Amor Comprado(bella Swan/edward Cullen)

CAPÍTULO 19: Cenizas Y Nuevos Cimientos.

El olor a antiséptico y el pitido constante de las máquinas eran ahora la única banda sonora de sus vidas. Edward yacía en la cama del hospital, con el hombro vendado y el rostro más pálido que nunca, pero sus ojos estaban fijos en la ventana, observando el amanecer de Seattle. Ya no era el verde turbio de la resaca, sino un verde claro, sereno.

Bella estaba sentada a su lado, durmiendo con la cabeza apoyada en el borde del colchón. Su mano seguía entrelazada con la de él, como si temiera que, al soltarlo, él se desvaneciera.

—Isabella... —susurró Edward, su voz era apenas un hilo ronco.

Ella despertó de un salto, con los ojos alerta. —Edward, ¿necesitas algo? ¿Llamo a la enfermera?

—Necesito que dejes de mirarme como si fuera a romperme —dijo él con una sonrisa débil—. He sobrevivido a mi abuela, a una ex muerta y a un acantilado. Un balazo en el hombro es casi un rasguño.

### La Ruina de un Imperio

La puerta se abrió y entró **Emmett**. Su rostro no traía las bromas habituales. Llevaba una carpeta de cuero y una expresión de derrota financiera.

—Edward... Bella. Me alegra ver que están despiertos. Pero tengo noticias del departamento legal —Emmett se sentó a los pies de la cama—. Elizabeth se ha ido. Desapareció anoche mientras la mansión ardía. Pero no se fue con las manos vacías.

—¿Qué hizo? —preguntó Edward, tensándose.

—Vació las cuentas de reserva que aún estaban a su nombre. Liquidó acciones en el extranjero y dejó las Empresas Cullen al borde de la quiebra técnica. Lo que queda apenas alcanza para pagar las indemnizaciones de los empleados y las deudas del hospital —Emmett suspiró—. Somos oficialmente pobres, hermano. La mansión es ahora un montón de carbón y el apellido Cullen no vale ni el papel en el que está impreso.

Bella miró a Edward, esperando ver el estallido de ira, el regreso del hombre que necesitaba el alcohol para soportar la realidad. Pero Edward simplemente exhaló un suspiro de alivio.

—Es perfecto —dijo Edward.

—¿Perfecto? —exclamaron Bella y Emmett al unísono.

—Ya no hay nada por lo que pelear. Ya no hay contratos, ni herencias, ni hilos que mi abuela pueda mover. Por primera vez en mi vida, no soy el "Heredero Cullen". Soy solo Edward.

### Una Decisión de Corazón

Edward tomó la mano de Bella y la llevó a sus labios.

—Bella, cuando te conocí, te ofrecí una fortuna por un año de tu vida. Hoy, lo único que puedo ofrecerte es una vida de trabajo, un nombre manchado y un hombre que te ama más de lo que sabía que era capaz. Si quieres irte, si quieres volver a Forks con Charlie y empezar de cero sin el peso de mi mundo, lo entenderé.

Bella sintió una calidez que ninguna seda ni diamante le había dado jamás. Se inclinó y lo besó, un beso que sabía a esperanza.

—Edward, yo nunca quise tu imperio. Quise la libertad de mi padre, y tú me la diste. Ahora yo te daré la tuya —ella sonrió con esa obstinación que él tanto amaba—. Tenemos la pequeña cabaña del Lago Crescent, ¿no? Ella no pudo quitarte eso porque no estaba a nombre de la empresa.

—Es lo único que queda —asintió él.

—Entonces es suficiente. Empezaremos allí. Yo buscaré trabajo, tú te recuperarás y buscaremos la forma de que tu talento para los negocios sirva para algo más que para llenar los bolsillos de una anciana amargada.

### La Sombra que Acecha

Mientras tanto, en una terminal de autobuses en la frontera con Canadá, una mujer anciana vestida con sencillez pero con una mirada de acero compraba un billete bajo un nombre falso. **Elizabeth Masen** no miró atrás. En su bolso llevaba un pequeño dispositivo con información que Edward aún no conocía: las claves de una caja de seguridad en Suiza que contenía el diario de la madre de Edward.

—Creen que han ganado porque tienen amor —susurró Elizabeth para sí misma, con una sonrisa que helaba la sangre—. Pero el amor es lo que los hace vulnerables. Volveré, Edward. Y cuando lo haga, desearás que Jacob Black hubiera tenido mejor puntería.

El autobús arrancó, perdiéndose en la niebla. El matrimonio Cullen era libre, pero la paz era solo un respiro en una historia que aún tenía muchas verdades por revelar



#106 en Fanfic

En el texto hay: fantasia, romance, intrigas

Editado: 26.02.2026

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