Amor Comprado(bella Swan/edward Cullen)

CAPÍTULO 6: El Peso De la Corona.

El beso en la gala no fue el final de la noche, sino el inicio de una tormenta. En el auto de regreso a la mansión, el silencio era tan denso que resultaba difícil respirar. Bella miraba por la ventana, viendo las luces de la ciudad borrosas por las lágrimas que se negaba a dejar caer.

Edward, al volante, tenía la mandíbula tan apretada que parecía de piedra. Sus manos, antes firmes sobre la cintura de Bella en la pista de baile, ahora estrujaban el cuero del volante.

—¿Por qué lo hiciste? —preguntó Bella finalmente, con la voz quebrada—. El beso... no era necesario. Ya todos nos estaban mirando.

—Elizabeth quería humillarte, Isabella. Quería que salieras corriendo para poder decir que la "camarera" no aguantó la presión —respondió él sin mirarla—. No permito que nadie me gane en mi propio juego. Ni siquiera ella.

—¡Es mi padre, Edward! No es un "juego" —estalló ella, girándose hacia él—. Esas fotos... el mundo entero ahora sabe que está en la cárcel. ¿Cómo crees que se sentirá él cuando la noticia llegue a la prisión?

Edward frenó el auto de golpe frente a la mansión y la miró a los ojos. Había una intensidad nueva en él, algo que no era producto del alcohol.

—Mañana por la mañana, mis abogados presentarán una demanda por difamación contra quien filtró esas fotos. Y lo más importante: he dado la orden de pagar la fianza de tu padre de inmediato. Mañana mismo saldrá de allí.

Bella se quedó helada.

—Pero... el contrato decía que eso pasaría después de un año. Después de cobrar la herencia.

—He usado mis ahorros personales. No voy a esperar a que esa mujer use la libertad de Charlie como moneda de cambio —dijo Edward, bajando la voz—. Ahora eres una Cullen. Y nadie pisotea a los míos.

### Una Invitada Inesperada

Al entrar en la mansión, no encontraron la paz. **Tanya Denali** estaba sentada en el salón principal, esperándolos con una botella de vino abierta y una expresión de triunfo que se desvaneció al ver a Edward entrar de la mano con Bella.

—Edward, querido, qué escena tan dramática en la gala —dijo Tanya, levantándose—. He venido a ayudarte a recoger los pedazos. Tu abuela está furiosa. Dice que si no te divorcias de esta... delincuente mañana mismo, te desheredará antes del mediodía.

Edward caminó hacia ella, pero no para abrazarla. Se detuvo a medio metro, emanando una autoridad gélida.

—Fuiste tú, ¿verdad, Tanya? Tú le diste las fotos a la prensa.

Tanya se encogió de hombros, con una sonrisa cínica.

—Solo quería que vieras con quién te habías metido. Ella solo quiere tu dinero para salvar a su padre criminal. ¿De verdad crees que alguien como ella puede amarte?

Bella dio un paso al frente, pero Edward la detuvo con un brazo.

—Lárgate de mi casa, Tanya —dijo Edward con una calma aterradora—. Y dile a mi abuela que si vuelve a tocar a mi esposa, no solo perderé la herencia, sino que hundiré sus empresas antes de que termine el mes. Sé dónde están enterrados sus secretos.

Tanya, pálida de rabia, tomó su bolso y salió de la mansión, no sin antes susurrarle a Bella:

—Disfrútalo mientras puedas. Edward se cansa rápido de sus juguetes nuevos.

### El Primer Refugio

Cuando la puerta se cerró, Bella se dejó caer en el sofá, agotada emocionalmente. Edward se acercó a ella, pero no se sirvió un trago. Se sentó a una distancia prudente.

—¿Lo decías en serio? —preguntó Bella en un susurro—. ¿Lo de mi padre?

—Mañana a las diez estaré en la puerta de la prisión contigo para recogerlo —confirmó él—. Pero escucha bien, Isabella. Esto nos hace más vulnerables. Mi abuela atacará con algo más fuerte ahora que sabe que me importas... lo suficiente para protegerte.

—¿Te importo, Edward? —Bella lo miró fijamente, buscando una grieta en su armadura.

Edward se puso de pie rápidamente, el miedo a sus propios sentimientos asomando por un segundo en su mirada.

—Es parte del trato. Un buen socio protege su inversión. Ve a dormir. Mañana es un día largo.

Bella lo vio subir las escaleras. Sabía que él mentía. El beso, la fianza, la defensa ante Tanya... nada de eso era "negocios". El problema era que, entre el odio y la necesidad, su corazón herido empezaba a latir al ritmo de un hombre que decía no creer en el amor.



#106 en Fanfic

En el texto hay: fantasia, romance, intrigas

Editado: 26.02.2026

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