su compañero, pensó para decir las palabras al ver la preocupación de ellos al acercarse.
— Se le hará una tomografía, y lamentamos el hecho de que halla perdido a su bebé.
Se miraron sorprendidos.
— Perdón, ¿Embarazada?, ¿Mi amiga estaba embarazada y no me lo dijo?, Narel, ¿Lo sabías?.
Narel asimilaba las palabras que decían cada uno.
— ¿Embarazada?. Murmuró Narel
— ¿No lo sabías hijo?. Dijo la señora Carmen
El negó sorprendido por la noticia, miro a Emir.
— ¿Tú lo sabías?. Pregunto dando pasos hacia él
— ¿Narel?. Lo llamo Kerim conociendo ya la forma en la que su amigo reaccionaba
Narel lo tomo del cuello de su camisa.
— ¿Tú lo sabías?. Volvió a preguntar
Emir lo miro de una manera extraña, con burla y sorpresa a la vez.
Narel lo sacudió, cuando su mano iba a parar en su cara Kerim lo detuvo.
— Amigo, estamos en una clínica, no es el momento.
— Mi mujer no trabajará más para tu empresa, toma este accidente como su renuncia.
— Ella misma me lo hará saber, no es tú decisión. Respondió Emir de manera retadora.
Roshan se sorprendió y se interpuos entre los dos quitando las manos de Narel para que soltara a Emir.
— Escúchame bien. Dijo mirando a Emir — Mi amiga está inconsciente y ella no está apta para tomar decisiones, lo hará cuando esté completamente bien. Miró a Narel — Ven conmigo. Lo tomo del brazo y se lo llevo con ella...
Narel parecía estar fuera de sí, su mirada estaba perdida.
— No lo sabía, te juro que no lo sabía.
— Quizás quería darte una sorpresa no sé, sé que estás mal, pero necesito que estés centrado por ella, no sabemos que va a pasar.
— No lo sabía, no lo sabía
— ¡Escúchame Narel!, ¡Reacciona por favor!, no eres de mi agrado, pero no es momento de pelearse, fue un accidente solamente fue eso, tropezó y cayó no es tu culpa. El la miró con los ojos llenos de lágrimas — No es tu culpa. Repitió Roshan
Lo abrazo sintiendo que quizás el necesitaba eso...
Una doctora se acercó.
— La paciente ah despertado, ¿Quién de ustedes es Narel?
— Soy yo. Respondió a prisa
— Me acompaña por favor.
Carmen le tomo la mano en modo de apoyo.
— Se fuerte. Le dijo
Él sonrió a medias pero su corazón estaba destruido, se sintió culpable.
Al entrar su corazón latía fuerte, Sonash lo miró.
— Quería darte una sorpresa. Dijo entre lágrimas
Narel cayó de rodillas al estar en la camilla.
— Perdóname. Le dijo llorando
Sonash tomó su mano y la apretó
— Es mi culpa, es mi culpa. Respondio ella
El dolor de ellos dos se sentía...
A la mañana siguiente el señor Lorenzo decidió hablar con la prensa.
Salía de la clínica y fue acechado con preguntas..
— Les agradezco su preocupación por mi hija, ella está bien de salud, muchas gracias. Atacaron con más preguntas — Gracias, que tengan buen día. Decía para evadirlos.
Uno de sus escoltas lo ayudó haciéndolos a un lado.
— A un lado por favor, es un momento familiar, gracias gracias. Decía el hombre de cuerpo robusto y facciones duras.
El señor Lorenzo al entrar al auto exhaló.
— Te agradezco que hallas intervenido.
El hombre asintió en respuesta
— Llevanos a la mansión. Dijo el escolta...
Roshan y Karim estaban sentados, ella reposaba su cabeza en su hombro.
Miró a Emir y algo en él no le gustó.
— Viste como miró a Narel cuando el le reclamó, me pareció extraño.
Kerim tomó su mano y la apretó.
— Solo espero que no valla haber problemas, esto será un enorme caos con Narel.
La llegada de una mujer llamó la atención de Roshan
— ¿Y está quien será?.
Kerim levantó la mirada y vio a una mujer de cabello corto a la altura del cuello de color negro, blanca, ojos azules, facciones muy bonitas con porte elegante, vestida con jean, botas café, blusa color beige que combinada con accesorios dorados y un bolso elegante.
— ¡Hermana!, ¿Cómo estás?. Dijo Emir
Roshan se cruzo de piernas al escucharlo
— ¡Valla!, es igual de hermosa que él, ¿No creés?.
Kerim no respondió y les quitó la mirada
— ¡Ay Dios!, ¡Te hice una pregunta!
— ¿Que pregunta?
— Que está guapa. El no respondió — Pero apoya, ¡Acaso te voy a sacar los ojos ver!, conmigo puedes deleitar la vista
— ¿Tú deleitas la vista?. Le pregunto mirandina fijamente
— ¡Pues claro!, lo ojos son para ver las hermosas creaciones del todo poderoso
— ¿¡Ah sí!?. Achino los ojos
— Sí, la naturaleza por ejemplo, es arte divina
— Estás loca. Gruño
— ¡Ay qué!, me vas a decir que no eres ojo alegre
— Hay mujeres que no permiten eso
— Ahí mujeres inseguras.
Kerim sonrió
— ¿No eres insegura?
— No, el inseguro pierde, ¿Creés que yo pierdo al ser insegura de tí?
Karim sonrió y beso la coronilla de su cabeza.
— Eres una caja de sorpresas.
Ella sonrió y su sonrisa se desvaneció al ver a Narel.
Narel paso por el lado de Emir y de su hermana quién lo miro con curiosidad.
— ¿Quién es él?. Le pregunto en voz baja a su hermano.
— Es mi piedra en el zapato. Respondió Emir mirándolo con molestia.
Roshan noto las miradas y frunció el ceño.
— Algo no anda bien con estos dos. Dijo mirando a Emir y a su hermana.