Ami

Lo que se oculta de nuestros ojos

En una mañana se podía escuchar como corría una niña hacia su primer día de clases al entrar al nivel básico. Ella, que se había quedado despierta hasta tarde por la emoción de su primer día en una nueva escuela. A donde ahora asistirá, ella esperaba poder encontrar grandes aventuras con nuevas y viejas amistades. Pero, lo que no se esperaba era que se encontraba corriendo en este instante para llegar a tiempo.

Llegando a cada cruce, miraba rápidamente ambos lados y continuaba sin parar por un instante. Al ver la pasarela, tenía que esquivar a quienes estaban delante de ella mientras decía "perdonen" y continuaba. De esta manera, mientras respiraba muy fuertemente, vio el instituto en el que empezaría a estudiar a partir de hoy. Respirando profundamente, dio un suspiro de alivio y camino hacia la entrada.

En este prestigioso instituto no hubiera sido posible entrar si no se hubiera esforzado bastante durante la primaria para lograrlo. Sus esfuerzos, que habían dado como resultado una beca para estudiar en este lugar, era sólo el comienzo para llegar a ser alguien grande más adelante. Vio como la mayoría de los que estudiaban ahí se vestían y caminaban de una forma particular, como si se tratase que todos son de un estatus alto. Pero, mirándose por un instante, ella no conocía en sí de qué forma debía de comportarse.

Dándose ánimos, miro al frente con gran confianza. Ella sabía que esta diferencia no debería de ser un obstáculo para ella. Por eso, si se deprimía por cosas como no poder encajar en este lugar, nunca lograría nada. Vio de un lado a otro, puesto que todo le era algo nuevo. El jardín que tenía, las aulas y todo del instituto era completamente nuevo para ella. Nunca se imaginó que habría un lugar como este. Todo el lugar era hermoso y desprendía un buen aire de poder hacer que tanto alumnos como maestros pudieran realizar sus actividades cómodamente y, siendo agradable el aire que se respiraba, dejaba que la concentración fuera buena.

Después de que terminase todos los actos y las presentaciones de los maestros. Todos se dirigieron a sus aulas. Ami, que trataba de no alejarse del grupo, vio algo un poco extraño que se escabullía entre los arbustos del jardín. Esto, a pesar de la curiosidad, decidió mejor no prestarle atención. Pero, lo que no se imaginaba, era que desde esos arbustos unos ojos la miraron fijamente mientras ella continuaba siguiendo al grupo.

El primer día fue algo aburrido para Ami, sin mencionar que no pudo interactuar con nadie de su clase quedando como alguien solitario desde el primer día. Pero, mientras se dirigía hacia la puerta de salida del instituto. Fue que lo volvió a ver. Entre los arbustos había algo escondido y que la miraba con bastante detenimiento. Ella, ganada por la curiosidad, se dirigió hasta llegar a ver que esta criatura, que se estaba moviendo entre los arbustos trato de irse sin dejar ni una pista. Pero, sin dejar que se le escapara, Ami lo siguió sin dejar que se perdiera de su vista. Pero, al ver que cada vez era algo más difícil de mantener el ritmo y, por lo que iba pasando entre los arbustos, le era difícil poder distinguir con claridad de que se trataba lo que perseguía en sí.

Ami, sin dejar que nada la detuviera, recordó que traía consigo una pequeña cuerda. Sacándolo de su mochila presurosamente, lo lanzo en contra de este. Al llegar atraparlo, sujeto la cuerda con fuerza para que no lograse escapar tan fácilmente esta criatura. Se acercó hasta los arbustos, donde termino enredado y ya no pudo continuar escapando.

Al buscar entre los arbustos, fue que lo vio. Esta criatura era parecida como una ardilla, pero a la vez tenía una cierta apariencia como si se tratase de un peluche. Ami, que le parecía linda la apariencia de esta, acercó la mano para poder liberarlo y, si era posible, abrazarlo un poco. Pero, en el momento en que estuvo por tocarlo para ayudarlo, este le tiro unas ramas.

Ami, que cayó debido al golpe, se molestó mientras colocaba su mano derecha sobre la frente. Luego, mirando a este dijo – esto no puede quedar así. Sé que parte es mi culpa por haberlo dejado así, pero, eso no es suficiente justificante para tener que tirarme cosas al rostro – y, sin pensarlo, empezó a tratar de agarrarlo. Pero, sin tener éxito, debido a que, de algún modo un poco inexplicable, se movía y parecía ser muy escurridizo cada vez que estaba a punto de agarrarlo.

Mientras Ami estaba entretenida en ello, una compañera la vio y se acercó a ella. Al estar cerca de ella, se puso de cuclillas y dijo – hey, ¿qué estás haciendo ahí? – con un gran sobresalto, Ami salió de entre los arbustos y la miro. Sin saber que decir, cayó en pánico. Ami, tartamudeando decía – pues, este... cómo decírtelo, la verdad es que encontré algo entre los arbustos y quería sacarlo – ella, monótona, respondió – Ah~, déjame ver – Ami, sabiendo lo que paso en el momento en que ella se acercó, la tomo del brazo mientras decía – ¡NO! – y, después sintiéndose un poco avergonzada, la soltó.

Su compañera, que no sabía como ver esta forma de actuar. Miró a Ami como si fuese alguien inmadura y se asomó para tener que descartar lo que sea que ella estuviera ocultando. Pero, sin lograr ver algo, se levantó, cerrando lo ojos, dio una pequeña palmadita a Ami y luego se fue. Esto le hizo sentir un poco confusa, pero, al ver que no le hicieron nada a su compañera, Ami se acerco al arbusto con cuidado. Pero, en el momento en que trato de revisar, se dio cuenta de que no había nada. Todo parecía como si se tratase de un sueño y nada más.

Amí, dando suspirando, se levantó y se dijo a sí misma – no puedo creer, es tu primer día y ya empezaste alucinar. Pero, aunque sentí que yo había lanzado esa cuerda, no hay nada – puso su mano derecha en la frente como si dijese que no puede ser, lo que está sucediendo – pero, creo que será mejor regresar a casa en lugar de mantenerme aquí. Un buen descanso me hará bien –. Y, de esta manera continuo su camino de regreso a casa. Sin siquiera saber que entre el arbusto nuevamente volvía aparecer esa criatura que la miraba desde ahí sin llamar tanta la atención. Y, por supuesto, estaba aún atrapado, pero, sin perder tiempo, se deshizo de ello y se fue entre los arbustos como si se tratase de que algo más estuviera buscando.



#9549 en Fantasía

En el texto hay: diversion

Editado: 10.05.2021

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