Amarieth: El despertar

Capitulo 19

Ahmed

 

Desperté sobresaltada, seguía en el piso ¿me desmayé? No lo sé, pero la velocidad con la que lo hago y me encierro en mi habitación me sorprendió.

 

Pegue mi espalda a la puerta quedándome sentada analizando lo que acabo de recordar, ¿es real?

 

No me doy cuenta hasta que levanto la vista que veo la ventana abierta y fuera de ella esta alguien dándome la espalda, esa túnica gris la reconozco.

 

—Zachariel? —hable tan bajo que parecía un chillido asustado, él no se inmuto, pero no creo que no me haya escuchado, me levante y camine lentamente sintiendo una brisa fría con olor a pinos, me abrace caminando contra la brisa que se volvió ventisca hasta que cerrando fuertemente los ojos tan fuerte me concentre en lo que Elliot me enseño, a sacar mis alas, lo hice para cubrirme pero en vez de eso solo detuve el viento.

 

—nada mal… —su voz era profunda, como un trueno a pesar de que lo sentí calmado, no tenía temor de él aun me asustaba lo que había visto. Seguía mirando la vista como si yo no existiera, intente ver lo que el buscaba en el cielo, pero solo veía las estrellas y la luna.

 

El silencio se prolongó.

 

—¿por…porque regreso? —no sabía ni como hablarle sin sentir que estaba cometiendo un error.

 

—a partir de ahora, no podrás decirle a nadie algunas cosas a tus amigos, no hasta que sea momento —su voz retumbo pero solo en mi mente, era como cuando mi cuerpo vibraba al tener un viaje astral, pero esta vez el coloco su mano sobre mi cabeza y esa vibración se hizo cada vez más fuerte, me quito el aliento y todo, absolutamente todo al mismo tiempo exploto fue tal vez un milisegundo pero la sensación quedo allí, di un salto hacia atrás al ver ahora lo que el podía apreciar del cielo, este tenía una especie de telaraña, entre las estrellas, me quede asombrada por ello y luego lo mire, él tenía sus alas desplegadas y me miraba con superioridad (tal vez por ser más bajita que él).

 

—co-como sabré que —ni pude terminar cuando una línea tan fina y tan dorada se abrió frente a nosotros y no espero a que dijera nada simplemente se fue.

 

Cuando lo hizo entendí a lo que se refería, es como si su toque dejara una lista de quehaceres en mi mente y por ahora solo debía quedarme quieta y reaccionar cuando la situación ameritara.

 

Cerré la puerta de nuevo esta vez teniendo un ataque de pánico por lo que corri al espejo más cercano solo para ver mi reflejo, sabía que este no es mi cuerpo, mi cuerpo humano tenía una vista diferente.

 

Además de que mi cabello era extremadamente largo, la puerta sonó varias veces a lo que volví a dar un salto del susto y apretando mis manos intente contenerlo y poco a poco desapareció aquella vista en mi reflejo, abrí la puerta descubriendo a Louise la mujer iba a tocar por segunda vez pero se quedo con la mano levantada.

 

—¿todo bien? —mi pregunta la tomo por sorpresa, esprero que no note nada raro pero al parecer decidio ignorarlo.

 

—bueno, con tu descubrimiento todos estaremos en movimiento, así que Chloe y tu regresaran con el resto de humanos, mantendrán contacto, pero eso es todo —así que nos mandarían hoy mismo, eso me tomo desprevenida, pero ahora entiendo porque Zachariel volvió.

 

—vale, tomo mis cosas y me preparo —ella siguió mirándome como intentando descubrir que sucedía, pero solo sacudió la cabeza y se fue.

 

Fue la interacción más rara viniendo de ella.

 

Pero podía escuchar abajo como Theo gritaba cosas, al parecer una lista de cosas que hacer.

 

Tomé varias respiraciones hondas antes de sentir las manos de alguien sostener mi cintura, di un tercer brinco en lo que va de noche, gracias por tener un cuerpo sin problemas cardiacos.

 

—por el padre de alguien más!, ¿¡estás loco!? —le di manotazos, pero esto solo lo hizo reír.

 

—no es mi culpa que seas asustadiza —dejo un beso descuidado sobre mis labios subiéndome a la cama.

 

—Sam… estamos por irnos —reí intentando no mirarlo, pero gran error, sus ojos se clavaron en los míos, ya no tenía la misma sonrisa —¿Qué? —ambos nos quedamos mirando e hizo lo que Lou hace un momento.

 

—eso quiero saber… tus ojos —se acercó tanto que podía ver que en esos ojos había unas pequeñas líneas rojas y justo en su centro oscuro fue como ver a través de una habitación oscura, una que contenía tanta electricidad que hacia mi cuerpo vibrar demasiado rápido.

 

—¿Qué…qué tienen mis ojos? —aunque la pregunta se hizo el solo comenzó a negar como loco, se apartó de mí se despeino aún más.




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