Amarnos fue fácil. Soltarnos, no.

Lo que me quedó

A veces me pregunto
si él sabe que aún lo recuerdo
cuando escucho ciertas canciones
o cuando el silencio se parece demasiado a su voz.

No lo busqué.
No volví a escribirle.
Aprendí a respetar lo que fuimos
sin intentar cambiarlo.

Guardo sus cartas.
Un peluche.
Y la certeza de que el amor que vivimos fue real.

No me arrepiento.
Porque aunque dolió,
también me enseñó
lo que merezco,
lo que soy capaz de sentir,
y lo que significa amar de verdad.

Tal vez en otra vida
nos habríamos quedado.
Tal vez en otro tiempo
no nos habríamos roto.

Pero en esta historia,
nos tocó amarnos así:
intenso,
breve,
eterno en los recuerdos.

Y eso…
también es amor.



#6742 en Novela romántica

En el texto hay: romance

Editado: 06.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.