Amor a alta velocidad (run1)

Capitulo 50

Capítulo 50.


Louis.

El reflector sigue cada movimiento que hace a través de escenario captándola a ella sola. Ella brilla con luz propia, siempre lo ha hecho y es por lo cual siempre se roba las miradas de quien sea cuando llega aún lugar.

Como Riley no hay dos.

Estoy de pies, en una poción básica de ballet esperando el momento justo para unirme con ella. Este ha sido su sueño desde que llegó a la academia, siempre dejo en claro que deseaba hacer el papel de Romeo y Julieta, donde claramente ella fuera Julieta. Se preparó para esto todo este tiempo y me llenó de orgullo ser yo el que la acompañe hoy que por fin cumple su sueño.

Miro hacia el frente encontrándome con el piloto. Está sentado en primera fila viéndola danzar, se podría armar una guerra a su lado con miles de misiles y bombas explotando por todo lados y él no se percataría de ello solo por estar viéndola. En su mirada hay amor y devoción hacia la chica sobre el escenario, es como si viera una especie de diosa y él fuera su más devoto creyente. Un tiempo atrás me vi como él y aunque lo odie admito que lo entiendo. Entiendo su manera de amarla y protegerla de cualquier cosa que grité peligro a su lado, yo hice lo mismo desde el día en que la vi llegar.

Luche por tener su amor para mí y nunca lo logré. Me propuse a conquistarla cada día, siguiendo los patrones que ella dejaba y me mostraba en el camino de mi conquista y si soy sincero, aún no sé qué hice mal o que fallo para que en una semana Colin Prescott se adueñe de su corazón y toda ell dejándome en segundo plano.

Muy lejos de su alcance

Él solo apareció un día aquí en Italia y todo cambió, él siguió a Riley de cerca ganándose su corazón de apoco. No lo vi intentar nada que no hubiera hecho antes, yo lo hice toda para tenerla a ella antes que él y no fui su opción a la hora de elegir. El italiano cambió algo en ella con su llegada.

Colin no es el tipo de hombre que le gustaría a Riley, lo sé porque la conozco mejor que nadie. Ella prefiere morir antes que romper tu corazón y si llega hacerlo sufría más que la persona a la que se lo hizo. Es una adulta capaz de tomar sus propias decisiones, pero lleva una niña interior a la que de vez en cuando deja salir y experimentar el mundo a su alrededor. Maya es bondadosa, cariñosa, es compresiva, cuidadosa, fiel con sus prioridades e interés, amorosa con todos, es única, es inigualable, incomparable, inteligente. Delicada como una flor en verano a la cual debes de darle toda tu atención sino deseas que se marchité. Ella es todo eso y más.

Y es lo que no entiendo.

Ella posee todas las cualidades que harían perfecto y único a un ser humano en esta tierra para estar con alguien como él. Colin no es nadie y no merece a alguien como Riley a su lado, no soy nadie para decidir eso, pero simplemente no.

Se que me escucho dolido por qué no fui yo al que ella eligió para estar a su lado, pero él tampoco debería de merecerla. El no ha hecha nada bueno en su vida para ganar una mujer como Riley y mucho menos que esté a su lado. Ella cayó en la boca del lobo al aceptar que estaría con él. No sé nada de su relación, ambos la mantienen privada del ojo público. Cada vez que veo una imagen de ello juntos muero por dentro, y si son celo y si también sé que suena ridículo si ella ya está con él, pero espero ansiosamente el día que ese amor llegue a su fin.

Yo sé que aún no pierdo a Riley, solo tengo ser paciente y esperar. La escuché hablar con Camil días atrás sobre su relación con el piloto y sé que las cosas no está yendo de maravilla. Hablo sobre algo que pasó en Mónaco, no dio muchos detalles que yo pudiera escuchar y entender. Solo que teme que la relación acabe para ambos.

Veo mi señal para entrar al escenario y acompañarla. Corro hasta ella tomándola de la cintura y alzándola sin problema alguno por los aires dando vueltas hasta dejarla en el piso con suavidad. Nuestras caras quedan a centímetros  para unirse, ella acaricia mi rostro apoyando su cabeza sobre mi pecho en la escena. Mira al piloto en su asiento removerse con molestia al verla entre mis brazos.

Su mirada se corneta con la mía mostrándome la advertencia no dicha en ella. Le respondo sonriendo de lado disfrutando del calor que me brida el cuerpo de Riley pegado al mío.

—Recuerda Louis— su voz baja sale en medio de la música que danzamos. —. No puedes besarme, solo será fingido.

No respondo porque es lo que lleva diciendo desde que llegó a la academia esta tarde. Hasta Isabelle le dio el visto bueno de que podíamos fingir el beso.

No estuve de acuerdo con esa decisión porque esta era mi oportunidad de volver a sentir sus labios contra los míos. Fue lo que más me motivó a realizar este número. Besar a Riley, a mi Julieta. Pero lo hago, no la beso como ella me pido.

Se alza en punta alcanzando un poco de mi altura y sin perder el tiempo beso su mejilla siguiendo el beso. Me arriesgo y llego un poco más al la comisura de sus labios, ella cierra su mano alrededor de unos de mis brazo haciéndome saber que lo hice mal.

Nos separamos y seguimos con la función. Sin miedo miro al piloto y su cara de enojo no pasa desapercibida, ya no mira a Riley lo hace a mí.

—Louis.

Vuelve a llame a mi nombre sin recibir respuesta. Estamos es la última escena en la cual el beso se llevará a cabo.

Ella está tendida sobre una superficie de madera, fingiendo estar muerta. Me toca a mí recrear la muerte de Romeo clavando un puñal en mi pecho. Antes que eso voy hasta el cuerpo de Riley.

—Lo siento— susurro antes de besarla en los labios.

El beso no es correspondido por ella y al cabo de unos segundos Término alejándome terminando la escena con la muerta de Romeo. Ella hace su última escena despertando para encontrarme muerto a su lado. Da dos golpes a mi pecho y aunque sé que esa parte está en el guion, siento la fuerza que ella da junto con los golpes. Sus lágrimas empapada mis rostro en la escenas final.

Deja caer su cabeza en mi pecho terminando la obra. Acaricio su cabello suelto con disimulo a lo que el telón terminada de ocultarnos a los dos del escenario.

Los aplausos se escuchan con fuerza por todo el teatro.

—No me toques— se levanta con rapidez del piso. —.Te dije que no me besaras Louis, acordamos que no habría beso.

—Tú lo elegiste sola— me levanto. —, no me lo preguntaste.

—¡No tenías porque besarme!— grita histérica. Algunas de las personas que trabajan detrás del escenario miran el espectáculo que damos los
dos.

—¡Sin el beso no es nada, no es la historia de romero y Julieta.

—Colin no quería que me besas, yo sé prometí Louis y me hiciste romper esa promesa.

Me acerca hasta ella cuando menciona al piloto.

—¡¿Y él decide por ti?!— le gritó en la cara. No debería de hacerlo pero no lo controlo. —. ¡No dijiste que nadie que no seas tú decide sobre tu carrera! ¡¿Porque dejas que él decida?!

—Es mi novio Louis y le hice una promesa.

—No me importa Riley, ese lugar debe de ser mío y no de él.

La tomo por los brazos ejerciendo más fuerza de la que debería, muevo su cuerpo con brusquedad.

—¡Dime porque no soy yo el que estoy contigo maya!

—Me estás lastimando— Sorolla.

—Es lo menos que te puedo hacer— dijo. —, tú me estás lastimando con todo esto y no te importa en lo mas mínimo.

Reacciona a mis palabras y lo que recibo de su parte es una fuerte bofetada que me hace girar el rostro a un lado. Mi mejilla arde por el impacto. Estoy por devolver el golpe de la misma manera cuando Alessandro se interpone en mi camino.

Mi mirada vea en Riley que es consolada por el piloto.

—¿Que pensabas hacer Louis?— alessandro empuja mi cuerpo con fuerza haciendo que retroceda dos pasos. —.  ¿Ibas a golpearla?

No le deja contestar porque su puño es otro que termina estrellado en mi cara. Retrocedo más a causa del golpe. Veo la sangre que comienza a salir de mi labio roto, me giro para darle una explicación de todo lo que pasó y soy impactado por el piloto.




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